La llamada “teoría Maradona” de la política monetaria predice un dólar a $ 4,10 hacia fin de año. La explicación en sencilla, hasta ahora el Banco Central amagó con subas y bajas, pero a lo largo del año mantuvo una devaluación casi lineal con un promedio de 4 centavos por mes. Sólo hubo una excepción: en octubre pasado, cuando el estallido de la crisis internacional y la quiebra de Lehman Brothers obligaron a acelerar la devaluación.
Bajo el nombre de teoría Maradona, el titular del Banco de Inglaterra, Mervyn King, graficó la decisión de política monetaria con el segundo gol que el astro de fútbol hizo a los ingleses en el mundial de 1986.
En palabras de King, el gol “ilustra perfectamente el poder de las expectativas. Maradona corrió sesenta yardas batiendo cinco defensores. Pero lo verdaderamente asombroso es que corrió en línea recta.
¿Cómo pudo batir cinco jugadores corriendo en línea recta? La respuesta es que los defensores ingleses reaccionaron a lo que ellos esperaban que Maradona hiciera, que se mueva a la izquierda o a la derecha, y por eso pudo convertir el gol”.
El titular del Banco de Inglaterra puso así de manifiesto la importancia de las expectativas para la política monetaria. Aunque el ejemplo original iba destinado a la tasa de interés, principal instrumento de la banca central en los países desarrollados, puede hacerse una equivalencia al tipo de cambio, un instrumento clave en el Tercer Mundo.
El tipo de cambio en la Argentina se movió prácticamente en línea recta hace más de un año. Cuando las presiones devaluatorias eran casi incontenibles por la fuga de capitales y la incertidumbre internacional, el Banco Central decidió sacrificar reservas y mantener la flotación administrada con devaluaciones pequeñas y graduales (crawling peg).
En contrapartida, cuando las principales monedas de la región se apreciaron y regresó el apetito por el riesgo, el tipo de cambio mantuvo su dinámica ascendente. Hubo jornadas en las que el BCRA incluso compró dólares en el mercado de cambios para evitar la apreciación.
Siguiendo la lógica de King, es lícito preguntarse ¿cómo pudo el Banco Central devaluar 25% sin generar pánico o acelerar la suba de precios?
Mientras la crisis y la recesión hicieron el trabajo sucio de controlar la inflación, las expectativas incumplidas de saltos hacia un lado o el otro del tipo de cambio hicieron el resto.
De mantenerse la tendencia actual, el tipo de cambio llegaría a $ 4,10 a fin de año. Al igual que los defensores rivales, con el paso del tiempo los ahorristas también aprenden. Los mayores controles cambiarios que pondrá en marcha la AFIP para compras minoristas apuntan a reforzar una estrategia cada vez menos sorpresiva.
sábado, 8 de agosto de 2009
lunes, 3 de agosto de 2009
El 30% de los argentinos con deudas hoy tiene dificultades para pagar
Según el Centro de Economía Regional y Experimental (CERX), el 31,6% de los endeudados está teniendo problemas para hacer frente a los pagos. El porcentaje de personas en esta condición crece 10 puntos porcentuales en lo que va del año, y las perspectivas no son positivas.
“Esto responde a la caída en los ingresos reales de las familias. En parte por las subas de precios y en buena parte por la menor actividad que repercutió sobre todo en los ingresos de los ocupados no asalariados en donde crecieron las dificultades de las familias para cumplir con los compromisos financieros”, explicó Victoria Giarrizzo, directora del CERX.
“La tendencia es a que siga aumentando, porque si bien se desaceleró la inflación, habrá más conflictividad laboral (despidos o suspensiones)”, explicó.
Esto no significa que la gente no tenga voluntad de pagar sus deuda. De hecho, según la misma consultora, el porcentaje de personas que repagarían sus pasivos de tener mayores ingresos pasó del 20,4% en mayo al 26,7% en junio. Es el único ítem que subió en junio contra mayo, ya que no consumirían más ni ahorrarían.
Más señales de alerta
La problemática para parte importante de la población es un potencial dolor de cabeza para los bancos. Sucede que si bien la tasa de morosidad aún es baja, viene creciendo mes a mes. Y las “dificultades” para afrontar la deuda es la antesala a dejar de pagar y caer definitivamente en mora.
Según la última información disponible por parte del Banco Central, a mayo pasado, “si bien aún se ubica en niveles moderados, continúa verificándose cierta materialización del riesgo de crédito de las familias y de las empresas”.
La irregularidad del crédito al sector privado aumentó 0,1 puntos porcentuales de las financiaciones en mayo hasta 3,8%, indicador que acumula un incremento de 0,7 puntos en los primeros 5 meses del año, siendo mayormente impulsado por los créditos al consumo de los hogares (su irregularidad aumenta 1,1 puntos en lo que va de 2009 hasta 6,1%).
El grado de cobertura de financiaciones irregulares con previsiones continúa siendo elevado (116%), mostrando una leve caída en 2009 producto de la mayor morosidad de la cartera de financiaciones al sector privado.
Giarrizzo dice que las personas están desendeudándose ya que prefieren bajar “stock” a tomar nueva deuda o intentar prorrogar los pagos. Sucede que, por ejemplo, el endeudamiento con tarjetas de créditos hace que los recargos por los retrasos sean tan altos que inhiba cualquier tipo de alternativa. Estas dificultades se manifiestan en el estancamiento de los créditos al sector privado, que no tienen “tomadores” y cuya dinámica viene en franco declive. Según Portfolio Personal, pasaron de un crecimiento de 39% en 2006, de un 43% en 2007, a niveles de 22% en 2008 y a una tasa proyectada para el año (la actual anualizada) del orden del 11/12%.
“Esto responde a la caída en los ingresos reales de las familias. En parte por las subas de precios y en buena parte por la menor actividad que repercutió sobre todo en los ingresos de los ocupados no asalariados en donde crecieron las dificultades de las familias para cumplir con los compromisos financieros”, explicó Victoria Giarrizzo, directora del CERX.
“La tendencia es a que siga aumentando, porque si bien se desaceleró la inflación, habrá más conflictividad laboral (despidos o suspensiones)”, explicó.
Esto no significa que la gente no tenga voluntad de pagar sus deuda. De hecho, según la misma consultora, el porcentaje de personas que repagarían sus pasivos de tener mayores ingresos pasó del 20,4% en mayo al 26,7% en junio. Es el único ítem que subió en junio contra mayo, ya que no consumirían más ni ahorrarían.
Más señales de alerta
La problemática para parte importante de la población es un potencial dolor de cabeza para los bancos. Sucede que si bien la tasa de morosidad aún es baja, viene creciendo mes a mes. Y las “dificultades” para afrontar la deuda es la antesala a dejar de pagar y caer definitivamente en mora.
Según la última información disponible por parte del Banco Central, a mayo pasado, “si bien aún se ubica en niveles moderados, continúa verificándose cierta materialización del riesgo de crédito de las familias y de las empresas”.
La irregularidad del crédito al sector privado aumentó 0,1 puntos porcentuales de las financiaciones en mayo hasta 3,8%, indicador que acumula un incremento de 0,7 puntos en los primeros 5 meses del año, siendo mayormente impulsado por los créditos al consumo de los hogares (su irregularidad aumenta 1,1 puntos en lo que va de 2009 hasta 6,1%).
El grado de cobertura de financiaciones irregulares con previsiones continúa siendo elevado (116%), mostrando una leve caída en 2009 producto de la mayor morosidad de la cartera de financiaciones al sector privado.
Giarrizzo dice que las personas están desendeudándose ya que prefieren bajar “stock” a tomar nueva deuda o intentar prorrogar los pagos. Sucede que, por ejemplo, el endeudamiento con tarjetas de créditos hace que los recargos por los retrasos sean tan altos que inhiba cualquier tipo de alternativa. Estas dificultades se manifiestan en el estancamiento de los créditos al sector privado, que no tienen “tomadores” y cuya dinámica viene en franco declive. Según Portfolio Personal, pasaron de un crecimiento de 39% en 2006, de un 43% en 2007, a niveles de 22% en 2008 y a una tasa proyectada para el año (la actual anualizada) del orden del 11/12%.
martes, 28 de julio de 2009
Cambian bonos indexados por títulos a tasa Badlar y apuran road show al exterior
El ministro de Economía, Amado Boudou, arrancará esta semana con sus funciones a pleno. Dará a conocer entre mañana y pasado la nomina completa del equipo de colaboradores que lo acompañarán en Hacienda y pondrá el pie en el acelerador en el canje de bonos atados a la inflación por nuevos títulos públicos.
Según detalles de esa operación que trascendieron en las últimas horas, no habrá una recompra masiva de bonos, sino que se le propondrá a los acreedores un canje voluntario.
La situación fiscal no es tan holgada como para destinar masivamente fondos a un eventual rescate de estos papeles. A cambio de los bonos indexados por el CER (un índice que replica el comportamiento de la inflación oficial) se les ofrecerá a los acreedores un título en pesos a más largo plazo que ajusta por la tasa Badlar (tasa que releva el BCRA por los depósitos a plazo fijo de más de $ 1 millón) más un plus de entre 200 y 300 puntos básicos.
En la práctica, implica cambiar “riesgo Indec” por “riesgo BCRA”, lo que podría ser bien visto por el mercado dado que la entidad que dirige Martín Redrado goza de una mejor reputación que el instituto oficial de estadísticas.
Actualmente, la tasa Badlar está a un nivel del 13%, lo cual llevaría el interés de los nuevos bonos a un rango de entre 15% y 16% (en pesos). Y aunque un rendimiento de ese rango en pesos no es particularmente atractivo (de hecho, descontado la inflación real y una eventual suba del dólar, es negativo), los tenedores de bonos que ajustan por el índice de precios oficial (que en el último año fue de apenas 7,3%) no tienen mucho que perder. “No los une el amor, sino el espanto”, bromeaba el viernes un operador del mercado.
En paralelo, avanzan las gestiones para retomar contactos con el Club de París y los holdouts (acreedores que no ingresaron al canje de deuda en default de 2005).
Boudou tiene en carpeta un boceto inicial de la estrategia en ese sentido: tomarse el segundo semestre del año para encaminar las negociaciones en ambos frentes, de manera tal de –si las condiciones del mercado internacional lo permiten– testear la posibilidad de emitir un bono en el exterior durante la primera mitad de 2010.
Este plan incluye una misión oficial de Economía que comenzaría a tomar contacto con los inversores del exterior mediante un road show por Estados Unidos y Europa. Si todo va bien, la gira se iniciaría en los próximos 45 a 60 días.
Según detalles de esa operación que trascendieron en las últimas horas, no habrá una recompra masiva de bonos, sino que se le propondrá a los acreedores un canje voluntario.
La situación fiscal no es tan holgada como para destinar masivamente fondos a un eventual rescate de estos papeles. A cambio de los bonos indexados por el CER (un índice que replica el comportamiento de la inflación oficial) se les ofrecerá a los acreedores un título en pesos a más largo plazo que ajusta por la tasa Badlar (tasa que releva el BCRA por los depósitos a plazo fijo de más de $ 1 millón) más un plus de entre 200 y 300 puntos básicos.
En la práctica, implica cambiar “riesgo Indec” por “riesgo BCRA”, lo que podría ser bien visto por el mercado dado que la entidad que dirige Martín Redrado goza de una mejor reputación que el instituto oficial de estadísticas.
Actualmente, la tasa Badlar está a un nivel del 13%, lo cual llevaría el interés de los nuevos bonos a un rango de entre 15% y 16% (en pesos). Y aunque un rendimiento de ese rango en pesos no es particularmente atractivo (de hecho, descontado la inflación real y una eventual suba del dólar, es negativo), los tenedores de bonos que ajustan por el índice de precios oficial (que en el último año fue de apenas 7,3%) no tienen mucho que perder. “No los une el amor, sino el espanto”, bromeaba el viernes un operador del mercado.
En paralelo, avanzan las gestiones para retomar contactos con el Club de París y los holdouts (acreedores que no ingresaron al canje de deuda en default de 2005).
Boudou tiene en carpeta un boceto inicial de la estrategia en ese sentido: tomarse el segundo semestre del año para encaminar las negociaciones en ambos frentes, de manera tal de –si las condiciones del mercado internacional lo permiten– testear la posibilidad de emitir un bono en el exterior durante la primera mitad de 2010.
Este plan incluye una misión oficial de Economía que comenzaría a tomar contacto con los inversores del exterior mediante un road show por Estados Unidos y Europa. Si todo va bien, la gira se iniciaría en los próximos 45 a 60 días.
Las trabas para importar ropa ponen en peligro el negocio de las grandes tiendas
Desde que el 29 de junio, un día después de las elecciones, la cadena C&A anunció el cierre de 20 locales en el país para abandonar, tras 12 años, su negocio en la Argentina, el temor a que otras empresas del rubro hicieran las valijas sobrevuela el mundo textil.
La punta de lanza la había llevado Emporio Armani, la marca de indumentaria de lujo que en abril anunció el cierre de su único local en el país, en la Avenida Alvear.
Y la chilena Johnson’s salió a negar un supuesto abandono de la actividad en la Argentina.
Hacia finales de la semana pasada, un nuevo rumor invadió los despachos empresarios: el posible alejamiento de la española Zara, con presencia en los principales centros de venta de la Argentina.
La empresa negó esa posibilidad. Pero el rumor echó combustible a un mercado cada más envuelto en llamas.
El motivo:
En el marco de su plan para evitar la salida de dólares en medio de presiones sobre el peso, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, demora la entrega de licencias de importación. Las exigencias del polifuncional funcionario no terminan allí, dado que también reclama a las empresas que por cada peso que importen, exporten otro.
Al Gobierno se le plantea la disyuntiva de estimular la producción local pero, al mismo tiempo, exponerse al cierre de locales. Armani fue la única que puso en blanco sobre negro el por qué de su salida: las dificultades para importar ropa.
“Durante los últimos tres meses fue aún más difícil conseguir las autorizaciones”, avisa el dueño de un fabricante de indumentaria que viste sus vidrieras con un 85% de ropa local y un 15% de producto importado.
Para las compañías que tienen producción en la Argentina, las llamadas licencias no automáticas implican un dolor de cabeza, pero para firmas del estilo de C&A, Johnson’s o la propia Zara, pueden causar, según definen sus competidores, el fin del negocio.
Las trabas impuestas por el Gobierno no discriminan marcas. En el primer semestre del año pasado, la norteamericana Nike ingresó al país 1,185 millón de pares de zapatillas, mientras que en el mismo período de 2009 alcanzó los 1,06 millones, un 10% menos.
La misma suerte corrió el resto de las marcas. En total, durante los primeros seis meses de este año entraron al país 9 millones de pares, un 23% menos que los 11,71 millones del año pasado.
“¿Traemos menos porque la economía está mal? No, porque no nos firman las licencias”, reconocen en una de las empresas.
Para esquivar el cerco oficial, algunas marcas se lanzaron a aumentar la producción local, como la propia Zara y el grupo chileno Falabella. Pero en una compañía habituada a sufrir las demoras en las licencias de importación aclaran que “las grandes marcas a nivel mundial no te permiten producir localmente”.
Desde la otra vereda, fabricantes locales que compiten con la importación deslizaron que “si la salida no se hizo oficial (con respecto a los comentarios sobre Zara), se debe tratar de una maniobra para conseguir licencias más rápido”.
La punta de lanza la había llevado Emporio Armani, la marca de indumentaria de lujo que en abril anunció el cierre de su único local en el país, en la Avenida Alvear.
Y la chilena Johnson’s salió a negar un supuesto abandono de la actividad en la Argentina.
Hacia finales de la semana pasada, un nuevo rumor invadió los despachos empresarios: el posible alejamiento de la española Zara, con presencia en los principales centros de venta de la Argentina.
La empresa negó esa posibilidad. Pero el rumor echó combustible a un mercado cada más envuelto en llamas.
El motivo:
En el marco de su plan para evitar la salida de dólares en medio de presiones sobre el peso, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, demora la entrega de licencias de importación. Las exigencias del polifuncional funcionario no terminan allí, dado que también reclama a las empresas que por cada peso que importen, exporten otro.
Al Gobierno se le plantea la disyuntiva de estimular la producción local pero, al mismo tiempo, exponerse al cierre de locales. Armani fue la única que puso en blanco sobre negro el por qué de su salida: las dificultades para importar ropa.
“Durante los últimos tres meses fue aún más difícil conseguir las autorizaciones”, avisa el dueño de un fabricante de indumentaria que viste sus vidrieras con un 85% de ropa local y un 15% de producto importado.
Para las compañías que tienen producción en la Argentina, las llamadas licencias no automáticas implican un dolor de cabeza, pero para firmas del estilo de C&A, Johnson’s o la propia Zara, pueden causar, según definen sus competidores, el fin del negocio.
Las trabas impuestas por el Gobierno no discriminan marcas. En el primer semestre del año pasado, la norteamericana Nike ingresó al país 1,185 millón de pares de zapatillas, mientras que en el mismo período de 2009 alcanzó los 1,06 millones, un 10% menos.
La misma suerte corrió el resto de las marcas. En total, durante los primeros seis meses de este año entraron al país 9 millones de pares, un 23% menos que los 11,71 millones del año pasado.
“¿Traemos menos porque la economía está mal? No, porque no nos firman las licencias”, reconocen en una de las empresas.
Para esquivar el cerco oficial, algunas marcas se lanzaron a aumentar la producción local, como la propia Zara y el grupo chileno Falabella. Pero en una compañía habituada a sufrir las demoras en las licencias de importación aclaran que “las grandes marcas a nivel mundial no te permiten producir localmente”.
Desde la otra vereda, fabricantes locales que compiten con la importación deslizaron que “si la salida no se hizo oficial (con respecto a los comentarios sobre Zara), se debe tratar de una maniobra para conseguir licencias más rápido”.
India necesita cambios extraordinarios pero no imposibles
En una generación, el PBI per capita de la India subió 230%, una tasa de tendencia de 4% al año. Esto se vería como un logro notable si el de China no se hubiese incrementado en 1.090%, con una tasa de tendencia de 8,7%.
Sin embargo, incluso si la India ha ido a la zaga de China, el cambio ha sido suficientemente grande como para que la aspiración reemplazara a la resignación en la mente de una proporción grande y creciente de indios.
El pasado reciente ofrece al menos cuatro nuevas razones para el optimismo.
Primero, la tasa de crecimiento se ha acelerado: en los últimos cinco años hasta la tasa promedio anual de la expansión económica fue de 8,7%, por encima del 6,5% que fue el pico previo, en 1999.
Segundo, ahorros e inversiones notablemente más altos sostienen esta aceleración, con un ahorro bruto cercano a 38% del PBI en el año financiero 2007-08.
Tercero, la economía de India se ha globalizado: la participación del comercio en bienes y servicios llegó a 51% del PBI en el cuarto trimestre de 2008, muy por encima del 24% de la década anterior. Esto no está lejos del 59% del PBI en China.
Por último, el sistema democrático, con todas sus debilidades, funciona. La democracia india es una maravilla del mundo político. Lo que ocurrió en la última elección parece un gran evento: la reelección de un gobierno encabezado por el Partido del Congreso, con un gran aumento en los escaños del partido. Se cree que esto refleja que se priorizó la competencia sobre la casta y el secularismo sobre las sectas.
Además, el electorado registró la aprobación de las capacidades e integridad de Manmohan Singh, el primer ministro. He tenido la suerte de haber conocido al doctor Singh por tres décadas y media. No admiro más a nadie. Sólo espero que esté preparado para usar agresivamente su período posiblemente final al mando.
Entonces, ¿qué tiene que pasar para que los indios disfruten de un estilo de vida acomodado? La respuesta, sugiere el informe, es que la India debe sostener un crecimiento cercano a 10% al año por una generación. Esto no es inconcebible: China lo ha logrado, desde una base más baja, por tres décadas. Pero es una tarea enorme, en particular para un país tan grande, diverso y complejo. Tendría que haber cambios extraordinarios, dentro de India y en las relaciones de India con el mundo.
Para que esto fuera concebible, tendrían que ocurrir al menos cuatro cosas: el mundo debe seguir en paz, la economía mundial debe permanecer abierta; India debe evitar el estancamiento en el cual han caído muchos países de ingresos medios y, por último, hay que manejar las implicancias ambientales y de recursos naturales de sus mayores ingresos.
Más aún, la India debe superar por sí misma tres grandes desafíos: mantener, incluso fortalecer, la cohesión social en un momento de agitación económica y social; crear una economía competitiva e innovadora; y jugar un rol en su región y en el mundo acorde al tamaño e importancia crecientes del país. En aspectos fundamentales, India debe convertirse en un país distinto.
Asimismo, como plantea el informe, la India tendría que ser gobernado de modo muy diferente. En el país, un proceso democrático vigoroso, aunque con frecuencia corrupto, ha sido sobrepuesto sobre las “mentalidades, estructuras institucionales y prácticas heredadas del Raj británico”.
Rescato dos cosas muy relevantes del análisis que aparece en este informe, una para la India y otra para el mundo.
Para la India, mi conclusión es que incluso sostener el desempeño reciente será realmente duro. La era en la que el país podía prosperar sólo evitando que el gobierno se cruzara en el camino terminó. La India necesita ahora un gobierno eficiente, prestador de servicios, por parte de tecnócratas y políticos honestos. Por supuesto, aún hay que remover muchas intervenciones sin sentido. El gobierno también debe reenfocar energías y recursos limitados en sus tareas esenciales. Pero además debe ser capaz de realizar estas tareas de modo mucho más efectivo que hoy.
Lo que rescato para el mundo es que es probable que la India, con todos los desafíos que enfrenta, siga avanzando en su tendencia alcista, aunque lo hará más lentamente de lo que plantea el informe. La tarea de ajustar la manera de pensar occidental a las nuevas realidades mundiales apenas ha comenzado. Dentro de una década, un mundo en el que el Reino Unido esté en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas e India no, será risible. El viejo orden pasa. Cuanto antes se ajuste el mundo a este nuevo orden de cosas, mejor.
*India 2039: An Affluent Society in One Generation, (La India 2039: una sociedad próspera en una generación): Banco de Desarrollo Asiático
Sin embargo, incluso si la India ha ido a la zaga de China, el cambio ha sido suficientemente grande como para que la aspiración reemplazara a la resignación en la mente de una proporción grande y creciente de indios.
El pasado reciente ofrece al menos cuatro nuevas razones para el optimismo.
Primero, la tasa de crecimiento se ha acelerado: en los últimos cinco años hasta la tasa promedio anual de la expansión económica fue de 8,7%, por encima del 6,5% que fue el pico previo, en 1999.
Segundo, ahorros e inversiones notablemente más altos sostienen esta aceleración, con un ahorro bruto cercano a 38% del PBI en el año financiero 2007-08.
Tercero, la economía de India se ha globalizado: la participación del comercio en bienes y servicios llegó a 51% del PBI en el cuarto trimestre de 2008, muy por encima del 24% de la década anterior. Esto no está lejos del 59% del PBI en China.
Por último, el sistema democrático, con todas sus debilidades, funciona. La democracia india es una maravilla del mundo político. Lo que ocurrió en la última elección parece un gran evento: la reelección de un gobierno encabezado por el Partido del Congreso, con un gran aumento en los escaños del partido. Se cree que esto refleja que se priorizó la competencia sobre la casta y el secularismo sobre las sectas.
Además, el electorado registró la aprobación de las capacidades e integridad de Manmohan Singh, el primer ministro. He tenido la suerte de haber conocido al doctor Singh por tres décadas y media. No admiro más a nadie. Sólo espero que esté preparado para usar agresivamente su período posiblemente final al mando.
Entonces, ¿qué tiene que pasar para que los indios disfruten de un estilo de vida acomodado? La respuesta, sugiere el informe, es que la India debe sostener un crecimiento cercano a 10% al año por una generación. Esto no es inconcebible: China lo ha logrado, desde una base más baja, por tres décadas. Pero es una tarea enorme, en particular para un país tan grande, diverso y complejo. Tendría que haber cambios extraordinarios, dentro de India y en las relaciones de India con el mundo.
Para que esto fuera concebible, tendrían que ocurrir al menos cuatro cosas: el mundo debe seguir en paz, la economía mundial debe permanecer abierta; India debe evitar el estancamiento en el cual han caído muchos países de ingresos medios y, por último, hay que manejar las implicancias ambientales y de recursos naturales de sus mayores ingresos.
Más aún, la India debe superar por sí misma tres grandes desafíos: mantener, incluso fortalecer, la cohesión social en un momento de agitación económica y social; crear una economía competitiva e innovadora; y jugar un rol en su región y en el mundo acorde al tamaño e importancia crecientes del país. En aspectos fundamentales, India debe convertirse en un país distinto.
Asimismo, como plantea el informe, la India tendría que ser gobernado de modo muy diferente. En el país, un proceso democrático vigoroso, aunque con frecuencia corrupto, ha sido sobrepuesto sobre las “mentalidades, estructuras institucionales y prácticas heredadas del Raj británico”.
Rescato dos cosas muy relevantes del análisis que aparece en este informe, una para la India y otra para el mundo.
Para la India, mi conclusión es que incluso sostener el desempeño reciente será realmente duro. La era en la que el país podía prosperar sólo evitando que el gobierno se cruzara en el camino terminó. La India necesita ahora un gobierno eficiente, prestador de servicios, por parte de tecnócratas y políticos honestos. Por supuesto, aún hay que remover muchas intervenciones sin sentido. El gobierno también debe reenfocar energías y recursos limitados en sus tareas esenciales. Pero además debe ser capaz de realizar estas tareas de modo mucho más efectivo que hoy.
Lo que rescato para el mundo es que es probable que la India, con todos los desafíos que enfrenta, siga avanzando en su tendencia alcista, aunque lo hará más lentamente de lo que plantea el informe. La tarea de ajustar la manera de pensar occidental a las nuevas realidades mundiales apenas ha comenzado. Dentro de una década, un mundo en el que el Reino Unido esté en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas e India no, será risible. El viejo orden pasa. Cuanto antes se ajuste el mundo a este nuevo orden de cosas, mejor.
*India 2039: An Affluent Society in One Generation, (La India 2039: una sociedad próspera en una generación): Banco de Desarrollo Asiático
sábado, 25 de julio de 2009
Marketing para pobres
Multinacionales buscan el camino hasta los consumidores pobres de
América Latina.
El jefe de operaciones de la agencia McCann hizo una investigación
entre los 15 mayores anunciantes. Cuáles son las mayores
oportunidades de marketing del momento?
La población de baja renta (o pobres en lenguaje más simple).
"Ellos comen, se bañan, y en algunos casos manejan autos. Ellos están
consumiendo, tienen una vida"
En los ultimos años el marketing enfocado en los pobres es un asunto
en alza. El economista C.K. Prahalad de la Universidad de Michigan,
ayudó a popularizar la idea en su libro de 2004:
La riqueza en la base de la pirámide, cuyo argumento principal es que
las empresas pueden ganar y ayudar a los 4 mil millones de pobres o
personas de baja renta del mundo si encuentran maneras innovadoras de
venderles jabones y heladeras.
Comunicarse con la población de baja renta es una especie de misterio
para las multinacionales para las empresas de marketing y las
agencias de publicidad están llenas de funcionarios ricos y con buen
nivel educativo, pero que saben muy poco sobre como viven sus pares
más pobres. Una visita a favelas, villas miseria o barrios pobres
frecuentemente es una experiencia "transformadora" , dice Johnny Well,
director regional de Nestle Brasil.
Algunos ejecutivos pasarán una semana viviendo en barrios pobres.
Estudiarán el uso del lenguaje, las referencias culturales y los
símbolos y las imágenes que pueden ser usados en las campañas.
"Vamos a aprender sus valores, sus antivalores, como están educando a
sus hijos, sus hábitos alimentarios, como pasan su tiempo libre" dice
un ejecutivo de marketing.
Una pregunta importante es cómo involucrar a las clases más bajas en
las campañas.
Es mejor un viaje para ver la Copa del Mundo de Fútbol como premio o
patrocinar campeonatos de fútbol en el barrio?
El importante papel de la comunidad en los barrios pobres es
particularmente interesante. Las familias a veces se juntan para
comprar materiales de construcción y otras compras más caras. Los
ejecutivos estudiarán las causas de ese comportamiento ya que puede
ayudar a explicarle a sus clientes como vender productos más caros
como lavarropas o autos usados.
Fuente:
The Wall Street Journal Americas.
América Latina.
El jefe de operaciones de la agencia McCann hizo una investigación
entre los 15 mayores anunciantes. Cuáles son las mayores
oportunidades de marketing del momento?
La población de baja renta (o pobres en lenguaje más simple).
"Ellos comen, se bañan, y en algunos casos manejan autos. Ellos están
consumiendo, tienen una vida"
En los ultimos años el marketing enfocado en los pobres es un asunto
en alza. El economista C.K. Prahalad de la Universidad de Michigan,
ayudó a popularizar la idea en su libro de 2004:
La riqueza en la base de la pirámide, cuyo argumento principal es que
las empresas pueden ganar y ayudar a los 4 mil millones de pobres o
personas de baja renta del mundo si encuentran maneras innovadoras de
venderles jabones y heladeras.
Comunicarse con la población de baja renta es una especie de misterio
para las multinacionales para las empresas de marketing y las
agencias de publicidad están llenas de funcionarios ricos y con buen
nivel educativo, pero que saben muy poco sobre como viven sus pares
más pobres. Una visita a favelas, villas miseria o barrios pobres
frecuentemente es una experiencia "transformadora" , dice Johnny Well,
director regional de Nestle Brasil.
Algunos ejecutivos pasarán una semana viviendo en barrios pobres.
Estudiarán el uso del lenguaje, las referencias culturales y los
símbolos y las imágenes que pueden ser usados en las campañas.
"Vamos a aprender sus valores, sus antivalores, como están educando a
sus hijos, sus hábitos alimentarios, como pasan su tiempo libre" dice
un ejecutivo de marketing.
Una pregunta importante es cómo involucrar a las clases más bajas en
las campañas.
Es mejor un viaje para ver la Copa del Mundo de Fútbol como premio o
patrocinar campeonatos de fútbol en el barrio?
El importante papel de la comunidad en los barrios pobres es
particularmente interesante. Las familias a veces se juntan para
comprar materiales de construcción y otras compras más caras. Los
ejecutivos estudiarán las causas de ese comportamiento ya que puede
ayudar a explicarle a sus clientes como vender productos más caros
como lavarropas o autos usados.
Fuente:
The Wall Street Journal Americas.
Obligarán a justificar ingresos ante la AFIP para poder comprar dólares
El torniquete cambiario que el Gobierno inició meses atrás con las restricciones para importar y los controles en la city porteña podría redoblar su presión en los próximos días si prospera una iniciativa oficial que está muy avanzada y que apunta a obligar a personas y empresas a demostrar que están en regla ante la AFIP para comprar dólares.
Según el trabajo efectuado por la AFIP y el Banco Central (BCRA), que elaboraron borradores de resolución y comunicación respectivamente, todos aquellos que quieran adquirir esta divisas deberán mostrar que los pesos correspondientes provienen de sus ingresos declarados.
El jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, explicó que, con el vencimiento del acuerdo fiscal, concluye “una oportunidad para que los contribuyentes exterioricen” sus rentas.
Y abundó: “comienza un nuevo ciclo en el que la evasión impositiva será sancionada cuando los contribuyentes ocultan rentas al Fisco y después salen a comprar divisas”.
“Ahora estamos instrumentando un procedimiento de control que permitirá combatir la evasión impositiva de aquellos que compran divisas sin tener un respaldo económico que hayan exteriorizado como contribuyentes ante el Fisco. Esta política busca dar mayor certeza y transparencia”, planteó Echegaray.
En los borradores del Central y la AFIP se llegó a plantear que toda persona física o jurídica iba a tener que tramitar un Certificado de Operación Cambiaria (COC), con validez de 10 días, para poder realizar todas “las operaciones de compra de moneda extranjera, cualquiera sea su finalidad o destino, mediante la entrega de pesos billetes”, según la documentación a la que tuvo acceso este diario.
No obstante, Echegaray aclaró anoche que no se instrumentará esa alternativa más restrictiva. En ese marco, remarcó que se utilizará “la capacidad de información que dispone la AFIP para la consulta por parte de las entidades que venden divisas”. Así, la casa de cambio deberá ingresar los datos de la persona, física o jurídica, a la página web de la AFIP, donde verá la situación ante el Fisco, de acuerdo a los ingresos declarados.
En el BCRA habían admitido ayer que venían “trabajando este esquema desde noviembre”, con el que buscaban “estimular el blanqueo y provocar que las operaciones sean genuinas, además de legales”.
Con el esquema adelantado anoche por Echegaray, el actual tope de u$s 2 millones mensuales –que rige para empresas y particulares sin necesidad de explicar su destino (sí el origen)– se mantendría inalterable, siempre que se puedan demostrar los ingresos.
En el caso del COC, ese límite quedaba como una formalidad, dado que obligaba a especificar el importe de dólares a comprar, la AFIP cruzará ese pedido contra los datos que contenga en su base, y determinará si es compatible con la situación fiscal y económico-financiera de quien lo pidió.
En el mercado habían considerado que pedir un certificado previo a la compra de dólares se constituía en “una trabita más a la fuga de capitales. Si la AFIP debe autorizar cada operación, se puede frenar en algo el drenaje de u$s 100 millones diarios, pero los compradores terminarán comprando en el mercado paralelo”.
Según el trabajo efectuado por la AFIP y el Banco Central (BCRA), que elaboraron borradores de resolución y comunicación respectivamente, todos aquellos que quieran adquirir esta divisas deberán mostrar que los pesos correspondientes provienen de sus ingresos declarados.
El jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, explicó que, con el vencimiento del acuerdo fiscal, concluye “una oportunidad para que los contribuyentes exterioricen” sus rentas.
Y abundó: “comienza un nuevo ciclo en el que la evasión impositiva será sancionada cuando los contribuyentes ocultan rentas al Fisco y después salen a comprar divisas”.
“Ahora estamos instrumentando un procedimiento de control que permitirá combatir la evasión impositiva de aquellos que compran divisas sin tener un respaldo económico que hayan exteriorizado como contribuyentes ante el Fisco. Esta política busca dar mayor certeza y transparencia”, planteó Echegaray.
En los borradores del Central y la AFIP se llegó a plantear que toda persona física o jurídica iba a tener que tramitar un Certificado de Operación Cambiaria (COC), con validez de 10 días, para poder realizar todas “las operaciones de compra de moneda extranjera, cualquiera sea su finalidad o destino, mediante la entrega de pesos billetes”, según la documentación a la que tuvo acceso este diario.
No obstante, Echegaray aclaró anoche que no se instrumentará esa alternativa más restrictiva. En ese marco, remarcó que se utilizará “la capacidad de información que dispone la AFIP para la consulta por parte de las entidades que venden divisas”. Así, la casa de cambio deberá ingresar los datos de la persona, física o jurídica, a la página web de la AFIP, donde verá la situación ante el Fisco, de acuerdo a los ingresos declarados.
En el BCRA habían admitido ayer que venían “trabajando este esquema desde noviembre”, con el que buscaban “estimular el blanqueo y provocar que las operaciones sean genuinas, además de legales”.
Con el esquema adelantado anoche por Echegaray, el actual tope de u$s 2 millones mensuales –que rige para empresas y particulares sin necesidad de explicar su destino (sí el origen)– se mantendría inalterable, siempre que se puedan demostrar los ingresos.
En el caso del COC, ese límite quedaba como una formalidad, dado que obligaba a especificar el importe de dólares a comprar, la AFIP cruzará ese pedido contra los datos que contenga en su base, y determinará si es compatible con la situación fiscal y económico-financiera de quien lo pidió.
En el mercado habían considerado que pedir un certificado previo a la compra de dólares se constituía en “una trabita más a la fuga de capitales. Si la AFIP debe autorizar cada operación, se puede frenar en algo el drenaje de u$s 100 millones diarios, pero los compradores terminarán comprando en el mercado paralelo”.
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