sábado, 24 de octubre de 2009

El Gobierno anuncia la reapertura del canje y espera una aceptación del 60%

El Gobierno intentará renegociar los u$s 20.000 millones en títulos públicos que no ingresaron al canje de deuda de 2005 y permanecen en default, anunció el ministro de Economía, Amado Boudou. Hoy mismo comenzarán los trámites en las Comisiones de Valores de los países con mayor cantidad de bonistas y el lunes la presidenta Cristina Fernández enviará al Congreso un proyecto de ley para que se suspenda la llamada “ley cerrojo” por un año. Fue la cabal prueba de que, finalmente, el kirchnerismo decidió darle fuerza política a la operación.

La Argentina firmó una carta mandato con bancos Barclays, Deutsche y Citi, que acercaron la propuesta hace ya más de un año, para iniciar el canje de al menos la mitad de la deuda en default, que las instituciones aseguraron representar, dijo Boudou en conferencia de prensa, pasadas las 18.30. Lo acompañaban los secretarios de Política Económica y Finanzas, Eduardo Feletti y Hernán Lorenzino, respectivamente.

Luego de recordar que fue una de sus metas al asumir al Ministerio, Boudou dijo que el lunes la Presidenta pedirá al Congreso la suspensión temporal de la ley que impide reabrir el canje de deuda, votada tras la operación comandada por Roberto Lavagna en 2005 y que involucró al 76% de los compromisos hasta entonces en default. La idea es suspender la ley por un año o hasta que quede cerrado el canje, lo que suceda primero, indicaron en el Palacio de Hacienda.

“Hemos convocado al grupo de bancos a firmar la carta mandato que va a servir para conformar la letra chica” de la oferta, dijo Boudou. A grandes rasgos, aseguró que la oferta será “en términos más ventajosos para la Argentina” que la de 2005, cuando tuvo una quita del 65%. E incluirá “efectivo nuevo” a través de un bono a una tasa de interés esperada de un dígito, por una cifra que “rondará el 10% de los bonos canjeados”. Los bancos dicen asegurar una aceptación del 50%, por lo que el Gobierno ya contaría con u$s 1.000 millones de colocar ese nuevo título.

La oferta no distinguirá entre aquellos bonistas que empezaron juicios al país y los que no lo hicieron. Pero Boudou deslizó que buscarán la manera de dar condiciones más ventajosas a los pequeños ahorristas.

Hoy mismo, Lorenzino comenzará con los trámites ante las comisiones de valores de Estados Unidos (la SEC), Alemania, Italia y Japón, entre otros países, que se realizarán en forma paralela a la discusión en el Congreso. Se estima que la SEC tarda entre 30 y 60 días en aprobar la operación, si todo está en regla, y que luego podría lanzarse la oferta.

Pro_modelo

El Gobierno avanzó con este paso que, como afirmó Boudou, le permitirá a la Argentina aprovechar los torrentes de liquidez que pululan por el mundo, gracias a las bajas tasas de interés globales.

La operación le permitirá acceder a los mercados voluntarios de deuda a una tasa de entre 9 y 10% incluso sin acordar con el FMI, en tiempos en que flaquea el superávit fiscal.

Eso podría ser suficiente para cubrir los 13.000 millones de dólares de vencimientos de deuda previstos para el año próximo sin sacrificar reservas ni acudir exclusivamente a organismos públicos y, a la vez, continuar manteniendo altos niveles de gasto. “Esperamos en 2010 seguir reforzando este tipo de políticas públicas”, dijo el ministro.

Boudou se preocupó por justificar el regreso al terreno financiero, del que tanto renegó la Argentina hasta no hace mucho: “Los mercados financieros son un instrumento, no un fin; el mercado es una forma de apalancar el crecimiento”. Auguró que el retorno a los mercados será también “una fuerte señal al sector privado”, ya que bajará las tasas de interés y fomentará inversiones productivas.

Con el piso garantizado por los bancos, el Gobierno espera que el canje tenga al menos una aceptación del 60% –unos u$s 12.000 millones, sin intereses–. La deuda impaga es del orden de los u$s 20.000 millones, y se calcula que los intereses no honrados ascienden a los u$s 9.000 millones.

lunes, 12 de octubre de 2009

Alternativas inversion

Plazos fijos

La tasa de interés con que los bancos remuneran los depósitos a plazo del sector privado ha bajado a poco más del 12% promedio para las colocaciones mayoristas.

Este rendimiento no compensa la inflación calculada por las consultoras, del orden del 14%, pero tampoco frena a los ahorristas a volcarse a los bancos porque resulta más atractivo que el dólar.

Títulos públicos

Los más especulativos u optimistas sobre el panorama futuro eligen los bonos que vencen a largo plazo. Son los que mayor rendimiento arrojan pero también los más riesgosos.

Tras el canje de títulos que ajustaban por CER, que cerró el Gobierno el mes pasado, y con la perspectiva de que las emisiones futuras se harán bajo esta modalidad, los títulos públicos que ajustan por la Badlar (la tasa que pagan los bancos por los depósitos superiores a $1 millón) comenzaron a ganar espacio en las carteras de inversión.

¿Cuáles son los títulos que ajustan por CER y cuáles por Badlar?

El único bono que ajusta por tasa Badlar es el Bonar 2014 lanzado a principios de año. En el último mes subió 5,41% y hoy rinde un 23%. Paga intereses trimestralmente y la amortización a su vencimiento, en 2014.

Pero los inversores están focalizados en los bonos que ajustan por CER, ante la perspectiva de que el Gobierno llegará a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y pagará la deuda con el Club de París y a los bonistas que no entraron al canje.

Los movimientos del nuevo ministro de Economía, Amado Boudou, direccionados a darle mayor credibilidad al Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), que confecciona el índice de precios al consumidor sobre cuya base se calcula el CER, dieron un fuerte impulso a la negociación de los títulos que ajustan por ese índice

Según los analistas, más allá del fuerte incremento registrado, aún tienen espacio para seguir ganando. Muchos bonos todavía cotizan bajo la par y están lejos del buen desempeño que muestran los títulos públicos emitidos por los países de la región. Aunque su performance dependerá de las decisiones políticas que se tomen de aquí en adelante.

A nivel provincial, las letras en pesos a corto plazo -hasta 182 días- que emite la Ciudad de Buenos Aires son lo más apetecible para carteras conservadoras. El rendimiento es sólo del 14%, pero es superior a la tasa de los plazos fijos. "Dentro de las emisiones de corto plazo y poco riesgo es de las más interesantes que puede haber", dijo Corujo.

El tramo más largo de la emisión ajusta por Badlar. Pero todas las letras pagan el capital e interés al vencimiento.

Cheques de pago diferido y fideicomisos financieros

Los rendimientos de los cheques de pago diferido (CPD) y los fideicomisos financieros (FF) arrojaron en septiembre los siguientes resultados:

La tasa promedio ponderado de los CPD Avalados cayó dos puntos respecto de agosto, hasta 14,48% anual.

La de los Patrocinados siguió el mismo camino hasta ubicarse en 20,71 por ciento.

El volumen negociado se viene recuperando desde junio y llegó el mes pasado hasta los $85,6 millones, un 37,5% por encima del 2008, según el Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).

Por su parte, los CPD son activos líquidos que permiten a los inversores salirse de esa posición rápidamente. Y los operadores los prefieren porque, según el plazo, rinden más que los plazos fijos y las cauciones bursátiles.

Después del ruido que generaron los concursos preventivos de las cadenas de electrodomésticos Bonesi y Otero y los problemas financieros de Bazar Avenida, el volumen negociado de los fideicomisos se está recomponiendo, de la mano de la mayor liquidez que está teniendo el mercado de capitales.

Pero el rendimiento es aún más bajo que antes. Un fideicomiso rendía un 21,5% promedio al inicio del año y hoy corta por debajo del 15 por ciento. Aunque se trata de uno de los productos más atractivos para los inversores minoristas, los operadores no los recomiendan demasiado.

Carteras de inversión sugeridas por analistas

El analista de Maxinver Consultores, Julián Siri, explicó que para un inversor que desea acotar riesgos, con una visión de mediano plazo, es decir, mediados de 2010, se recomienda una cartera que cuente con dos tercios de activos en pesos y un tercio en dólares.

"Para los primeros recomendamos el Bonar V en pesos y el PRE9. En tanto, para los de dólar, nuestra recomendación pasa por el Boden 2015, con buen retorno potencial, y el Discount en dólares, bono que ha quedado rezagado respecto a su contraparte en pesos y al resto de la curva denominada en dólares", dijo Siri.

Por su parte, el analista de Invertironline.com, Rodrigo Conde, sugirió para carteras de plazos superiores a seis meses una combinación de acciones y cheques de pago diferido, según el perfil de riesgo del inversor.

Para los más conservadores, Conde dijo que conviene apostar a los papeles de Cresud, Minetti, Siderar y Aluar. Respecto de las dos últimas explicó que "deberían repuntar bastante porque no tienen deuda financiera". Para un inversor más agresivo, se concentraría en Tenaris y Petrobras porque "se estima que siga creciendo el valor del petróleo y, si no es así, la demanda".

En Puente Hermanos, el operador Juan Ignacio Di Santo, sugirió combinar los cheques de pago diferido con obligaciones negociables de empresas multinacionales, como Petrobras Brasil, Quilmes, Loma Negra y Telefónica, para carteras conservadoras.

En las más riesgosas, Di Santo incluyó títulos públicos, como el Bonar V y el Bogar 2018. También las acciones de Tenaris, Petrobras Brasil, Banco Macro, Grupo Financiero Galicia y Pampa Energía. En esta cartera sumó los ETF (Exchange Traded Funds), índices que replican la evolución de otras cotizaciones, en este caso de la plata, de empresas productoras de gas natural, constructoras y tecnológicas.

Es así como el panorama financiero y las sugerencias de los analistas que asesoran a particulares y empresas muestran una mayor participación de la moneda local en las carteras de inversión. Algo impensado en épocas pre-electorales

Las disquerías arman ‘su noche’

El 22 de octubre próximo, cuando pongan en marcha “La noche de las disquerías”, una iniciativa mediante la cual buscarán dos claros objetivos: motorizar el ritmo de ventas de CD y devolver a estos lugares la importancia que tuvieron hace algunos años entre los fanáticos de la música.

“El proyecto abarca a todas las disquerías de Capital Federal, aunque el epicentro estará en la zona de Corrientes y Callao”, explicó a El Cronista Javier Delupí, director ejecutivo de la Cámara Argentina de Productores de Fonogramas y Videogramas (Capif), uno de los organizadores de este evento, junto al Gobierno porteño. En esa ubicación funcionan dos de las principales sucursales de las cadenas Musimundo y Zival‘s.

Entre las acciones previstas, cada disquería lanzará por esa noche una serie de descuentos y promociones exclusivos para la compra de CD. Además, varios artistas jugarán diferentes papeles en los locales, ya que mientras algunos se sentarán a firmar autógrafos, otros se prestarán hasta atender a los clientes.

En tanto, se prevé la realización de algunos shows de artistas de primer nivel, aunque la grilla todavía está bajo estudio.

En este sentido, y de modo de lograr una mayor repercusión entre la gente, se segmentaron algunas zonas de la ciudad para captar la atención del público. Por ejemplo, en disquerías de Liniers y Constitución se presentarán artistas ligados a la “movida tropical”, en tanto que en la zona de Corrientes y Scalabrini Ortiz la temática será el “rock infantil”.

Durante esa noche, las disquerías abrirán sus puertas hasta la madrugada.

“Una de las grandes banderas que levantaremos es la del combate contra la piratería. Esto lo lograremos justamente con acciones de este tipo, con las que acercamos a la gente a las disquerías, y por ende a los formatos legales “, explicó Delupí.

Como parte de esta búsqueda, el directivo de Capif comentó que también se procurará “incentivar a la gente a que vuelva a la disquerías no sólo como un lugar donde se vende música, sino como un polo cultural”.

Las bolsas están de fiesta

En lo que va del año, observando la evolución bursátil (expresada en dólares) se encuentran ganancias de hasta 140%. Perú, Brasil y Rusia, en ese orden, son las plazas que más sonrisas han deparado a los inversores.
Más allá de que son plazas con un atractivo importante, se beneficiaron de la fuerte revaluación de sus monedas.

Por ejemplo, Brasil que ocupa el segundo lugar del ránking caería varias posiciones si se toma el rendimientos del índice Bovespa en reales. En la moneda local, gana en el año 70%.

Opuesto es el caso de la Argentina. El índice Merval trepa 100% en lo que va del 2009, pero medido en los devaluados pesos. En dólares, el retorno para el inversor cede a 81,15%. De ahí que en el ránking ocupe el quinto lugar.

El epicentro de la crisis, o sea EE.UU., muestra mercados con ganancias mucho más acotadas. El Dow Jones se aprecia tan sólo 12,40%, el Standard and Poor’s 500 gana 18,63% mientras que el índice tecnológico Nasdaq crece 35%.

El MSCI Emerging Markets Index ganó casi 5% la semana pasada, la mayor alza desde el 11 de septiembre pasado. El índice, que agrupa a 22 países, trepa 66% este año y le gana por lejos al desempeño de los países desarrollados. Parte de la explicación es que la recuperación económica disparará los precios de las materias primas (principalmente lo que exportan los emergentes), y esto impactará en las ganancias de las empresas que cotizan en los distintos índices. De hecho, el MSCI está en su mayor nivel desde agosto del 2008.

“China es nuestro mercado favorito”, dijo a la agencia Bloomberg Bhaskar Laxminarayan, jefe de inversiones para Asia de Pictet & Cie. “Tiene el más potencial alcista y las valuaciones (de las compañías) están mejorando”, agregó.

“Las alzas de activos a lo largo de los mercados financieros de América Latina empiezan a verse como un imparable tren de carga en una línea férrea, sin un final a la vista”, dijo Enrique Alvarez, estratega de América Latina para IDEAglobal, en un reporte a la agencia Reuters.

jueves, 8 de octubre de 2009

Lecciones de un náufrago en la Bolsa

Me parece de suma utilidad, en estos momentos, recurrir a libros que den consejos útiles para entender que es los que está pasando y como sacar el mayor provecho posible de la situación actual, en la que luego del peor año de la historia para los mercados, nos encontramos cerca de los máximos del presente año (para aquellos interesados les propongo que analicen la etapa 6 que se expone a continuación y vean que correlato tiene con la situación actual del mercado de valores americano)
Veamos entonces algunas ideas sacadas del valioso libro “Un náufrago en la bolsa”, de Carlos Torres Blánquez, que considero posee consejos sumamente útiles para momentos como el actual:

“En las caídas, la bolsa da dos tipos de avisos:
Ojo que me voy a desplomar y te voy a desplumar, que advierte un desplome
Ojo que me largo al sur y te voy a marear, que avisa de una fase bajista
Ojo que me voy a desplomar y te voy a desplumar
Antes del crack de 1929 la bolsa dio cinco avisos. Los del tipo “Ojo que me voy a desplomar y te voy a desplumar” consisten en caídas breves y repentinas, del orden del 5% en pocos días o del 10% en pocas semanas.

Las alertas de la bolsa comienzan un año o año y medio antes del desplome. Hay que descartar las caídas más suaves, como por ejemplo un 10% a lo largo de más de dos meses, porque estas oscilaciones, que a veces se dan en una etapa alcista, pueden responder a una falta de interés o a una apatía de los inversores debidas a la ausencia de alicientes, más que a una secuencia de pánico.

Hubo una crisis económica tres años después del desplome de 1987 y del desplome de 1998. Aunque parezca que la bolsa se recupera de un desplome como si nada hubiera pasado, sí ha pasado algo. El desplome en sí mismo es también una advertencia de que algo se ha deteriorado gravemente.

Ojo que me largo al sur y te voy a marear
El mayor riesgo que corre un inversor es verse atrapado en un ciclo bajista. Los desplomes son demoledores pero breves. Si uno no vende en ellos, se beneficia de la recuperación que le sigue.

Es preferible ver como las acciones que uno posee se desploman en dos meses pero se recuperan en los meses siguientes, que asistir a un deterioro progresivo de la cartera de valores a lo largo de un año, quizás dos o más.

En una fase bajista conviene perder la paciencia y la esperanza lo antes posible.

Etapa 1: el aviso

Cuando la bolsa ha caído de forma progresiva al menos un 15% respecto de su último máximo en un período de por lo menos cuatro meses y marca un nuevo mínimo en este período. La bolsa está diciendo “salí o sufrí”.

En un gran ciclo alcista, tu patrimonio se puede multiplicar por cinco. Si sales anticipadamente, puedes perderte gran parte de la subida. No es necesario que vendas inmediatamente después de un aviso porque la bolsa se recupera. Puedes salir con una pérdida del 10% pero habrás aprovechado la totalidad del ciclo alcista.

Etapa 2: la seducción

Es fácil quedar atrapado por una bolsa bajista porque es más seductora que nunca. En una bolsa alcista, la bolsa sube a péquennos pasos, y los índices rara vez suben más del 2% en un solo día. En cambio, en una fase bajista, las subidas de más de un 2% en un solo día son frecuentes porque los inversores están siempre esperando a que la bolsa haya tocado fondo y se apresuran a comprar cuando da la impresión de que la tendencia bajista ha llegado a su fin. Es un espejismo que se repite una y otra vez.

Una bolsa bajista hace mucho ruido, mientras que una bolsa alcista hace poco ruido. La bolsa alcista sólo acostumbra a volverse ruidosa cuando está próxima a retirarse, razón por la cual muchos se suman a la fiesta de su despedida. Pero después de la fiesta, en vez de recoger los platos rotos y marcharse, se quedan contemplando como se cae el decorado.

Etapa 3: calma chicha

Tras el aviso, la bolsa nos da tiempo de sobra para abandonar el barco. Desde el aviso hay un período de unos seis meses para decidirse a vender, ya que el índice consigue mantenerse más o menos estable durante ese tiempo.

Etapa 4: la tormenta

La etapa de la tormenta es la etapa de las pérdidas más demoledoras, pero es la más breve.

Etapa 5: el período de gestación

El conjunto de las primeras cuatro etapas dura entre ocho y once meses, como si estuviera gestando el nacimiento de un nuevo ciclo alcista.

Etapa 6: la tentación

Si al menos cuatro meses después de haber marcado el mínimo del final de la tormenta el índice alcanza el nivel más alto en dicho período de cuatro meses y acumula una revalorización significativa del orden del 15% o más, la bolsa nos informa de que se está produciendo una vuelta de la confianza. En los primeros meses de una tendencia alcista, el índice alcanza niveles similares a los que tenía justo antes de la tormenta. Es el momento de la tentación para muchos inversores de cobrarse revancha y lograr retornos espectaculares con un riesgo bajo.

Vuelve “plata dulce” para emergentes y llegan varias ofertas para colocar deuda

Hace un año, la Argentina era una palabra prohibida en el mapa financiero de los grandes inversores mundiales. Hoy, la “cenicienta” del mercado global vuelve a despertar cierto interés, en un contexto internacional donde se afianzó la percepción de que “lo peor de la crisis quedó atrás” y es hora de aprovechar las “oportunidades” que dejó el temblor financiero global más pronunciado desde la crisis del treinta.

En este contexto, el bajo precio en que quedaron los bonos argentinos, la liquidez que fluye nuevamente de las potenciales mundiales hacia los emergentes, e indicadores macroeconómicos relativamente estables que muestra la Argentina, parecen conformar un coctail atractivo para el mundo inversor. Así lo dejaron entrever los bancos internacionales que en las últimas horas mantuvieron reuniones con los funcionarios argentinos que se encuentran en Estambul, Turquía, participando de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial. Si hasta hubo ofrecimientos concretos para que el país coloque un bono en el exterior.

La comitiva argentina que se reunió con inversores en Estambul estuvo encabezada por el ministro de Economía, Amado Boudou, junto al secretario de Finanzas, Hernán Lorenzino, y el subsecretario de Financiamiento Adrián Cosentino. Se entrevistaron con ejecutivos del DeustcheBank, HSBC, y Merril Lynch; entre otros. “Hay un gran apetito por el riesgo, y la Argentina está muy bien posicionada en este contexto. El país mantiene buenos indicadores de solvencia de la deuda, como así también fiscales y financieros”, comentó una fuente de la comitiva a El Cronista desde Estambul. “Hace dos meses atrás no recibíamos ofertas, pero ahora sí. De todas formas, no estamos apurados. Lo evaluaremos minuciosamente para encontrar el momento más oportuno de volver al mercado”, agregó.

Durante el mes pasado los bonos argentinos subieron en promedio 24% y algunas series llegaron a recuperar hasta 40%. La Bolsa, por su parte, repuntó 17%.

El titular del BCRA, Martín Redrado, sostuvo en paralelo una serie de reuniones con otros inversores de donde recogió una percepción similar. Inclusive se supo que a través del Central existió un ofrecimiento informal de un banco del exterior para que el Gobierno emita un título público en dólares a una tasa del 13,5%, con un plazo de 10 años, y por un monto de entre u$s 500 millones y u$s 1.000 millones.

“Lo más relevante a juicio del Banco Central no es que llegue a concretarse la colocación, sino que en la situación actual el mercado está dispuesto a ella. Aunque creemos que la tasa continúa siendo un poco alta”, confió a este diario una fuente de la autoridad monetaria.

En la Costa palpitan una temporada casi sin aumentos y repleta de turistas

Los principales balnearios de la Costa Atlántica vivirán un “fin de semana de verano”. Pero no porque estén previstas altas temperaturas desde el sábado, sino porque la capacidad hotelera será colmada: en Mar del Plata, las reservas hoteleras oscilaban ayer de 80% a 90%, según la categoría –a más estrellas, mayor ocupación– y se prevé la visita de 140.000 personas; en Pinamar, los aparts superaban el 95%; los tres y cuatro estrellas tenían ya más de 70%, en tanto que Cariló registraba un 91%; en todo el municipio, se esperan más de 50.000 turistas.

Este fin de semana largo será el termómetro de la temporada, ya que muchos aprovechan para reservar su alojamiento para el verano. En la Costa ya anticipan una buena temporada, mejor que la previa, cuando no ingresaron menos personas, pero sí acortaron su estadía. Tanto en Mar del Plata como en Pinamar, Cariló y Valeria del Mar las inmobiliarias acordaron mantener los precios de alquiler de inmuebles de la temporada pasada, en una clara búsqueda por ganar competitividad y atraer más interesados. “Hay buenas expectativas para el verano, Mar del Plata se prepara muy bien; el esfuerzo por mantener las tarifas servirá para ganar competitividad”, comentó Pablo Fernández, presidente del Ente Municipal de Turismo marplatense (Emtur). “Vemos que se está revirtiendo lo sucedido en enero, cuando el turismo fue más espontáneo, con estadías más cortas y el alquiler en el momento. Se nota más movimiento y estimamos que la temporada será mejor que la pasada”, agregó. Mar del Plata cuenta con 390.000 plazas de alojamiento, de las cuales 75.000 son hoteleras y recibe 8 millones de visitantes al año, 3,2 millones de ellos en el verano. Las tarifas parten en $ 900 para un departamento de un ambiente y en $ 2.500 para una casa de tres por quincena.

En Pinamar y Cariló la situación es similar. Las plazas estarán colmadas el fin de semana y los alquileres continuarán iguales. “Las inmobiliarias acordaron mantener los precios y esperamos que los privados los imiten”, explicó Rosa Boero, directora de Turismo del Municipio de Pinamar. “Recibimos 500.000 personas la temporada previa, pero redujeron su estadía, por eso 30% de los inmuebles disponibles en Pinamar, Valeria y Ostende quedaron sin alquilar, y otro 25% también en Cariló. Para el verano esperamos igual cantidad de gente, pero con una mayor estadía. Por eso apuntamos a transmitir tranquilidad sobre los precios”, agregó Boero. Un departamento de un ambiente se conseguirá en Pinamar a partir de $ 4500 por todo enero y las casas promedian $ 12.000, en tanto que en Cariló oscilan de $ 9500 a u$s 30.000.

Los hoteles y balnearios sí ajustarán sus tarifas. “Aún no se definió, pero los hoteles subirán algo los precios en función del alza de costos, como los sueldos, por ejemplo”, explicó Daniel Suffredini, presidente de la Asociación Hotelera y Gastronómica de Mar del Plata. En Pinamar y Cariló el alza rondaría el 10%. También habrá ajustes en alquiler de sombrillas y carpas. En el caso de la Feliz, será de 10% a 15%, mientras que en Pinamar se definirá mañana.