El Gobierno de Estados Unidos llegó ayer al límite de su endeudamiento de u$s 14,3 billones autorizado por el Congreso y suspendió las inversiones en dos planes de pensiones, anunció el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, quien adelantó que tomará medidas de emergencia.
En una carta enviada al Congreso Geithner precisó que el gobierno de Estados Unidos comenzará a tomar prestado de estos dos fondos de pensiones para empleados públicos.
“Los pensionistas y empleados federales no se verán afectados por estas acciones”, dijo Geithner y explicó que estos fondos serán completados una vez que se eleve el techo de la deuda.
El funcionario aseguró además que estas medidas, sumadas a otras tomadas previamente, tienen como objetivo otorgar un margen de maniobra a Estados Unidos de once semanas, hasta el próximo 2 de agosto, pese a que el tope de deuda se alcanzó ayer.
A continuación urgió de nuevo a los legisladores a llegar a un acuerdo y recordó “la importancia de una acción a tiempo para aumentar el techo de la deuda que proteja la credibilidad en los Estados Unidos y evite catastróficas consecuencias económicas para los ciudadanos”.
Algunos expertos han interpretado esta decisión del Tesoro como una “señal de alerta” ante las consecuencias económicas negativas que supondría que el país se declarase en mora y que podría generar una nuevas crisis financiera.
“La suspensión de pagos no sólo aumentaría los costes deendeudamiento del Gobierno federal, si no también para las familias,negocios y Gobiernos locales, reduciendo la inversión y la creación de puestos de trabajo”, agregó.
No es la primera vez que el Congreso de Estados Unidos alcanza el tope de su capacidad de endeudamiento, algo que ya ocurrió en 1995 y 1996 bajo la presidencia de Bill Clinton, pero los analistas señalan que la deuda nacional y los intereses generados entonces eran menores que los que enfrenta ahora el Tesoro.
Se espera que el déficit fiscal de este año de Estados Unidos alcance la cifra récord de u$s 1,5 billones.
Congresistas republicanos y demócratas ya han señalado que no aprobarán una elevación del tope de deuda hasta que se presenten unos planes específicos para reducir el abultado déficit fiscal del país que permitan el descenso de los altos niveles de deuda nacional.
El presidente Barack Obama propuso en abril un plan económico para reducir el déficit en u$s 4 billones en los próximos 12 años, basado principalmente en recortes en el gasto, pero que también incluye la subida de impuestos a las personas con más dinero.
La batalla en el Congreso se vislumbra complicada a pesar de que el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, afirmó ayer en una entrevista televisiva que está a favor de “alcanzar un acuerdo en este punto”. No obstante, Boehner precisó que para elevar el techo de la deuda “todo debe estar en la mesa, excepto la subida de impuestos”.
“La subida de impuestos dañará nuestra economía y la capacidad para crear puestos de trabajo”, argumentó.
Por su parte, una carta firmada por la Cámara de Comercio de Estados Unidos y otras asociaciones empresariales instaron a los legisladores a que “aumenten el techo de la deuda como elemento crítico para asegurar la confianza de los inversores globales en la solvencia” del país.
De llegarse al 2 de agosto sin una aprobación del límite de endeudamiento, los expertos afirman que Estados Unidos debería decidir cuáles de los prestamistas continuarían recibiendo los pagos y cuáles verían suspendidos sus cobros, lo que tendría inciertas consecuencias para la economía estadounidense y mundial.
lunes, 23 de mayo de 2011
Emisión crece ya al 40% anual (el BCRA lo hizo)
Hubo ciertas señales que llevaron a pensar que el Banco Central había levantado el pie del acelerador en su carrera por emitir más dinero. Sin embargo, en los últimos días los datos muestran que la cantidad de dinero ya crece a una velocidad que supera el 40% anual. Esto significa no sólo que hay más plata en la calle, sino también más materia prima para alimentar el circuito crediticio, pero además conspira contra cualquier aspiración a desacelerar las expectativas inflacionarias.
Al tomar el comportamiento de la base monetaria (dinero en circulación más encajes) promedio de los últimos treinta días se observa que un año atrás, la base sumaba unos $ 120.600 millones y hoy se ubica en más de $ 168.600 millones. Además, los agregados monetarios más amplios también siguen aumentando su velocidad de crecimiento anual, ya que el M2 total crece al 35,7%, el M2 privado, al 39,6% y el M3, al 41,1%.
En lo que va del año, la base monetaria tuvo un crecimiento absoluto de $ 8.787 millones. El aumento de la cantidad de dinero se explica principalmente por la compra de divisas por parte del BCRA para sostener el tipo de cambio, que significó una expansión de $ 16.671 millones. También, el sector público generó -por el giro de utilidades y los adelantos transitorios- una expansión de la cantidad de dinero de $ 2.735 millones en lo que va del año. Cuando el Tesoro tenía superávit y compraba divisas para afrontar los vencimientos de deuda externa, le permitía al BCRA evitar una mayor expansión monetaria.
Pero ahora, también el sector público pasó a ser fuente de expansión monetaria. En lo que va de 2011, la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont imprimió casi $ 1.000 millones más que en igual período del 2010 para financiar al Tesoro ($ 2.735 millones versus $ 1.823 millones). «Esta expansión de la base monetaria generada por la emisión de pesos para sostener el dólar y para financiar al Tesoro fue parcialmente esterilizada mediante la emisión de Lebac y Nobac por $ 10.714 millones en lo que va de 2011», señala la consultora Econviews.
Pero la esterilización de pesos a través de Lebac y Nobac en el primer cuatrimestre del año ya supera la mitad de la esterilización de todo 2010, cuando se absorbieron más de $ 20.200 millones por esta vía. «Esta emisión de Lebac y Nobac elevó el stock de deuda del Central a $ 87.170 millones, lo cual representa el 40% de las reservas», dice Econviews. El último año, la deuda del Banco Central creció $ 32.800 millones. De esta manera, los pasivos no monetarios del BCRA pasaron de representar el 35% al 46% de las reservas en un año. A esto se suma que las Nobac vienen ganando participación en el total de deuda del Central, en línea con las mayores expectativas de subas de tasas de interés.
Al tomar el comportamiento de la base monetaria (dinero en circulación más encajes) promedio de los últimos treinta días se observa que un año atrás, la base sumaba unos $ 120.600 millones y hoy se ubica en más de $ 168.600 millones. Además, los agregados monetarios más amplios también siguen aumentando su velocidad de crecimiento anual, ya que el M2 total crece al 35,7%, el M2 privado, al 39,6% y el M3, al 41,1%.
En lo que va del año, la base monetaria tuvo un crecimiento absoluto de $ 8.787 millones. El aumento de la cantidad de dinero se explica principalmente por la compra de divisas por parte del BCRA para sostener el tipo de cambio, que significó una expansión de $ 16.671 millones. También, el sector público generó -por el giro de utilidades y los adelantos transitorios- una expansión de la cantidad de dinero de $ 2.735 millones en lo que va del año. Cuando el Tesoro tenía superávit y compraba divisas para afrontar los vencimientos de deuda externa, le permitía al BCRA evitar una mayor expansión monetaria.
Pero ahora, también el sector público pasó a ser fuente de expansión monetaria. En lo que va de 2011, la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont imprimió casi $ 1.000 millones más que en igual período del 2010 para financiar al Tesoro ($ 2.735 millones versus $ 1.823 millones). «Esta expansión de la base monetaria generada por la emisión de pesos para sostener el dólar y para financiar al Tesoro fue parcialmente esterilizada mediante la emisión de Lebac y Nobac por $ 10.714 millones en lo que va de 2011», señala la consultora Econviews.
Pero la esterilización de pesos a través de Lebac y Nobac en el primer cuatrimestre del año ya supera la mitad de la esterilización de todo 2010, cuando se absorbieron más de $ 20.200 millones por esta vía. «Esta emisión de Lebac y Nobac elevó el stock de deuda del Central a $ 87.170 millones, lo cual representa el 40% de las reservas», dice Econviews. El último año, la deuda del Banco Central creció $ 32.800 millones. De esta manera, los pasivos no monetarios del BCRA pasaron de representar el 35% al 46% de las reservas en un año. A esto se suma que las Nobac vienen ganando participación en el total de deuda del Central, en línea con las mayores expectativas de subas de tasas de interés.
Bancos pagan tasas de hasta 16%
Siguen siendo muy pocos. Apenas 9,5% de los ahorristas argentinos dejan su dinero en un plazo fijo de 180 a 365 días y apenas un 6,8% se anima a extender su horizonte por más de un año. El cortoplacismo está instalado: 54% de los clientes inmoviliza su ahorro por menos de dos meses. Pero para esos pocos que sí se animan “o están en condiciones” de aventurarse más allá, hoy los bancos ofrecen pagar hasta 16%, cuando el premio por las colocaciones a 30 días no llega en promedio al 10%.
Aunque es imposible darle batalla a la inflación (a la real, al menos), con una devaluación del peso en torno al 6% anual para el 2011, muchos ahorristas hoy apuestan a ganarle al menos al dólar.
“Pagamos 15% anual a quienes realicen depósitos por al menos $ 1.000 y a un año de plazo. El perfil de estos ahorristas son los que consideran que el peso es más rentable que el dólar y ven estabilidad en el país”, detalla Guillermo Ibañez, gerente de Inversiones de Banco Columbia. Durante este mes, la entidad lanzó la campaña “Revolución en mayo”, que brinda una tasa preferencial del 12% para depósitos a plazo fijo a 30 días, con un monto mínimo de $ 15.000.
El Standard es otro de los bancos que ofrece una tasa del 15% anual a 365 días, pero en su caso no depende sólo del monto a depositar, sino también del tipo de cliente que sea: “Podemos dar hasta 1,5 punto más de tasa a aquel cliente en el cual nosotros seamos su banco principal”, explica Sebastián Martinez Álvarez, responsable de Productos Activos del Standard. “Como el mercado financiero actualmente se encuentra con gran liquidez, se paga más por el cliente que por la plata”, agregó Álvarez.
Nutrida oferta
Pero existe una gran cantidad de entidades que se “esfuerzan” por pagar una tasas por encima del promedio. El Meridian ofrece un 14,5% de interés anual a partir de los $ 10.000. Además, tienen un plazo fijo precancelable a partir del día 31, donde la tasa final es algo inferior a la tradicional.
“Nuestra cartera se encuentra colocada en un plazo promedio ponderado de 100 días, que está por encima de la media”, advierte Javier Dicristo, gerente de Inversiones del Banco Meridian.
Para la captación de nuevos depósitos, el Comafi ofrece una tasa del 14% anual, con $ 1.000 de mínimo. Y le agregaron una variante: “Existe la opción de cancelación anticipada para depósitos constituidos a un plazo mínimo de 180 días y, a partir de los $ 10.000, no se cobra ningún tipo de comisión o penalidad por cancelar anticipadamente la inversión. Sólo se aplica un esquema de reducción sobre la tasa original a pagar según el tiempo de permanencia del depósito”, revela Marcelo Monticelli, gerente de Productos del Comafi.
En su caso, los titulares de plazos fijos a un año son en su mayoría hombres mayores de 55 años, que constituyen depósitos promedio de $ 25.000. “Los argumentos a favor del plazo fijo a 365 días son la mejor tasa de interés que los depósitos a plazos menores, la comodidad de no tener que preocuparse por su renovación en forma frecuente y el rendimiento seguro que ofrecen frente a otras opciones de inversión de riesgo moderado o alto”, precisa Monticelli, quien agrega que el 75% de los depósitos del Comafi se realizan a plazos de hasta 90 días.
Además, promocionan los plazos fijos variables con pago mensual de intereses, ajustables por CER y con retribución de bienes durables.El HSBC, por su parte, paga el 13% por depósitos a 365 días, pero el mínimo requerido es de $ 100.000, mientras que a partir de $ 10.000 abonan el 12,1%.
“La mayoría de nuestros plazos fijos están hoy a plazos de 40 días y para incentivar mayores plazos ofrecemos mejores tasas y estimulamos a los clientes a utilizar la renovación automática sin necesidad de tener que ir a la sucursal a renovar mensualmente sus certificados”, precisa Christian Balatti, gerente de HSBC Premier e Inversiones.
El Hipotecario, por su parte, paga un 12,75% anual, con una inversión mínima de $ 1.000. Para los precancelables, el plazo mínimo es de 180 días y se puede dar de baja a partir del día 30, con una penalidad que varía de acuerdo a los días transcurridos desde la vigencia del plazo fijo.
Además de la red de sucursales, hoy es posible constituir un plazo fijo a través de canales electrónicos como home banking, terminales de autoservicio, banca telefónica y la recientemente lanzada Banca Móvil.
“Los clientes que realizan sus plazos fijos por nuestros medios electrónicos se benefician con un plus de tasa”, sostiene Martín Gastellu, gerente de Productos Pasivos del Hipotecario.
El Macro, en tanto, brinda una tasa del 12,5% anual para operaciones a partir de $ 10.000. “Operando por Internet a través de Macro Direct o el Centro de Atención Telefónica se pueden obtener los mejores rendimientos”, asegura Milagro Medrano, gerenta de Relaciones Institucionales.
El Macro también cuenta con la opción del precancelable, que se puede hacer efectivo una vez transcurridos 30 días desde el alta de la operación, sin ningún costo adicional. La tasa que efectivamente se abona es la correspondiente a los días transcurridos desde el alta del plazo fijo hasta la fecha de precancelación.
Aunque es imposible darle batalla a la inflación (a la real, al menos), con una devaluación del peso en torno al 6% anual para el 2011, muchos ahorristas hoy apuestan a ganarle al menos al dólar.
“Pagamos 15% anual a quienes realicen depósitos por al menos $ 1.000 y a un año de plazo. El perfil de estos ahorristas son los que consideran que el peso es más rentable que el dólar y ven estabilidad en el país”, detalla Guillermo Ibañez, gerente de Inversiones de Banco Columbia. Durante este mes, la entidad lanzó la campaña “Revolución en mayo”, que brinda una tasa preferencial del 12% para depósitos a plazo fijo a 30 días, con un monto mínimo de $ 15.000.
El Standard es otro de los bancos que ofrece una tasa del 15% anual a 365 días, pero en su caso no depende sólo del monto a depositar, sino también del tipo de cliente que sea: “Podemos dar hasta 1,5 punto más de tasa a aquel cliente en el cual nosotros seamos su banco principal”, explica Sebastián Martinez Álvarez, responsable de Productos Activos del Standard. “Como el mercado financiero actualmente se encuentra con gran liquidez, se paga más por el cliente que por la plata”, agregó Álvarez.
Nutrida oferta
Pero existe una gran cantidad de entidades que se “esfuerzan” por pagar una tasas por encima del promedio. El Meridian ofrece un 14,5% de interés anual a partir de los $ 10.000. Además, tienen un plazo fijo precancelable a partir del día 31, donde la tasa final es algo inferior a la tradicional.
“Nuestra cartera se encuentra colocada en un plazo promedio ponderado de 100 días, que está por encima de la media”, advierte Javier Dicristo, gerente de Inversiones del Banco Meridian.
Para la captación de nuevos depósitos, el Comafi ofrece una tasa del 14% anual, con $ 1.000 de mínimo. Y le agregaron una variante: “Existe la opción de cancelación anticipada para depósitos constituidos a un plazo mínimo de 180 días y, a partir de los $ 10.000, no se cobra ningún tipo de comisión o penalidad por cancelar anticipadamente la inversión. Sólo se aplica un esquema de reducción sobre la tasa original a pagar según el tiempo de permanencia del depósito”, revela Marcelo Monticelli, gerente de Productos del Comafi.
En su caso, los titulares de plazos fijos a un año son en su mayoría hombres mayores de 55 años, que constituyen depósitos promedio de $ 25.000. “Los argumentos a favor del plazo fijo a 365 días son la mejor tasa de interés que los depósitos a plazos menores, la comodidad de no tener que preocuparse por su renovación en forma frecuente y el rendimiento seguro que ofrecen frente a otras opciones de inversión de riesgo moderado o alto”, precisa Monticelli, quien agrega que el 75% de los depósitos del Comafi se realizan a plazos de hasta 90 días.
Además, promocionan los plazos fijos variables con pago mensual de intereses, ajustables por CER y con retribución de bienes durables.El HSBC, por su parte, paga el 13% por depósitos a 365 días, pero el mínimo requerido es de $ 100.000, mientras que a partir de $ 10.000 abonan el 12,1%.
“La mayoría de nuestros plazos fijos están hoy a plazos de 40 días y para incentivar mayores plazos ofrecemos mejores tasas y estimulamos a los clientes a utilizar la renovación automática sin necesidad de tener que ir a la sucursal a renovar mensualmente sus certificados”, precisa Christian Balatti, gerente de HSBC Premier e Inversiones.
El Hipotecario, por su parte, paga un 12,75% anual, con una inversión mínima de $ 1.000. Para los precancelables, el plazo mínimo es de 180 días y se puede dar de baja a partir del día 30, con una penalidad que varía de acuerdo a los días transcurridos desde la vigencia del plazo fijo.
Además de la red de sucursales, hoy es posible constituir un plazo fijo a través de canales electrónicos como home banking, terminales de autoservicio, banca telefónica y la recientemente lanzada Banca Móvil.
“Los clientes que realizan sus plazos fijos por nuestros medios electrónicos se benefician con un plus de tasa”, sostiene Martín Gastellu, gerente de Productos Pasivos del Hipotecario.
El Macro, en tanto, brinda una tasa del 12,5% anual para operaciones a partir de $ 10.000. “Operando por Internet a través de Macro Direct o el Centro de Atención Telefónica se pueden obtener los mejores rendimientos”, asegura Milagro Medrano, gerenta de Relaciones Institucionales.
El Macro también cuenta con la opción del precancelable, que se puede hacer efectivo una vez transcurridos 30 días desde el alta de la operación, sin ningún costo adicional. La tasa que efectivamente se abona es la correspondiente a los días transcurridos desde el alta del plazo fijo hasta la fecha de precancelación.
viernes, 20 de mayo de 2011
Soros desarma posiciones en oro
La decisión que tomó el magnate George Soros de vender la mayor parte de sus tenencias de oro puso nerviosos a los inversores que estaban posicionados en el metal y profundizó la caída de la onza por tercer día consecutivo.
Un informe presentado a los reguladores reveló que el fondo SPDR Gold Trust, que pertenece al millonario inversor, redujo de 4,7 millones a 49.400 las acciones en oro durante el primer trimestre de este año. A eso se le sumaron, por la mañana, flojos datos económicos en Estados Unidos, que generaron una liquidación de fondos en el mercado y provocaron finalmente que el oro cayera por tercer día consecutivo (0,4%) hasta a los u$s 1.482. La debilidad de la actividad en ese país quedó reflejada con la caída que mostraron los inicios y permisos de casas durante abril y la contracción que registró la producción fabril ante la escasez de partes de automóviles.
El informe a los reguladores confirmó que Soros vendió sus posiciones en oro semanas antes de que el metal alcanzara un récord nominal de más de u$s 1.575 el 2 de mayo.
“Las operaciones tienen sentido porque Soros ya había dicho tiempo atrás que compraría oro porque estaba preocupado por la deflación. Es muy difícil hacerle caso por la deflación en este momento, así que si ésa era una razón por la que compró de oro, se debería tomar en cuenta esta señal de Soros”, comentó Mark Luschini, jefe de estrategias de inversión de Janney Montgomery Scott.
Ahora, agregó Luschini, la inflación es la mayor preocupación. De ahí que recomienden que los inversores tenga entre un 3% y un 5% de sus activos en oro como protección.
Los analistas destacaron ayer que hubo ventas técnicas que también arrastraron a la baja del oro. “La fortaleza del dólar y el descenso de las materias primas son indicios de lo que está sucediendo con el ciclo industrial global”, explicaron.
Un informe presentado a los reguladores reveló que el fondo SPDR Gold Trust, que pertenece al millonario inversor, redujo de 4,7 millones a 49.400 las acciones en oro durante el primer trimestre de este año. A eso se le sumaron, por la mañana, flojos datos económicos en Estados Unidos, que generaron una liquidación de fondos en el mercado y provocaron finalmente que el oro cayera por tercer día consecutivo (0,4%) hasta a los u$s 1.482. La debilidad de la actividad en ese país quedó reflejada con la caída que mostraron los inicios y permisos de casas durante abril y la contracción que registró la producción fabril ante la escasez de partes de automóviles.
El informe a los reguladores confirmó que Soros vendió sus posiciones en oro semanas antes de que el metal alcanzara un récord nominal de más de u$s 1.575 el 2 de mayo.
“Las operaciones tienen sentido porque Soros ya había dicho tiempo atrás que compraría oro porque estaba preocupado por la deflación. Es muy difícil hacerle caso por la deflación en este momento, así que si ésa era una razón por la que compró de oro, se debería tomar en cuenta esta señal de Soros”, comentó Mark Luschini, jefe de estrategias de inversión de Janney Montgomery Scott.
Ahora, agregó Luschini, la inflación es la mayor preocupación. De ahí que recomienden que los inversores tenga entre un 3% y un 5% de sus activos en oro como protección.
Los analistas destacaron ayer que hubo ventas técnicas que también arrastraron a la baja del oro. “La fortaleza del dólar y el descenso de las materias primas son indicios de lo que está sucediendo con el ciclo industrial global”, explicaron.
Vuelven plazos fijos en dólares
El aumento de los depósitos a plazo fijo en dólares en los cuatro primeros meses de 2011 fue de u$s 960 millones, con un incremento continuo que se aceleró en abril. Sólo el mes pasado las colocaciones en moneda extranjera exclusivamente del sector privado aumentaron u$s 319 millones, la mayor cifra en más de un año y medio.
El stock de depósitos en dólares (sin incluir las colocaciones estatales, por ejemplo de la Tesorería) ascienden a u$s 12.690 millones. Marcan el punto máximo desde la virtual desaparición de las colocaciones en moneda extranjera con la salida de la convertibilidad. Y demuestra que lentamente el público y las empresas le van perdiendo el miedo a esta opción, a casi diez años de la pesificación. Un dato quizás aún más sorprendente: el 31,7% del total de plazos fijos del sistema está nominado en dólares.
El aumento es más llamativo si se tiene en cuenta que la tasa que los bancos están dispuestos a pagar por depósitos en dólares es mínima. En general no supera el nivel de 1% anual. El motivo es que la aplicación de los bancos de estos recursos es bastante restringida: los depósitos en dólares sólo pueden tener como destino el financiamiento de empresas exportadoras o bien proveedores de las mismas. Pero no pueden financiar, por ejemplo, créditos personales o adelantos a las pymes.
Pese a las restricciones para evitar el descalce de monedas, el aumento de la financiación en dólares es más que respetable, ya que presenta un incremento interanual superior al 45%. Los bancos aún tienen unos 5.000 millones de dólares ociosos que podrían prestar si tuvieran demanda.
Explicación
Desde el BCRA explican que «el aumento de depósitos en dólares se refleja en la formación neta de activos externos. Pero no puede ser considerada fuga de capitales, ya que se trata de dinero que queda en el sistema. No es plata que se haya ido del país o que quede en cajas de seguridad».
Los u$s 960 millones de incremento de los plazos fijos en dólares se comparan con los u$s 723 millones de incremento registrado en el primer cuatrimestre del año pasado, lo que representa un incremento del 32,7%. Una de las explicaciones es que ante la mayor volatilidad e incertidumbre registrada en las últimas semanas, el público prefirió refugiarse en depósitos en moneda extranjera. Algunos -la mayoría- compran billetes y los atesoran, mientras que otros se sienten más seguros con un plazo fijo o simplemente no les queda otro remedio, como sucede con muchas empresas. Otra lectura es que el vencimiento de BONAR V por u$s 1.500 millones a fines de marzo llevó a muchos inversores a dejar el dinero en plazo fijo hasta decidir qué destino darle a esos fondos. Este pago, en cambio, no estuvo presente en 2010.
La suba del dólar en los cuatro primeros meses del año, en especial en el mercado informal (hasta $ 4,30), pero también en las pizarras de las casas de cambio, alientan el crecimiento de los plazos fijos en moneda extranjera. Sucede que en la medida que el tipo de cambio tienda a crecer en forma más acelerada de lo esperado, baja el incentivo a realizar una colocación en pesos, ya que el rendimiento en dólares desciende sustancialmente. Aún así, sigue siendo más conveniente depositar en pesos si el tipo de cambio presenta una suba anual inferior al 10%. Con u$s 12.690 millones, los plazos fijos en dólares representan una porción creciente de las colocaciones totales del sistema financiero. De hecho, este monto equivale a 51.782 millones de pesos, que representa el 31,7% del total de plazos fijos, que suman $ 163.058 millones.
NOTA DE MESA DE INVERSIONES: para quienes optan por depositar en bancos a 1% en dólares contra 8%, 9%, 10% u 11% en pesos, es una opción factible desde el punto de vista numérico con la poca perspectiva de que se produzca una devaluación. Lo que dice la nota es clara que esta opción de plazos fijos en dólares esta disminuida por el temor a decisiones estatales contra las inversiones en dólares, más en base a historias pasadas que a posibilidades de que ocurran.
El stock de depósitos en dólares (sin incluir las colocaciones estatales, por ejemplo de la Tesorería) ascienden a u$s 12.690 millones. Marcan el punto máximo desde la virtual desaparición de las colocaciones en moneda extranjera con la salida de la convertibilidad. Y demuestra que lentamente el público y las empresas le van perdiendo el miedo a esta opción, a casi diez años de la pesificación. Un dato quizás aún más sorprendente: el 31,7% del total de plazos fijos del sistema está nominado en dólares.
El aumento es más llamativo si se tiene en cuenta que la tasa que los bancos están dispuestos a pagar por depósitos en dólares es mínima. En general no supera el nivel de 1% anual. El motivo es que la aplicación de los bancos de estos recursos es bastante restringida: los depósitos en dólares sólo pueden tener como destino el financiamiento de empresas exportadoras o bien proveedores de las mismas. Pero no pueden financiar, por ejemplo, créditos personales o adelantos a las pymes.
Pese a las restricciones para evitar el descalce de monedas, el aumento de la financiación en dólares es más que respetable, ya que presenta un incremento interanual superior al 45%. Los bancos aún tienen unos 5.000 millones de dólares ociosos que podrían prestar si tuvieran demanda.
Explicación
Desde el BCRA explican que «el aumento de depósitos en dólares se refleja en la formación neta de activos externos. Pero no puede ser considerada fuga de capitales, ya que se trata de dinero que queda en el sistema. No es plata que se haya ido del país o que quede en cajas de seguridad».
Los u$s 960 millones de incremento de los plazos fijos en dólares se comparan con los u$s 723 millones de incremento registrado en el primer cuatrimestre del año pasado, lo que representa un incremento del 32,7%. Una de las explicaciones es que ante la mayor volatilidad e incertidumbre registrada en las últimas semanas, el público prefirió refugiarse en depósitos en moneda extranjera. Algunos -la mayoría- compran billetes y los atesoran, mientras que otros se sienten más seguros con un plazo fijo o simplemente no les queda otro remedio, como sucede con muchas empresas. Otra lectura es que el vencimiento de BONAR V por u$s 1.500 millones a fines de marzo llevó a muchos inversores a dejar el dinero en plazo fijo hasta decidir qué destino darle a esos fondos. Este pago, en cambio, no estuvo presente en 2010.
La suba del dólar en los cuatro primeros meses del año, en especial en el mercado informal (hasta $ 4,30), pero también en las pizarras de las casas de cambio, alientan el crecimiento de los plazos fijos en moneda extranjera. Sucede que en la medida que el tipo de cambio tienda a crecer en forma más acelerada de lo esperado, baja el incentivo a realizar una colocación en pesos, ya que el rendimiento en dólares desciende sustancialmente. Aún así, sigue siendo más conveniente depositar en pesos si el tipo de cambio presenta una suba anual inferior al 10%. Con u$s 12.690 millones, los plazos fijos en dólares representan una porción creciente de las colocaciones totales del sistema financiero. De hecho, este monto equivale a 51.782 millones de pesos, que representa el 31,7% del total de plazos fijos, que suman $ 163.058 millones.
NOTA DE MESA DE INVERSIONES: para quienes optan por depositar en bancos a 1% en dólares contra 8%, 9%, 10% u 11% en pesos, es una opción factible desde el punto de vista numérico con la poca perspectiva de que se produzca una devaluación. Lo que dice la nota es clara que esta opción de plazos fijos en dólares esta disminuida por el temor a decisiones estatales contra las inversiones en dólares, más en base a historias pasadas que a posibilidades de que ocurran.
jueves, 19 de mayo de 2011
Banco Provincia apuesta al leasing para individuos
Provincia Leasing lanzó hace 60 días una línea innovadora para que las personas accedan a la compra de vehículos 0Km como automóviles, motos de alta gama, cuatriciclos y embarcaciones. Con la tasa más baja del mercado y beneficios impositivos para el tomador.
Los plazos de pago van desde los 36 hasta los 60 meses, con una tasa fija del 18.5% durante los primeros 12 meses. El Lic. Scioli destacó que “lo novedoso de esta línea es que incorpora la posibilidad de renovar el vehículo antes de la finalización del contrato, un método utilizado en países como Brasil, Estados Unidos y España”.
Desde el lanzamiento de esta línea hasta la fecha, Provincia Leasing ingresó operaciones por un monto total de $2.4 millones. Este dato demuestra la importancia que tiene para el sector de individuos la posibilidad de adquirir bienes a una tasa preferencial. “Esta herramienta conlleva un cambio cultural en la forma en que las personas financian la compra, aunque es un sistema muy utilizado en otros países en el nuestro se encuentra en un período de desarrollo”. aseveró Nicolás Scioli.
Fuente: El Comercio online
Los plazos de pago van desde los 36 hasta los 60 meses, con una tasa fija del 18.5% durante los primeros 12 meses. El Lic. Scioli destacó que “lo novedoso de esta línea es que incorpora la posibilidad de renovar el vehículo antes de la finalización del contrato, un método utilizado en países como Brasil, Estados Unidos y España”.
Desde el lanzamiento de esta línea hasta la fecha, Provincia Leasing ingresó operaciones por un monto total de $2.4 millones. Este dato demuestra la importancia que tiene para el sector de individuos la posibilidad de adquirir bienes a una tasa preferencial. “Esta herramienta conlleva un cambio cultural en la forma en que las personas financian la compra, aunque es un sistema muy utilizado en otros países en el nuestro se encuentra en un período de desarrollo”. aseveró Nicolás Scioli.
Fuente: El Comercio online
¿Usted pagaría por colocar su dinero en un Banco?
¿UD. haría un plazo fijo con tasa negativa? Seguramente no, pero le asombrará saber que esta situación totalmente anormal y poco lógica se está dando en la actualidad.
La semana pasada, analizando las alternativas de inversión en EEUU notamos que los plazos fijos a 30 y 60 días en entidades de primer nivel, pagan tasa negativa, es decir, los Bancos le están cobrando a la gente por guardarles el dinero!
Este fenómeno lo vimos en los Bonos del Tesoro de EEUU por un corto período y en el medio de la virulenta crisis que llevo a una venta de masiva de activos en el mundo y a comprar dólares.
Todos sabemos como funciona un banco. Por un lado toma prestado dinero de distintas fuentes, incluyendo el público, y por el otro otorga préstamos. La diferencia entre la tasa activa y pasiva (el spread) forma parte del ingreso de la entidad. Sin embargo, cuando el Banco toma dinero pero no lo presta, el exceso de liquidez le resulta muy costoso.
Consecuencia de esto son las tasas negativas que reciben los depositantes por dejar su dinero en un plazo fijo. La tasa anual promedio de los plazos fijos a 30 y 60 días en Nueva York está registrando valores negativos de -0,023% y -0,020%, respectivamente.
Recién transcurrido los 90 días un norteamericano comienza a ver el fruto de sus ahorros con tasas de interés positivas de apenas 0,042%. Por su parte, si decide dejar su dinero por un año, obtiene 0,332%. Se trata de un promedio de tasas y observamos una gran variación entre las distintas entidades financieras. Ni siquiera puede obtener un rendimiento aceptable para resguardar sus ahorros aceptando un plazo mayor.
Hay varios factores que explican esta situación: El abundante dinero fruto de la política monetaria de la Reserva Federal y demás Bancos Centrales, una política crediticia muy conservadora por parte de los Bancos, y la actitud del consumidor estadounidense que esta desendeudándose como consecuencia de la crisis vivida y el miedo por la inestabilidad laboral.
La semana pasada, analizando las alternativas de inversión en EEUU notamos que los plazos fijos a 30 y 60 días en entidades de primer nivel, pagan tasa negativa, es decir, los Bancos le están cobrando a la gente por guardarles el dinero!
Este fenómeno lo vimos en los Bonos del Tesoro de EEUU por un corto período y en el medio de la virulenta crisis que llevo a una venta de masiva de activos en el mundo y a comprar dólares.
Todos sabemos como funciona un banco. Por un lado toma prestado dinero de distintas fuentes, incluyendo el público, y por el otro otorga préstamos. La diferencia entre la tasa activa y pasiva (el spread) forma parte del ingreso de la entidad. Sin embargo, cuando el Banco toma dinero pero no lo presta, el exceso de liquidez le resulta muy costoso.
Consecuencia de esto son las tasas negativas que reciben los depositantes por dejar su dinero en un plazo fijo. La tasa anual promedio de los plazos fijos a 30 y 60 días en Nueva York está registrando valores negativos de -0,023% y -0,020%, respectivamente.
Recién transcurrido los 90 días un norteamericano comienza a ver el fruto de sus ahorros con tasas de interés positivas de apenas 0,042%. Por su parte, si decide dejar su dinero por un año, obtiene 0,332%. Se trata de un promedio de tasas y observamos una gran variación entre las distintas entidades financieras. Ni siquiera puede obtener un rendimiento aceptable para resguardar sus ahorros aceptando un plazo mayor.
Hay varios factores que explican esta situación: El abundante dinero fruto de la política monetaria de la Reserva Federal y demás Bancos Centrales, una política crediticia muy conservadora por parte de los Bancos, y la actitud del consumidor estadounidense que esta desendeudándose como consecuencia de la crisis vivida y el miedo por la inestabilidad laboral.
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