En plena crisis del euro, donde según las calificadoras ninguna medida parece dar resultado para encausar la economía, los ánimos se van exasperando y aparecen las divisiones en Europa. En ese contexto se está dando una insólita “guerra de declaraciones” entre Gran Bretaña y Francia, que demuestra los rencores que despertaron los británicos cuando en un acto de arrogancia conservadora rechazaron el pacto fiscal de Bruselas. A esto se suma la antipatía y discrepancias profundas que mantienen los mandatarios de ambos países, David Cameron y Nicolas Sarkozy, aunque en público lo oculten.
Pero más allá de las disputas personales está la economía, que no encuentra una salida para convencer a los mercados. La agencia de calificación Fitch dio ayer otro golpe a los europeos al amenazar a España, Italia, Bélgica, Irlanda, Eslovenia y Chipre con rebajar para antes de febrero sus notas crediticias porque no ven perspectivas de mejora económica.
Para completar el cuadro, Moody’s degradó la nota de la deuda de Bélgica de “Aa1” a “Aa3”, aduciendo un deterioro en las condiciones para el financiamiento y los riesgos para el crecimiento de la economía belga. También puso en perspectiva negativa la nota de Francia, aunque le mantuvo la calificación “AAA”, la mejor posible. La situación europea es cada vez más compleja, según la visión de las calificadoras. En un categórico comunicado, Fitch advierte que “ una solución global a la crisis de la Eurozona está técnica y políticamente fuera de alcance ”.
La perspectiva es tan complicada que está generando fuertes roces internos en Europa. En los últimos días, funcionarios franceses multiplicaron ataques contra el Reino Unido. El que encendió la mecha fue el titular del Banco de Francia, Christian Noyer, quien consideró que antes de degradar la nota de los países de la Eurozona, las agencias de calificación deberían tomar esa medida con Londres. Esta opinión fue respaldada por el primer ministro francés, Francois Fillon. “ Nuestros amigos británicos están aún más endeudados que nosotros y tienen un déficit más alto , sin que las agencias de calificación parezcan darse cuenta”, dijo.
Ayer, el ministro francés de Finanzas, Francois Baroin, se encargó de alimentar la disputa. “La situación económica de Gran Bretaña es hoy muy inquietante, porque tiene un déficit equivalente al de Grecia y un nivel de endeudamiento como el francés”, afirmó. Y con malicia, remató: “ Desde el punto de vista económico, es ahora preferible ser francés que británico ”.
Los números parecen respaldar lo que dicen los franceses. El crecimiento del PBI británico en el 2011 es de sólo 0,7 % frente al 1,6 % del francés. El déficit fiscal de Londres llega al -10,3, mientras que el de París al -7,1, medido en porcentaje del PIB.
Fillon trató luego de apaciguar los animos con explicaciones, pero el viceprimer ministro británico, Nick Clegg, se encargó de expresarle el malestar de su gobierno en un comunicado: “Las recientes declaraciones de miembros del gobierno francés sobre la economía británica son simplemente inaceptables y deberían tomarse medidas para calmar la retórica”.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Bolsa de Comercio de Buenos Aires
La Bolsa de Comercio de Buenos Aires operó en alza durante la jornada del día de hoy.
El Indice Merval tuvo una variación de +1,33% cerrando en un valor de 2.433,40, mientras que el Indice Burcap tuvo una variación de +1,26% cerrando en un valor de 8.557,02. En la semana ambos índices acumulan variaciones de 1,33% y 1,26% respectivamente.
Hasta las 17:15 hs. el monto total operado durante la jornada fue de 704,96 millones de pesos de los cuales 56,88 millones de pesos se negociaron en acciones y 2,49 millones de pesos en Cedears.
Sobre 60 acciones operadas durante la jornada de hoy, se registraron 25 alzas, 10 sin cambio y 25 bajas. Las principales alzas fueron APSA +5,14, CEPU2 +4,73, ROSE +3,92, BMA +3,89 y PESA +3,81, mientras que las principales bajas fueron PATY -7,41, AGRO -3,85, GRIM -3,75, MOLI5 -3,70 y SEMI -2,44.
Grupo Telefónica invertirá $ 10.000 M en el próximo trienio
Ha sido un año de crecimiento para la gente del Grupo Telefónica de Argentina: la compañía que cumple 21 años en nuestro país gestiona 23 millones de accesos (17 millones corresponden a Movistar y más de 6 millones a Telefónica de Argentina), ha logrado mantener el liderazgo en el mercado de banda ancha, muestra un crecimiento del 70% en Internet móvil y alcanza el 32% del market share en telefonía celular.
"Este año lanzamos Wayra, cuyo objetivo es identificar talentos en el área de las TIC´s y ya tenemos 10 proyectos en desarrollo -se entusiasma Luis Blasco (foto), presidente del Grupo Telefónica en la Argentina-; además desde la Fundación Telefónica seguimos apostando al conocimiento usando las nuevas tecnologías y hemos sido la primera compañía en instalarse en el Distrito Tecnológico, lo que hicimos con un sistema de trabajo móvil inédito", explica.
¿Lo que viene en inversiones? Tras haber finalizado 2011 con una inversión de $ 2.600 millones ($ 7.600 millones en los últimos cinco años), la telefónica va por más: para el trienio 2012 - 2014 proyecta invertir $ 10.000 millones que irán a parar al fomento del desarrollo de las TIC´s por un lado y a incrementar la penetración de la banda ancha por el otro.
"De cara al año que viene queremos crecer un 30% en los servicios de valor agregado y aplicaciones digitales para nuestros clientes de Speedy y estimamos un crecimiento del 80% en el negocio de Internet móvil", finaliza Blasco.
"Este año lanzamos Wayra, cuyo objetivo es identificar talentos en el área de las TIC´s y ya tenemos 10 proyectos en desarrollo -se entusiasma Luis Blasco (foto), presidente del Grupo Telefónica en la Argentina-; además desde la Fundación Telefónica seguimos apostando al conocimiento usando las nuevas tecnologías y hemos sido la primera compañía en instalarse en el Distrito Tecnológico, lo que hicimos con un sistema de trabajo móvil inédito", explica.
¿Lo que viene en inversiones? Tras haber finalizado 2011 con una inversión de $ 2.600 millones ($ 7.600 millones en los últimos cinco años), la telefónica va por más: para el trienio 2012 - 2014 proyecta invertir $ 10.000 millones que irán a parar al fomento del desarrollo de las TIC´s por un lado y a incrementar la penetración de la banda ancha por el otro.
"De cara al año que viene queremos crecer un 30% en los servicios de valor agregado y aplicaciones digitales para nuestros clientes de Speedy y estimamos un crecimiento del 80% en el negocio de Internet móvil", finaliza Blasco.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Marcar este mensajePara turistas: peso argentino ya cayó el 17% contra el uruguayo
A poco más de un mes de la implementación de los controles cambiarios de la AFIP, la medida repercutió en el exterior. En Uruguay, castigan la decisión del Gobierno de Cristina de Kirchner y el peso se devaluó en solo 15 días. Además, el cambio en el vecino país es desfavorable y conseguir que acepten pesos argentinos es una verdadera odisea.
En el mercado oficial, el peso argentino cotizaba a 4,20 uruguayos el día antes de las elecciones presidenciales. Ese valor cayó abruptamente a 3,80 dos semanas después, luego que se dispusieran los controles en la compra de dólares y de todas las monedas extranjeras. Ayer cerró a 3,50 pesos uruguayos. Así, la moneda argentina perdió un 17% en un mes y medio.
«Estos controles nada tienen que ver con las normas del Mercosur; nos aísla del mundo. Es una medida totalmente unilateral», remarcó José Noguera, de ABC Mercados. En declaraciones a Ámbito Financiero explicó que lo que sucede en Uruguay pronto se reproducirá en el resto de los países vecinos. «Sin duda es una especie de castigo a la decisión del Gobierno», remarcó.
Tope máximo
En muchas de las casas de cambio uruguayas explicaron que el tope máximo permitido para cambiar es de $ 10 mil. En caso de que un comprador quiera adquirir una cifra similar o superior debe ser aprobado por la Gerencia de Cambios. En las entidades sostuvieron que se vive un verdadero estado de incertidumbre ante las medidas económicas iniciadas en la Argentina. Semana a semana llegan correos electrónicos desde las casas matrices explicando lo que sucede en la Argentina.
En el país que preside José Mujica estiman que el verano tendrá un número cercano a los dos millones de turistas, aunque se ven preocupados por la medida argentina. «No sería honesto si dijera que no preocupan», indicó el ministro de Turismo uruguayo, Héctor Lescano.
La diferencia es aún más marcada si se tiene en cuenta el último verano. En la temporada 2011, el peso llegó a cotizar a un valor cercano a los $ 5 uruguayos, por lo que el cambio le era mucho más favorable al turista argentino. Hoy en las casas de cambio, la moneda local se toma a 3,50, cayó el 30% en un año, con una inflación anual cercana al 8%, según datos del INE, Instituto Nacional de Estadísticas, en Uruguay. El escenario es poco favorable para el turismo acostumbrado a disfrutar de las playas uruguayas.
Lo que llama la atención y marca el nivel de incertidumbre que se vive en Uruguay es la brecha inicial entre la compra y la venta de un peso uruguayo. Según estiman desde el país vecino, en un mes la caída del peso argentino será aún mayor, justo en coincidencia con la temporada de verano, cuando los turistas argentinos invaden las playas orientales. Por eso, lo más recomendable es que los visitantes lleven dólares desde aquí, para evitar futuras complicaciones.
En el mercado oficial, el peso argentino cotizaba a 4,20 uruguayos el día antes de las elecciones presidenciales. Ese valor cayó abruptamente a 3,80 dos semanas después, luego que se dispusieran los controles en la compra de dólares y de todas las monedas extranjeras. Ayer cerró a 3,50 pesos uruguayos. Así, la moneda argentina perdió un 17% en un mes y medio.
«Estos controles nada tienen que ver con las normas del Mercosur; nos aísla del mundo. Es una medida totalmente unilateral», remarcó José Noguera, de ABC Mercados. En declaraciones a Ámbito Financiero explicó que lo que sucede en Uruguay pronto se reproducirá en el resto de los países vecinos. «Sin duda es una especie de castigo a la decisión del Gobierno», remarcó.
Tope máximo
En muchas de las casas de cambio uruguayas explicaron que el tope máximo permitido para cambiar es de $ 10 mil. En caso de que un comprador quiera adquirir una cifra similar o superior debe ser aprobado por la Gerencia de Cambios. En las entidades sostuvieron que se vive un verdadero estado de incertidumbre ante las medidas económicas iniciadas en la Argentina. Semana a semana llegan correos electrónicos desde las casas matrices explicando lo que sucede en la Argentina.
En el país que preside José Mujica estiman que el verano tendrá un número cercano a los dos millones de turistas, aunque se ven preocupados por la medida argentina. «No sería honesto si dijera que no preocupan», indicó el ministro de Turismo uruguayo, Héctor Lescano.
La diferencia es aún más marcada si se tiene en cuenta el último verano. En la temporada 2011, el peso llegó a cotizar a un valor cercano a los $ 5 uruguayos, por lo que el cambio le era mucho más favorable al turista argentino. Hoy en las casas de cambio, la moneda local se toma a 3,50, cayó el 30% en un año, con una inflación anual cercana al 8%, según datos del INE, Instituto Nacional de Estadísticas, en Uruguay. El escenario es poco favorable para el turismo acostumbrado a disfrutar de las playas uruguayas.
Lo que llama la atención y marca el nivel de incertidumbre que se vive en Uruguay es la brecha inicial entre la compra y la venta de un peso uruguayo. Según estiman desde el país vecino, en un mes la caída del peso argentino será aún mayor, justo en coincidencia con la temporada de verano, cuando los turistas argentinos invaden las playas orientales. Por eso, lo más recomendable es que los visitantes lleven dólares desde aquí, para evitar futuras complicaciones.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Habrá otro ajuste de luz y gas junto a la rebaja de subsidios
A partir de enero, todos los clientes hogareños encontrarán en sus facturas de luz y gas dos modificaciones significativas . Por un lado, los “cargos variables” de las tarifas serán entre 100% y 248% más altos que los vigentes hasta ahora. Y por otro lado, en el renglón de los subsidios aparecerán montos más altos que los actuales, en sintonía con los ajustes tarifarios.
Para la mayoría de los usuarios residenciales, el doble aumento de las tarifas y los subsidios será, por ahora, meramente testimonial, porque seguirán pagando, por igual consumo, las mismas sumas que desembolsan en la actualidad.
En cambio, los que sí deberán afrontar las nuevas tarifas aumentadas y la suba derivada de la quita total de subsidios son los clientes hogareños que viven en Barrio Parque, Puerto Madero y en los barrios privados y countries de todo el país. Para estos usuarios, los aumentos derivados de esos cambios -según calculan los técnicos del sector- oscilarán entre el 150% y 400% , de acuerdo con los distintos niveles de consumo.
Las nuevas “tarifas plenas” también regirán desde enero para aquellos clientes residenciales que desde mañana renuncien voluntariamente a los subsidios.
En tanto, para el resto de los usuarios, la eliminación de los subsidios y la aplicación de las nuevas tarifas se irá concretando a lo largo de 2012.
A contramano del “relato oficial” que sostiene que no hubo aumentos de tarifas, han sido los propios organismos del área energética del Gobierno los que procedieron en los últimos días a actualizar los precios del gas y de la energía eléctrica para los usuarios residenciales.
En el caso del gas, la suba se aplicó sobre uno de los componentes de la parte “variable” que integra la tarifa de ese servicio. Se trata del cargo tarifario específico que fue creado en 2008 para atender el pago de las importaciones de gas.
Dicho cargo es adicional al valor propio del gas, se aplica a cada metro cúbico consumido y representa entre el 40% y 70% del segmento variable de la tarifa.
Por medio de la resolución 1982, el ENARGAS introdujo dos cambios significativos: Extendió la aplicación del cargo a todos los hogares de bajos y medianos consumos que estaban excluidos del pago. A los hogares de la región metropolitana con consumos de hasta 1.000 metros cúbicos anuales que no tenían el cargo, ahora se les facturará un adicional por cada metro cúbico consumido que oscila entre los $ 0.087 y $ 0.131.
Subió hasta un 248% el valor del cargo para los clientes de medianos y altos consumos que ya lo venían pagando. Para los consumos que van de 1.000 a 1.250 metros cúbicos anuales, el cargo saltó de $0,050 a $ 0,174. Y para los consumen más de 1.800 metros cúbicos anuales, el valor pasó de $0,270 a $0,940.
En que lo respecta al servicio eléctrico, el aumento tarifario proviene de la nueva programación de los precios estacionales del mercado mayorista (MEM) que fue aprobada por la resolución 1301 de la Secretaría de Energía. Dicha norma actualizó los precios horarios para las industrias y estableció un nuevo valor de referencia para las tarifas residenciales que incluye un aumento del orden del 160%.
Ahora lo que falta es que el ENRE -el ente regulador eléctrico- saque las resoluciones con los nuevos cuadros tarifarios para las distintos niveles residenciales . Esas normas registran una inexplicable demora y todo indicaría que el lanzamiento del “registro voluntario de renuncia a los subsidios” previsto para mañana se hará tomando con referencia los nuevas tarifas que sólo conocen los funcionarios y que aún no han sido oficializadas.
viernes, 18 de noviembre de 2011
Comentario del día Jueves 17 de Noviembre del 2011 en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires
La Bolsa de Comercio de Buenos Aires operó en baja durante la jornada del día de hoy.
El Indice Merval tuvo una variación de -4,07% cerrando en un valor de 2.519,01, mientras que el Indice Burcap tuvo una variación de -4,23% cerrando en un valor de 8.685,80. En la semana ambos índices acumulan variaciones de -8,46% y -7,84% respectivamente.
Hasta las 17:15 hs. el monto total operado durante la jornada fue de 705,75 millones de pesos de los cuales 52,51 millones de pesos se negociaron en acciones y 1,52 millones de pesos en Cedears.
Sobre 57 acciones operadas durante la jornada de hoy, se registraron 1 alzas, 6 sin cambio y 50 bajas. Las principales alzas fueron DGCU2 +4,17, APSA --, CAPU --, GCLA -- y SEMI --, mientras que las principales bajas fueron POLL -10,00, GALI -8,24, INDU -7,69, MOLI -7,38 y MIRG -7,35.
La Bolsa de Comercio de Buenos Aires operó en baja durante la jornada del día de hoy.
El Indice Merval tuvo una variación de -4,07% cerrando en un valor de 2.519,01, mientras que el Indice Burcap tuvo una variación de -4,23% cerrando en un valor de 8.685,80. En la semana ambos índices acumulan variaciones de -8,46% y -7,84% respectivamente.
Hasta las 17:15 hs. el monto total operado durante la jornada fue de 705,75 millones de pesos de los cuales 52,51 millones de pesos se negociaron en acciones y 1,52 millones de pesos en Cedears.
Sobre 57 acciones operadas durante la jornada de hoy, se registraron 1 alzas, 6 sin cambio y 50 bajas. Las principales alzas fueron DGCU2 +4,17, APSA --, CAPU --, GCLA -- y SEMI --, mientras que las principales bajas fueron POLL -10,00, GALI -8,24, INDU -7,69, MOLI -7,38 y MIRG -7,35.
Sobre pesos, dólares y los superávits que distan de ser gemelos
Siempre me resistí a la definición de «superávits (déficits) gemelos», en referencia a la situación fiscal y de balance de las cuentas externas. La palabra «gemelos» da idea de simultaneidad y no de causalidad. En cambio, el superávit comercial es consecuencia de la situación de ahorro interno de un país, el que, a su vez, es producto de la evolución del ahorro privado y del ahorro público. En otras palabras, el superávit de cuenta corriente, es el resultado de un exceso de ahorro local sobre la inversión, mientras que el déficit es producto de un exceso de inversión por sobre el ahorro.
Excesos
En los números no fue tan dramática esta desaparición del superávit externo, porque la suba de los precios de las materias primas que exportamos, compensó, en parte, este fenómeno.
(Con datos del Banco Central, dichos precios subieron un 88% en dólares entre octubre de 2003 y octubre de 2011).
La cuenta corriente del balance de pagos, mientras tanto, pasó de 8.140 millones de dólares a finales de 2003, a menos de 3.100 millones a finales de 2010 y lleva acumulados menos de 800 millones de dólares en el primer semestre de este año. (Siempre con datos oficiales).
En otras palabras, cuando se acaba la capacidad ociosa, el exceso de gasto se canaliza, en el sector servicios, hacia un aumento generalizado de precios (inflación que le dicen) y en el sector de bienes, hacia un aumento de precios (dependiendo del tipo de cambio) y un incremento de las importaciones. Para agregar unos números, las importaciones de todo 2002 no llegaron a los 9.000 millones de dólares, y el año pasado superaron los 53.000 millones. En ese período, el consumo privado se duplicó, mientras que el consumo público, más que se duplicó (siempre en moneda constante y con datos oficiales). Ahora sí, espero que se entienda mejor mi rechazo a los «gemelos». El superávit de cuenta corriente no es gemelo del superávit fiscal, es «hijo». Cuando hay exceso de ahorro, hay superávit de cuenta corriente. Cuando hay exceso de gasto, hay déficit.
El «modelo K» es, por definición, exceso de gasto. Pero este exceso de gasto obliga a financiar un déficit de cuenta corriente.
Obviamente, la única forma de sostener sistemáticamente, déficit de cuenta corriente es mediante el ingreso de capitales, por repatriación, inversión extranjera directa, o ingresos financieros del resto del mundo vía préstamos o colocaciones en el sistema financiero.
El Gobierno, como impidió el ahorro en pesos de largo plazo (tasa negativa, prohibición de indexación, fin de la credibilidad del INDEC, eliminación del ahorro institucional de las AFJP, etc.), obligó al sector privado a intensificar su natural ahorro en dólares, (la destrucción de la moneda no es patrimonio exclusivo de estos años y es el verdadero boicot que los políticos en particular, y la sociedad en general nos hemos autoinfligido). Ese ahorro en dólares se canalizó en parte hacia el sistema financiero local, y en parte hacia el exterior. (Llamar fuga de capitales a este ahorro privado, en este contexto, suena insultante). Por lo tanto, no hay repatriación, sino salida. A su vez, con el mecanismo de «capitalismo de amigos», controles de precios, restricciones energéticas, precios no remunerativos al petróleo y al gas, prohibiciones de exportar en la agroindustria, etc. etc. se han generado menos oferta de dólares de exportación y mayores importaciones para cubrir la brecha energética, y se ha reducido la inversión extranjera directa al mínimo. (De hecho, con estadísticas de CEPAL/BID pasamos del tercer lugar como receptores de IED, al sexto). La posibilidad de endeudamiento externo está limitada por la situación internacional y por los problemas pendientes con los acreedores del exterior (holdouts, Club de París, CIADI). Y las colocaciones financieras de corto plazo en el mercado de capitales están razonablemente limitadas por los encajes y las nuevas trabas para recomprar dólares.
Dilema
Con esta introducción resulta fácil explicar la situación actual y los escenarios futuros. (Los detalles, insisto siempre, son otro precio).
El dilema macro es el siguiente: si se quiere seguir con el «modelo», es decir con exceso de gasto público, hay que conseguir dólares. El mecanismo actual de financiamiento a través del Banco Central vía el uso de las reservas tiene un límite. Hoy el déficit fiscal es de aproximadamente un 3% del PBI. El 1% operativo y un 2% para pagos de deuda. Ese déficit lo financia el Banco Central, en números redondos algo menos de la mitad con emisión de pesos, el resto con uso de las reservas. En dichas reservas están incluidos los depósitos en dólares de la gente, que ahora los retira, asustada por el Gobierno (no por los medios).
¿Cuáles han sido las medidas hasta ahora? Por un lado, empezar a reducir los subsidios al sector privado, en varios servicios públicos. Los subsidios son de aproximadamente el 4% del PBI. Suponiendo que se puedan reducir un 25% en el corto plazo (supuesto extremadamente optimista, pero sería largo de explicar por qué), ello equivale a un «impuesto» al sector privado del 1% del PBI, que reemplazaría, si se deja de emitir, al impuesto inflacionario. Este reemplazo tiene importantes efectos redistributivos positivos aunque en el corto plazo puede afectar el gasto privado. Ese menor gasto privado, por definición, implica una desaceleración de la economía y, por ende, menores importaciones (y menor crecimiento de la recaudación). Pero todo este mecanismo de reducción de subsidios no resuelve el tema central, los precios del gas y del petróleo que reciben los productores, para que aumente la inversión extranjera directa y, en el mediano plazo, bajen las importaciones energéticas y, eventualmente, se vuelva a exportar. (Aunque, además de precios, hará falta compensar el efecto «reputación»).
A ello se le suma la obligación de liquidar divisas de mineras y petroleras. El neto no deben ser más de 2.000/3.000 millones de dólares, dado que una buena parte ya la liquidaban para pagar sus gastos locales.
Prohibición
Las otras medidas han consistido en prohibirle a la gente que ahorre en dólares, con mecanismos claramente ilegales en cualquier país del mundo que no sea la Argentina, o Venezuela (o algún otro país perdido en África o Asia). Ilegales, porque la AFIP ni tiene atribuciones, ni puede impedirme endeudarme para comprar dólares. Lo que puede y debe hacer es obligarme a demostrar el origen genuino de los fondos que utilizo para comprar dólares, una casa, o un televisor.
¿Alcanza con esto para seguir expandiendo el gasto público, crecer a tasas chinas y, simultáneamente conseguir los dólares para financiar la cuenta corriente, mantener las reservas del Banco Central y el tipo de cambio «controlado»?
En la medida que los precios de las exportaciones no vuelvan a crecer al ritmo observado en los últimos años, claramente no.
En síntesis, el problema actual es de falta de dólares, generado por un exceso de pesos. Ese problema se arregla a la larga, sólo con macroeconomía. Y la macro o ajusta por nivel de actividad y «produce» dólares por menores importaciones, o ajusta por el precio del dólar hasta que se diluye el exceso de pesos. O «ambas asimetrías a la vez».
Querido amigo Guillermo, ya lo decía el General, «la única verdad es la macro». ¿Quién será el Gómez Morales de este ciclo peronista?
Excesos
En los números no fue tan dramática esta desaparición del superávit externo, porque la suba de los precios de las materias primas que exportamos, compensó, en parte, este fenómeno.
(Con datos del Banco Central, dichos precios subieron un 88% en dólares entre octubre de 2003 y octubre de 2011).
La cuenta corriente del balance de pagos, mientras tanto, pasó de 8.140 millones de dólares a finales de 2003, a menos de 3.100 millones a finales de 2010 y lleva acumulados menos de 800 millones de dólares en el primer semestre de este año. (Siempre con datos oficiales).
En otras palabras, cuando se acaba la capacidad ociosa, el exceso de gasto se canaliza, en el sector servicios, hacia un aumento generalizado de precios (inflación que le dicen) y en el sector de bienes, hacia un aumento de precios (dependiendo del tipo de cambio) y un incremento de las importaciones. Para agregar unos números, las importaciones de todo 2002 no llegaron a los 9.000 millones de dólares, y el año pasado superaron los 53.000 millones. En ese período, el consumo privado se duplicó, mientras que el consumo público, más que se duplicó (siempre en moneda constante y con datos oficiales). Ahora sí, espero que se entienda mejor mi rechazo a los «gemelos». El superávit de cuenta corriente no es gemelo del superávit fiscal, es «hijo». Cuando hay exceso de ahorro, hay superávit de cuenta corriente. Cuando hay exceso de gasto, hay déficit.
El «modelo K» es, por definición, exceso de gasto. Pero este exceso de gasto obliga a financiar un déficit de cuenta corriente.
Obviamente, la única forma de sostener sistemáticamente, déficit de cuenta corriente es mediante el ingreso de capitales, por repatriación, inversión extranjera directa, o ingresos financieros del resto del mundo vía préstamos o colocaciones en el sistema financiero.
El Gobierno, como impidió el ahorro en pesos de largo plazo (tasa negativa, prohibición de indexación, fin de la credibilidad del INDEC, eliminación del ahorro institucional de las AFJP, etc.), obligó al sector privado a intensificar su natural ahorro en dólares, (la destrucción de la moneda no es patrimonio exclusivo de estos años y es el verdadero boicot que los políticos en particular, y la sociedad en general nos hemos autoinfligido). Ese ahorro en dólares se canalizó en parte hacia el sistema financiero local, y en parte hacia el exterior. (Llamar fuga de capitales a este ahorro privado, en este contexto, suena insultante). Por lo tanto, no hay repatriación, sino salida. A su vez, con el mecanismo de «capitalismo de amigos», controles de precios, restricciones energéticas, precios no remunerativos al petróleo y al gas, prohibiciones de exportar en la agroindustria, etc. etc. se han generado menos oferta de dólares de exportación y mayores importaciones para cubrir la brecha energética, y se ha reducido la inversión extranjera directa al mínimo. (De hecho, con estadísticas de CEPAL/BID pasamos del tercer lugar como receptores de IED, al sexto). La posibilidad de endeudamiento externo está limitada por la situación internacional y por los problemas pendientes con los acreedores del exterior (holdouts, Club de París, CIADI). Y las colocaciones financieras de corto plazo en el mercado de capitales están razonablemente limitadas por los encajes y las nuevas trabas para recomprar dólares.
Dilema
Con esta introducción resulta fácil explicar la situación actual y los escenarios futuros. (Los detalles, insisto siempre, son otro precio).
El dilema macro es el siguiente: si se quiere seguir con el «modelo», es decir con exceso de gasto público, hay que conseguir dólares. El mecanismo actual de financiamiento a través del Banco Central vía el uso de las reservas tiene un límite. Hoy el déficit fiscal es de aproximadamente un 3% del PBI. El 1% operativo y un 2% para pagos de deuda. Ese déficit lo financia el Banco Central, en números redondos algo menos de la mitad con emisión de pesos, el resto con uso de las reservas. En dichas reservas están incluidos los depósitos en dólares de la gente, que ahora los retira, asustada por el Gobierno (no por los medios).
¿Cuáles han sido las medidas hasta ahora? Por un lado, empezar a reducir los subsidios al sector privado, en varios servicios públicos. Los subsidios son de aproximadamente el 4% del PBI. Suponiendo que se puedan reducir un 25% en el corto plazo (supuesto extremadamente optimista, pero sería largo de explicar por qué), ello equivale a un «impuesto» al sector privado del 1% del PBI, que reemplazaría, si se deja de emitir, al impuesto inflacionario. Este reemplazo tiene importantes efectos redistributivos positivos aunque en el corto plazo puede afectar el gasto privado. Ese menor gasto privado, por definición, implica una desaceleración de la economía y, por ende, menores importaciones (y menor crecimiento de la recaudación). Pero todo este mecanismo de reducción de subsidios no resuelve el tema central, los precios del gas y del petróleo que reciben los productores, para que aumente la inversión extranjera directa y, en el mediano plazo, bajen las importaciones energéticas y, eventualmente, se vuelva a exportar. (Aunque, además de precios, hará falta compensar el efecto «reputación»).
A ello se le suma la obligación de liquidar divisas de mineras y petroleras. El neto no deben ser más de 2.000/3.000 millones de dólares, dado que una buena parte ya la liquidaban para pagar sus gastos locales.
Prohibición
Las otras medidas han consistido en prohibirle a la gente que ahorre en dólares, con mecanismos claramente ilegales en cualquier país del mundo que no sea la Argentina, o Venezuela (o algún otro país perdido en África o Asia). Ilegales, porque la AFIP ni tiene atribuciones, ni puede impedirme endeudarme para comprar dólares. Lo que puede y debe hacer es obligarme a demostrar el origen genuino de los fondos que utilizo para comprar dólares, una casa, o un televisor.
¿Alcanza con esto para seguir expandiendo el gasto público, crecer a tasas chinas y, simultáneamente conseguir los dólares para financiar la cuenta corriente, mantener las reservas del Banco Central y el tipo de cambio «controlado»?
En la medida que los precios de las exportaciones no vuelvan a crecer al ritmo observado en los últimos años, claramente no.
En síntesis, el problema actual es de falta de dólares, generado por un exceso de pesos. Ese problema se arregla a la larga, sólo con macroeconomía. Y la macro o ajusta por nivel de actividad y «produce» dólares por menores importaciones, o ajusta por el precio del dólar hasta que se diluye el exceso de pesos. O «ambas asimetrías a la vez».
Querido amigo Guillermo, ya lo decía el General, «la única verdad es la macro». ¿Quién será el Gómez Morales de este ciclo peronista?
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