martes, 19 de junio de 2012

Trabas a las importaciones



Las trabas a las importaciones de bienes de capital derrumbaron la inversión. El Indec confirmó que la economía se estancó en abril


En los últimos tres trimestres la inversión pasó de crecer a un ritmo del 23,8% interanual al 2,8% en el período enero-marzo de este año. Los datos –divulgados por el Indec– reflejan que ésta fue la variable que sufrió en mayor freno, dentro de la desaceleración generalizada que padece la economía argentina.

Según informó el viernes el organismo oficial, desagregando los componentes de la inversión la situación luce aún más complicada. Porque el rubro “equipo durable de producción” fue la variable que más sufrió: crecía a un velocidad interanual del 41,3% en el segundo trimestre del año pasado, y ahora (primer trimestre de 2012) lo hace a apenas 2,3%. Se trata de un componente clave, porque es el que tiene mayor poder para expandir la oferta de bienes y servicios de la economía, en momentos en que muchos economistas aseguran que las principales restricciones para el nivel de actividad viene por el lado de la oferta (no la demanda). El componente de “equipos importados” explica buena parte de la desaceleración, como consecuencia de las trabas al ingreso de estos productos que impuso el Gobierno para cuidar los dólares de la balanza comercial.

El Indec también confirmó el viernes que la economía prácticamente se estancó en abril. Según el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) creció sólo 0,6% interanual en el cuatro mes del año. Y respecto a marzo mostró una caída del 1,3%.

Con los datos oficiales de abril se ratifica el pronóstico de variables consultoras: la economía podría entrar en recesión entre el cuarto trimestre de este año y el primero de 2013. En ello influyeron dos tendencias. La primera, “estructural”, que se viene verificando desde mediados del año pasado y tiene que ver con un agotamiento del modelo basado en el crecimiento de la demanda. La segunda, “coyuntural”, vinculada a medidas que tomó el Gobierno en los últimos seis meses. En particular dos: las restricciones para el ingreso de bienes importados y el “corralito cambiario” que impide a particulares y empresas comprar dólares.

Esta última medida ha generado un tipo de cambio paralelo que, aunque no es significativo por el volumen que opera, incrementa la incertidumbre y por lo tanto influye sobre las decisiones de consumo e inversión de familias y empresas, afectando al nivel de actividad.

Según el Indec, en el primer trimestre del año el PBI se expandió 5,2%. Este incremento se descompone en alzas del 7% en el consumo; 9% en el gasto público; 2,8% en la inversión; 4,2% en las exportaciones y 1,4% en las importaciones.

Plan de Viviendas Nacional

El conflicto entre Moyano y el Gobierno refleja el costado más débil no sólo del modelo económico vigente sino también del modelo político. El líder sindical vuelve a reclamar un aumento salarial superior a la inflación del último año: 7% más si obtuviera el 30% que reclama sobre una inflación de 23%. No lo amilana el rebote de la crisis mundial, que aumenta el desempleo en todo el mundo y no sólo en los países más afectados.
Controlar a Moyano fue la gran tarea de Néstor Kirchner, quien nunca logró doblegarlo como sí pudo hacerlo con todas las demás corporaciones. La mejor muestra de su fracaso es haber partido de un país que tenía 9% de inflación anual en 2005 y que, dando aumentos de sueldo superiores a la inflación durante seis años seguidos, hoy tiene que comenzar a dar aumentos salariales menores o iguales que la inflación si no quiere que el espiralamiento entre aumentos de sueldo y aumentos de inflación haga que se cruce la barrera de 30% de inflación anual. En seis años se triplicó la tasa de inflación, mientras Moyano sostenía que no era tan mala.

Pero fue la inflación la madre de la mayoría de los problemas actuales. Está en el dólar, en el crecimiento insostenible de los subsidios, pero también está presente cuando la Corte Suprema le solicita a la Anses que le informe en qué se invierte el dinero de los jubilados; el tema emerge ante la contradicción que resulta de que no se paguen los juicios a los actuales jubilados mientras que con fondos de la Anses se financia el plan de construcción de viviendas a tasas subsidiadas durante muchos años.

Como lo muestra la infografía que acompaña a esta columna, si el índice de inflación fuera de 25% y la tasa de interés de los créditos del 5%, en 15 años les quedarían a los jubilados sólo $ 6 por cada $ 100 que prestaron con sus aportes (la tasa de los créditos del plan de viviendas está entre 2% y 4% para quienes tienen ingresos menores de $ 5 mil; entre 7% y 13% para quienes tienen ingresos de entre $ 5 mil y $ 10 mil, y más alta para quienes tengan ingresos superiores, pero la gran mayoría de los créditos será para los sueldos menores, por lo que no sería ilógico tomar como ejemplo una media de 5% de tasa de interés para los primeros 15 años).

Pero el problema no está en la construcción de las viviendas, porque si el Estado no hubiera lanzado este plan igual el dinero de los jubilados de la Anses estaría depositado a tasas de interés negativas respecto de la inflación, problema que tienen todos aquellos que ahorran en pesos y no sólo la Anses. En ese caso, asumiendo una inflación del 25% y una tasa de interés del 12%, en ambos casos anuales, en 15 años les quedarían a los jubilados $ 16 por cada $ 100 que prestaron. Es más que los $ 6 del ejemplo anterior, pero igual la inflación se comería el 84% de sus aportes.

La inflación ha sido muy mala para los fondos de los jubilados y tantos otros sectores sociales que no tienen el poder del sindicato de camioneros para ganarle a la inflación. Y a la larga también será mala para los camioneros, por más poder que tengan.

Recientemente los dos principales presidenciables para 2015 se reunieron con Moyano: Scioli públicamente; Macri, en privado y sin fotos. Para los tres significa un gesto de desafío hacia Cristina Kirchner. Pero si algún día Macri o Scioli ocupan el sillón presidencial, serán ellos los destinatarios de las presiones de Moyano.

El peronismo se ha convertido en el único partido habilitado a ejercer el gobierno bajo la consigna de que es el único que puede controlar los sindicatos. Pero, como muestra la historia reciente, ni el propio Néstor Kirchner lo logró, y queda por ver si su viuda lo consigue. Sólo una oposición que no tenga aspiraciones de futuro podría alentar un triunfo de Moyano sobre la Presidenta o un recrudecimiento de la inflación para cosechar electoralmente el fracaso económico del kirchnerismo.

De la misma forma que la oposición reclama políticas de Estado sobre temas que trascenderán el período del actual mandato o conciencia republicana a la hora de elegir un procurador, la inflación también exige una posición seria y no electoralista de todos los actores políticos y económicos.

Respecto del plan de viviendas lanzado por el Gobierno, debe criticársele –como en casi todo– no el concepto de la idea sino su instrumentación. La enorme demanda de estos créditos, que en horas agotaría todo el stock prestable, demuestra que se podría haber logrado el mismo efecto keynesiano de demanda agregada colocando los créditos con una tasa de interés algo mayor, quizás hasta similar a la tasa pasiva que obtenía del dinero depositado en los bancos, reactivando sin perjudicar más a los jubilados. Hay caminos intermedios entre pasar de que prácticamente no haya créditos hipotecarios a casi regalar la plata con una tasa del 2% anual en pesos.

El 2% de tasa de Kicillof es tan extremo como el 30% de aumento de Moyano, típicos de un país que ama los excesos, aunque la Historia nos demuestra lo caros que luego nos cuestan.

Lo fundamental que todo inversor debe conocer

Comparando las 6 inversiones más habituales en Argentina en este contexto inflacionario.


La realidad argentina actual cuando se compara los números con la teoría del famoso best-seller: PADRE RICO, PADRE POBRE.

La conclusión a la que llega el famoso best-seller escrito por Robert T. Kiyosaki es que la mayoría de la gente guarda su dinero en lugar de multiplicarlo. Y cita los tres ejemplos clásicos de guardar el dinero, pero que no son inversiones pues no es posible multiplicar el capital.

Esto se da tanto en el país de su autor, Estados Unidos, como de sus antepasados, Japón, como en Europa, África, Asia y Latinoamérica. Guardar el dinero (DORMIR EL DINERO, le dicen en Wall Street para señalar lo grosero del error) es:

1- Invertir en monedas extranjeras.

2- Dejar el dinero en los bancos.

3- Poner su capital en propiedades para alquilar.

Y también menciona algunos ejemplos tradicionales y seguros como acciones y bonos. Desde 1930 hasta hoy, descontando la inflación del país que se analice, dan un promedio de alrededor del 10% anual. Aunque aclara, generalmente, que el novato compra lo que está caro y siempre pierde.

Inversiones que multiplican el capital en la Argentina de hoy:

- Acciones o bonos: 10% anual arriba de la inflación.

- Fideicomisos inmobiliarios: 20% en u$s en 2 ó 3 años.

- A plazo determinado el 40% anual con retiro mensual de interés (48,21%).


Invirtiendo $100.000= en 6 opciones diferentes. Vea año a año cómo va cambiando el valor de su inversión: Si lo deja en dólares, en 10 años tendrá el 60% y en Plazo fijo el n38%. Si invierte en acciones, bonos, fideicomisos desde el pozo, aumentará su capital entre dos y tres veces. Si invierte al 48,21% anual de tasa efectiva (o sea, 40% nominal) aunmentará su capital 11 veces. En éste cuadro vea inversión por inversión desde el año 2011 al 2021, y vea cómo cambia su valor. La inversión al 40% obviamente da muy positivo con una supuesta baja de inflacion.

SUPUESTOS DEL CÁLCULO

1- Dólar: sube en 11% anual (de $4,50 a $5) con inflación del 22%. Pierde 6 puntos. Cada año sólo le queda el 95,08% del capital.

2- Plazo Fijo: le pagan 11% anual contra inflación del 22%. Pierde 11 puntos. Cada año le queda sólo el 90,99% de su capital.

3- Renta x Alquiler: se supone que el alquiler le dejaría neto un 4% anual. Es decir, el valor del alquiler es 0,33% del precio de su propiedad. Cada año tiene una ganancia de apenas el 4% que, si se actualiza, la mayoría de las veces está por debajo de la inflación.

4- Acciones/Bonos: se supone que cada año pueden otorgar una ganancia del 10% sobre la inflación.

5- Fideicomisos desde el Pozo: se supone que se gana un 20% en dólares sobre el precio del metro cuadrado en la zona por comprar desde el pozo. Si la obra se termina en dos años y se la puede vender a los 24 meses se ganó un 9,51% anual (1,0951 x 1,0951= 1,20). O sea, 20% en dos años. Si tarda 3 años en venderlo, se gana 6,27% anual (1,0627 x 1,0627 x 1,0627= 1,20).

6- A Plazo al 48,21% anual efectivo: o sea, menos de lo que se recibe si retira interés mensual al 40%, ya que el retiro mensual de intereses influye muy positivamente en la tasa final contra inflación del 22%: se ganan 26,21 puntos. Queda una tasa positiva del 21,48% anual (148,21 /122=1,2148) queda un 21,48% más de valor real.

Lo Fundamental que Todo Inversor Necesita Conocer

Inv. Año Dolar colchón 116/122 u$s/IPC P. Fijo Banco 111/122

PF/IPC Renta x alquiler 4% anual alq/Prop Acciones Bonos 10% x a. promed Desde Pozo x Fideic. 20% x24m en u$s 40% nom. 48,21% efec 148,21/ 122

TEA/IPC

2012 0 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000 100.000

2013 1 95.082 90.989 104.000 110.000 109.500 121.484

2014 2 90.406 82.780 108.200 121.000 120.000 147.582

2015 3 85.960 75.316 112.500 133.000 131.500 179.289

2016 4 81.732 68.525 117.000 146.000 144.000 217.806

2017 5 77.712 62.346 121.700 161.000 157.700 264.599

2018 6 73.890 56.725 126.500 177.000 173.000 321.444

2019 7 70.256 51.611 131.600 195.000 189.200 390.502

2020 89 6.801 46.957 136.900 214.000 207.400 474.396

2021 9 63.516 42.724 142.000 236.000 227.000 576.314

2022 10 60392 39.871 148.000 259.000 248.800 700.126

Tasa vs inflac 107/116,5 109/116,5 20% en 2 18,21/

116,5

Saldo tasa vs. Inflac. -9% -7,5% + 4% 10% 9,51% 31,71%



En el cuadro que sigue surge claramente que si invierte en dólares billete, en 10 años tendrá un 43% y, en Plazo fijo, un 51%. Si invierte en acciones, bonos, fideicomisos desde el pozo o a plazo determinado al 40% anual nominal, aumentará su capital entre dos y tres veces.



Evolución del Capital en 10 años a las actuales tasas- Comparativo 7 inversiones (incluye financiar edificios)

Tasa

2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 2020 2021 2022

Dólares 16% 100 95 90 86 82 78 74 70 67 64 60

Plazo Fijo 11% 100 91 83 75 69 62 57 52 47 43 39

Propiedad 4% 100 104 108 112 117 122 126 132 137 142 148

Acciones 10% 100 110 121 133 146 122 177 195 214 236 259

Fidei/pozo 9.51% 100 110 120 131 144 158 173 189 207 227 249

Financiar edificios

39.2% 100 114 130 149 169 193 221 252 287 328 374

Inversion al 40% anual

48.2% 100 121 148 179 218 265 321 391 474 576 700

lunes, 18 de junio de 2012

Crece la venta de autos usados y materiales para la construcción

La pesificación que impulsa el Gobierno ya llegó a la economía real.

Desde el repunte en la venta de materiales para la construcción hasta el aumento en la demanda de bienes refugio, como los autos, pasando por las compras anticipadas de viajes al exterior y la parálisis en la venta de propiedades usadas, los efectos del cepo del mercado cambiario ya trascienden las fronteras de la City porteña y se empiezan a sentir en la vida cotidiana de los argentinos, incluyendo a los millones que nunca ahorraron o compraron dólares.


El negocio de los autos usados fue uno de los primeros en reaccionar favorablemente al nuevo escenario y a la prohibición de hecho que rige para la compra de dólares para atesoramiento.

En medio de una cada vez más marcada desaceleración de la economía , las concesionarias de autos afirman que en mayo prácticamente se frenó la caída en sus ventas, y después de tres meses de bajas de dos dígitos, el quinto mes cerró con un descenso interanual de sólo 2,3%, y 27,4% por encima de abril.

"Ante la imposibilidad de acceder a lo que se puede considerar la vía de ahorro más natural en la Argentina, como siempre fue el dólar, cada vez más gente descubre que lo mejor que puede hacer es volcarse a la compra de autos", señaló Alberto Príncipe, presidente de la Cámara del Comercio Automotor (CCA),

En el caso de la construcción y el mercado inmobiliario, se puede hablar de un impacto que no es lineal ni parejo para todos los jugadores del sector. Las escrituras en los primeros cuatro meses del año en la Capital Federal acumulan una caída superior al 25%, y en el mercado estiman que la baja se profundizará en mayo, con lo cual las grandes inmobiliarias ya adelantaron que las suspensiones y los despidos de personal son inminentes . Las perspectivas son aun peores en materia de obras nuevas, ya que los permisos de edificación en abril -el último dato disponible- registraron una inédita caída del 50,7%, lo que permite anticipar que en pocos meses se empezarán a ver menos obras nuevas en la ciudad, con el consiguiente impacto en los niveles de empleo en la industria de la construcción.

La contrapartida de este muy mal momento para las inmobiliarias es la demanda de algunos rubros de materiales para la construcción, para los cuales la crisis no llegó. "Hoy hay dos mercados completamente diferentes. Los proyectos que ya se iniciaron se están terminando, incluso a un ritmo mayor, pero a la vez hay pocas obras comenzando de cero", explicó Jorge Hernández, presidente de ParexGroup, fabricante de la marca de adhesivos Klaukol.

Este doble estándar se ve reflejado en los diferentes niveles de evolución de la demanda de los materiales para la construcción. Los insumos de inicio de obra, como el granel de cemento y el acero, acumulan en los primeros cinco meses de 2012 bajas superiores al 9%, mientras que los insumos que se utilizan cuando el proyecto sale del pozo, como, por ejemplo, los ladrillos, están 10% por encima de 2011.

En el sector también destacan que la falta de alternativas de ahorro también se ve reflejada favorablemente en las obras de ampliación y remodelación. "La gente no sabe qué hacer con sus pesos, entonces se da el gusto de ampliar, reciclar o renovar su casa. Y casi todas las empresas que somos proveedores de materiales de la mitad de la obra en adelante, estamos entre 1 y 8% por encima de los niveles del año pasado", señaló Hernández.

Acceso indirecto

El temor a que los controles en el mercado cambiario se intensifiquen en el corto o mediano plazo también está afectando los viajes al exterior, con un adelantamiento de las compras. "La gente está muy expectante a los cambios y en muchos casos no tiene en claro los alcances de las nuevas disposiciones. Y en este marco de mayor incertidumbre estamos viendo cada vez más casos de clientes que buscan adelantar la compra de viajes al exterior de manera de fijar el tipo de cambio, en una práctica que ya vivimos en otras épocas del país", señaló Sergio Duarte, director de Biblos LCC.

La posibilidad de eludir los controles oficiales y acceder a productos importados pagando con pesos al tipo de cambio oficial también se encuentra detrás del renovado interés por el comercio electrónico (e-commerce) y las compras online en tiendas internacionales. En este caso, en los últimos meses no hubo ninguna intensificación de los controles oficiales -más allá de un problema ya solucionado en la importación de libros-, aunque en el sector destacan que a falta de una actualización del código aduanero la práctica sigue sujeta a los controles casi arbitrarios de la Aduana argentina.

"Un mismo paquete te lo pueden entregar en tu casa o quedar retenido en Ezeiza, de acuerdo con la interpretación de la posición arancelaria que haga el control en Aduana", explica el director de una empresa del negocio postal.

Distintos impactos en la economía real

Ladrillos: 10%

Es la suba que acumuló la venta de ladrillos en los primeros cinco meses del año, de acuerdo al índice Construya.

Caída: 50,7%

Como contrapartida, se derrumbaron los pedidos de obra en la Capital Federal, lo que anticipa menos construcción a futuro.

Autos: 27,4%

Es la suba que registró la venta de usados en mayo frente a abril, revirtiendo la tendencia negativa de los últimos tres meses.

Tener un mercado desdoblado siempre derivó en una crisis

Si el Gobierno mantiene el desdoblamiento cambiario de facto, o implementa un régimen similar en términos formales, habrá innovado en la historia del mercado paralelo en la Argentina, que siempre comenzó con escasas reservas en el Banco Central y malos términos de intercambio comercial para el país.


Lo que no podría evitar, según especialistas en historia económica, es el final calcado de cada uno de esos episodios: una suba fuerte de la inflación y crisis económica, más allá de habilitar buenos negocios especulativos por la diferencia entre cada uno de los tipos de cambio vigentes. El siglo XIX marcó el inicio de los controles cambiarios y de las cajas de conversión (en 1867, 1884 y 1899), que trataron de estabilizar procesos de inestabilidad financiera y valorizar la moneda nacional. Sin embargo, al igual que ocurrió un siglo después con la convertibilidad 1991-2001, el éxito inicial de estas experiencias derivó en situaciones de apreciación cambiaria con epílogos críticos.

El historiador José Carlos Chiaramonte recordó que "tanto aquellas decisiones como las adoptadas últimamente en términos de control cambiario y de las importaciones parten de la pelea entre aquellos que quieren un tipo de cambio bajo y los que fomentan las exportaciones". En el siglo XX, se retomó el esquema de controles cambiarios en 1931, durante el gobierno militar de José Uriburu, quien, según un historiador económico, a priori intentó evitar una devaluación fuerte para no aumentar la deuda externa. La disyuntiva se repitió en las siguientes décadas hasta ahora: devaluación fuerte versus controles férreos. En 1933, con Agustín Pedro Justo en la presidencia, en plena "década infame", se pasó a un sistema cambiario dual: uno oficial y otro libre; por el segundo circulaban las utilidades y dividendos de las empresas.

Los controles se mantuvieron en la primera presidencia de Juan Domingo Perón, cuando, según los historiadores, nació la histeria por el dólar que nunca dejó de acompañar a la sociedad. "¿Alguien ha visto un dólar?", dijo el fundador del justicialismo frente a la multitud. Roberto Cortés Conde, de la Universidad de San Andrés, recordó que, tras una temporal unificación y liberalización cambiaria, "hubo que reinstalar los controles cuando Perón decidió pagar la deuda y nacionalizar los ferrocarriles".

El gobierno militar que derrocó en 1955 al peronismo decidió unificar nuevamente el tipo de cambio, hasta que en el gobierno de Arturo Frondizi volvió a multiplicarse, con el costo de que el país sufrió, por primera vez, una inflación del 150%. La llegada de José María Guido al poder por medio del golpe cívico-militar aceleró las expectativas de una mayor devaluación, que Arturo Illia intentó controlar con un sistema de "crawling peg", de devaluación progresiva. En los 70, tras el caótico panorama en el justicialismo, la estabilidad alcanzada con la "tablita" de la dictadura de Jorge Rafael Videla -con José Martínez de Hoz como ministro- fracasó en 1980, por lo que un año después se desdobló nuevamente el mercado cambiario en un crítico contexto. Tras una transitoria reunificación, en la Guerra de Malvinas, volvió a partirse, en un marco de una inestabilidad que perduró hasta 1985, cuando el gobierno de Raúl Alfonsín implantó el Plan Austral y logró un año y medio de cierta calma.

El Plan Primavera de 1987 revivió un dólar "financiero" y otro "comercial", en una situación que terminó con las hiperinflaciones de 1989 y 1990. La siguiente década de estabilidad, combinada con un alto déficit fiscal y atraso cambiario, desembocó en el estallido de fines de 2001. Cuando el gobierno de Eduardo Duhalde devaluó en 2002, puso en marcha un dólar comercial a $ 1,40 y otro financiero, que rozó los $ 4 en marzo, provocando el temor a una hiperinflación y su posterior reunificación. Diana Mondino, de la Ucema, dijo que "el desdoblamiento siempre trajo efectos nefastos, salvo para los que hicieron negocios con los dólares baratos". En cambio, la consultora Economía & Regiones opinó que si se pone en marcha con altas reservas y buenos precios de las materias primas el desdoblamiento tendrá más chances de éxito que en el pasado.

Panorama Futuro

Una mirada panorámica de la historia económica argentina permite decir que los problemas que se espera que nuestra economía tenga que enfrentar durante lo que queda de 2012 son, en cierto sentido, menores: no estamos frente a nada que se parezca a una crisis económica de la envergadura de las que vivimos, por ejemplo, a fines de los años 80 o a fines de los 90 del muy traumático siglo XX.


Lo que tenemos hoy enfrente es un año donde el alto ritmo de crecimiento que heredamos del pasado inmediato se frena, en buena medida por causas que provienen del exterior de nuestra economía: en Brasil, por ejemplo, la economía se desacelera y su moneda acaba de ser devaluada, mientras que la Unión Europea está a punto de comenzar a desintegrarse bajo el imperio de políticas que algunos pretenden, de manera harto curiosa, reinstaurar en nuestro país.

En un contexto internacional como éste, lo que podemos esperar para el año en curso, en términos de nuestra propia actividad económica, es una situación análoga a la que atravesamos durante 2009, pero probablemente de menor intensidad en términos de desaceleración productiva.

Frente al fracaso de la ciencia económica en pronosticar, más allá de voces marginales, la enorme crisis que irrumpió hace tres años en la economía mundial, bien haríamos los economistas en privarnos de dar lecciones sobre lo que pasará en el futuro inmediato. De todas maneras, frente a la pregunta de cómo se comportará durante el presente año la producción global del país, podríamos aventurar un crecimiento en un porcentaje cercano a la mitad del registrado el año pasado.

Más allá del nivel de actividad, podemos mencionar problemas macroeconómicos no resueltos, entre los que aparecen el actual exceso de demanda de dólares que dio lugar al renacimiento del mercado paralelo de esta divisa, y un nivel de inflación que sigue estando por encima de los niveles deseables. Pero, de nuevo vistos en un contexto histórico, no son problemas que permitan avizorar una crisis seria: la inflación, en particular, no muestra ningún signo (ninguno, empezando por las cuentas públicas) que lleve remotamente a sospechar el desencadenamiento de una crisis hiperinflacionaria.

Frente a este panorama, muchos economistas están pronosticando para la economía argentina, una vez más, la llegada del fin de los tiempos. ¿Por qué se magnifican hasta la euforia estos problemas económicos históricamente menores? En parte, la respuesta hay que rastrearla, como lo planteó en reiteradas ocasiones Paul Krugman, en la incomodidad que provoca el reciente éxito en términos de crecimiento de un país como la Argentina que tomó, como eje de la política económica, la participación activa del Estado como condición necesaria para disciplinar la participación de muchos grandes actores locales y multinacionales en el funcionamiento de mercados muy poco competitivos.

Modificaciones al Codigo Civil

Las versiones sobre una pesificación volvieron a apoderarse ayer de la City porteña, luego de que trascendiera que dentro del proyecto de ley que reforma el Código Civil, y que llegó al Congreso con una corrección del Ejecutivo, hay un artículo que habilita a los que se endeudaron en dólares a saldar sus obligaciones en pesos y al tipo de cambio oficial.El proyecto provocó el derrumbe ayer de los bonos soberanos en dólares e hizo que se disparara a $ 6,58 el tipo de cambio que se usa para fugar divisas del país, sin pasar por el mercado de cambios oficial. El documento, que ingresó en el Congreso con las modificaciones planteadas por la Casa Rosada, contempla en el artículo 765 que "si por el acto por el que se ha constituido la obligación, se estipuló dar moneda que no sea de curso legal en la República, la obligación debe considerarse como de dar cantidades de cosas y el deudor podrá liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal, de conformidad con la cotización oficial".


"Si bien el artículo, en la versión del Ejecutivo, no pesifica las obligaciones, pareciera darle al deudor de sumas en moneda extranjera la posibilidad de cancelar en pesos", dice Francisco Benegas Lynch, socio del estudio Benegas Lynch & Cocorullo.

Pero en el mercado bursátil los inversores leyeron que la reforma no sólo abría las puertas para una pesificación, sino que además podría habilitar al Gobierno a pagar en pesos al tipo de cambio oficial los vencimientos de sus bonos en dólares.

Los más afectados fueron así los títulos denominados en moneda extranjera y emitidos con legislación nacional, como el Boden 2015 y el Bonar X, que cerraron la rueda con pérdidas de 3,37% y 4,17%, respectivamente. Aunque también cayó el Global 2017 (-4%), que se rige por la ley de Nueva York. Las únicas excepciones fueron el Boden 2012 y el 2013, los dos bonos denominados en dólares de más corto plazo que tiene la Argentina, que subieron 4,8% y 2,7%, en cada caso. Estos dos últimos bonos habían sido entregados en su momento a bancos y ahorristas como consecuencia de la pesificación asimétrica.

"Los bonos cortos subieron porque se cree que se va a llegar a pagarlos en dólares.

Pero el mercado tiene algún tipo de duda de qué puede pasar hacia adelante", deslizó Santiago Llul, director de Futuro Bursátil Sociedad de Bolsa.

Y es que, más allá del proyecto de reforma del Código Civil que llegó al Senado, existen en este momento otros dos proyectos que contemplan una pesificación de los contratos. Uno del diputado del Frente para la Victoria Edgardo Depetri, y otro del senador por el GEN Jaime Linares. En tal sentido, pese a que el viceministro de Economía, Axel Kicillof, desmintió que se estuviera trabajando en la pesificación de los contratos, no pocos en el mercado creen que se trata de una medida que tarde o temprano terminarán imponiendo.



"La experiencia argentina es así. Lo mismo pasó con la estatización de las AFJP y con lo de YPF. Hubo rumores, lo negaron, pero se terminó haciendo", dijo un operador de una casa de Bolsa, con la condición de no ser identificado. "Se cree que no va a quedar ahí. Ahora, si se da la pesificación, se va a asemejar a 2002 también. Porque el que puso dólares se lleva pesos", dijo.

Bernardo Saravia Frías, socio de Saravia Frías, Mazzinghi Abogados, considera que más que reformar el Código Civil, el Gobierno debería apuntar a corregir el problema de la inflación, que es la que lleva a que, a largo plazo, hoy la mayoría elija el dólar. "Estamos frente a una norma fundamental que debe ser pensada y entendida para perdurar, por lo que hay que ser cuidadosos con los retoques parciales por cuestiones de ocasión", sentencia Saravia Frías. "Los artículos propuestos por el anteproyecto persiguen volver al régimen [previo a la convertibilidad] por el cual una obligación denominada en moneda extranjera podía ser honrada en pesos. Propuestas como éstas no hacen más que profundizar la incertidumbre y la desconfianza."

Según Saravia Frías, son además muchos los interrogantes que se abren a partir de una reforma, como por ejemplo, qué tipo de cambio se debería tomar en cuenta, si el del momento de la celebración del contrato o el de la fecha de cumplimiento, o cómo se liquidarán los bonos públicos denominados en pesos.

Hoy, admite Maximiliano D'Auro, socio del Estudio Beccar Varela, hay grandes problemas para determinar cómo se deben resolver los contratos nominados en moneda extranjera, ya que si bien el Gobierno permite asumir obligaciones en dólares, no habilita luego a los deudores a comprar los billetes en el mercado oficial. "Están viendo cómo salen del enredo, pero [la reforma del Código Civil] no es la mejor forma. Lo mejor sería que combatan la inflación", asevera D'Auro.

CLAVES

El proyecto. La reforma del Código Civil ingresó en el Congreso con las modificaciones planteadas por el Poder Ejecutivo Nacional, que incluyó un artículo que habilitaría a quienes deben dólares a cancelar sus obligaciones en pesos, al tipo de cambio oficial.

Artículo polémico. En el artículo 765 se establece que, "si por el acto por el que se ha constituido la obligación, se estipuló dar moneda que no sea de curso legal en la República, la obligación debe considerarse como de dar cantidades de cosas y el deudor podrá liberarse dando el equivalente en moneda de curso legal, de conformidad con la cotización oficial" .

Nervios. En el mercado, los inversores interpretaron que la reforma podría abrir las puertas para que el Gobierno cancele sus bonos denominados en dólares usando pesos al tipo de cambio oficial.

Bonos en baja. Los títulos argentinos cayeron más del 4% y el dólar de contado con liquidación se disparó a 6,58 pesos.