martes, 13 de agosto de 2013

Se profundiza el derrumbe del mercado inmobiliario

Las señales levemente positivas que había dado el mercado inmobiliario en mayo quedaron definitivamente atrás cuando se conocieron los datos de escrituras de junio. Según informó ayer el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, en junio se concretaron 2632 operaciones por $ 1515,6 millones, lo que implica una caída interanual de 44,7 por ciento en el total de operaciones y de 37,2% en los montos.
 
De esta manera, se completó el primer semestre del año con una caída interanual acumulada de 36,4% y con el agravante de que la comparación se realiza contra un período que ya estaba afectado por el cepo cambiario. La baja de junio, además, fue la más pronunciada desde septiembre del año pasado, cuando las ventas del sector se habían derrumbado 45 por ciento.
A la hora de explicar los pobres resultados de junio, en el sector no descartan que el Cedin, el instrumento financiero que ideó el Gobierno para frenar la caída en las ventas de inmuebles, haya tenido un efecto contraproducente para el mercado. "Algunos propietarios que estaban dispuestos a negociar los precios decidieron en las últimas semanas postergar la venta, con la esperanza de que los Cedin les permitan vender sin resignar dólares", destacó José Rozados, director de la consultora Reporte Inmobiliario.
 
El impacto negativo que pueden haber tenido los Cedin en el mercado inmobiliario igualmente fue relativizado por otros operadores del rubro, que precisaron que los datos de escrituras firmadas en junio en realidad están reflejando la realidad del negocio de abril o mayo, por las tradicionales demoras en la concreción de las operaciones. En este sentido, no hay que perder de vista que el anuncio del blanqueo de capitales y el lanzamiento de los Cedin se realizó el 7 de mayo.
"El mercado está complicado y no hay un único elemento que explique los malos resultados, a lo que en los últimos meses se sumó el factor electoral, ya que tradicionalmente en épocas de comicios los compradores se muestran más cautos y prefieren esperar", explicó Hugo Mennella, presidente del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de Buenos Aires (Cucicba).
 
En el sector igualmente no pierden las esperanzas de que en el corto plazo la tendencia negativa se empiece a revertir.
"En las últimas semanas vimos un poco más de consultas y creo que los inversores que están dispuestos a comprar se están empezando a cansar de la espera", argumentó Mennella.
 
Por su parte, en la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) reconocieron que hasta el momento los Cedin están muy lejos de cubrir las expectativas que tenía el sector, pero confiaron en que el panorama podría mejorar antes de las elecciones de octubre.
 
"El Banco Central está cumpliendo con lo prometido y cambiando los Cedin por los dólares, ahora lo que falta es que aumente el volumen de fondos. En este caso, confiamos en que a partir de fines de este mes o principios de septiembre se agilice el blanqueo, tomando en cuenta el antecedente de 2009, cuando los fondos que ingresaron lo hicieron mayoritariamente en las últimas semanas", explicó Roberto Arévalo, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA).

BAJA EN DÓLARES

Más allá de las causas, está claro que la crisis del mercado inmobiliario no terminó. En los primeros seis meses de 2013 se celebraron 15.281 actos escriturales por un valor conjunto de $ 7800,7 millones, en lo que representa niveles similares a los de 2002.
 
El valor promedio de las operaciones en junio se ubicó en 575.000 pesos, lo que equivale a un poco más de 108.000 dólares al tipo de cambio oficial, con una declinación de 4,2% en relación con el mismo mes de 2012.
 
Por franjas de precios, la principal variación que mostró el mercado fue el crecimiento en la participación en las ventas de las operaciones por montos más altos. De acuerdo con las estadísticas del Colegio de Escribanos porteño, en junio de 2012 las escrituras por un valor superior a los $ 900.000 representaban el 8,1% del total de las operaciones concretadas ese mes, mientras que en junio pasado su participación trepó al 11,2 por ciento.
 
Igualmente, el mayor porcentaje de operaciones continúa concentrándose en la franja de 250.000 a 500.000 pesos, que representa más de un tercio del total de ventas concretadas en la ciudad. 

lunes, 12 de agosto de 2013

NIVELES DE ACTITUD HACIA LA INVERSION

Nivel 1: Los Deudores

"Pedirle a Juan para pagarle a Pedro"  
Palabras que llamen su atención: Cuotas fijas, créditos a sola firma, bajas tasas.  
Ejercicio favorito Comprar cosas a crédito que no necesitan.
Pensamientos energéticos: "Yo me lo merezco" "Trabajo duro para darme los gustos" "Está en oferta" Según él la causa de sus problemas es: "no gano el dinero suficiente" Actitud: Cuanto más gana más se endeuda. ¿Qué pasa por ejemplo si gana más de $13.000 a $17.000 mensuales? Cambia la casa, el auto, su club y el colegio de los chicos.

Nivel 2: Pone el dinero en situaciones de bajo riesgo y corto plazo:

Cajas de seguridad, cuenta corriente o plazos fijos. Ahorro destinado al consumo (TV Plasma, nuevo modelo de auto, vacaciones)  
Pagan solo en efectivo y no son de contraer deudas. Prefieren la supuesta "seguridad" con visión de corto plazo de ver el dinero en el banco.
Se niegan a asumir cualquier riesgo, prefieren tener su dinero a la vista. Aun perdiendo anualmente un 10% de todos sus ahorros (como sucede en los plazos fijos o dólares en el colchón). Solo tienen un "fondo de emergencia" de apenas seis meses y después se niegan a conocer cualquier tipo de inversión que impida su "seguridad."

Nivel 3: Los inversores aparentemente inteligentes en 3 tipos diferentes.

a) Los Desesperanzados:

"Nunca entenderé nada" "Confían ciegamente en quien los asesora" Aquí impera una desconfianza en la propia capacidad de entendimiento. Muchas veces se basa en el prejuicio de que las inversiones son más "complicadas" de lo que verdaderamente son.

b) Los Cínicos:

Saben las cien razones del porqué no va a andar "yo ya hice esta inversión antes, no me van a estafar nuevamente"; "Estamos en la Argentina"
 
Cómo actúan: Solo confían cuando todos los demás ya lo hicieron.
 
Ahora bien, ¿qué pasa si ganan más de lo que gastan? Se resisten hasta que todos invirtieron y ahí "Compran lo que dice la mayoría" "Pierden dinero porque generalmente compran tarde y salen asustados cuando las inversiones bajan". (Ej. Comprar dólares en el 2002 recién cuando llego a $ 3,70 y salir cuando bajó a $ 3,40)
La solución es elegir las inversiones con la razón y no con la emoción. Para entrar "a tiempo".

c) Los Timberos:

Es el peor tipo de inversor del planeta. Son influenciables al primer "rumor" y actúan sin analizar, reaccionan por compulsión y piensan en la inversión que los "salve" de por vida. Siempre buscan "el secreto" a lo que "recomienda la baranda" (los que en la Bolsa dicen conocer los estados contables de las empresas).
Manejan sus inversiones como si estuvieran en el casino flotante de Puerto Madero. Piensan que con una inversión pueden salvarse de por vida.  Estoy hecho ,  Apenas abajo, dirán cuando en realidad están perdiendo toneladas de dinero. Están aún  colgados  de aquella inversión que le salió bien hace seis años. Cuando vienen las temporadas alcistas en los mercados se encuentran en la gloria, pero cuando viene la corrección suelen perder en pocos días todo lo que ganaron anteriormente.

Nivel 4: Los inversores a largo plazo

Este es el primer nivel de inversores racionales. No suelen tener mucha información pero analizan sus inversiones y se manejan con un pensar analítico.
Un ejemplo puede ser el de un profesional exitoso o un comerciante abocado a su tarea que no tiene tiempo de informarse y canalizan el excedente de sus ingresos a través de operadores bursátiles, consultores financieros o inmobiliarios.
Actitudes: No entran en pánico ante las bajas en los mercados.Hasta las aprovechan para aumentar sus activos. Estrategia:  Buy and hold  (comprar y esperar).
Su principal virtud: la planificación financiera.
Sus retornos netos de inflación son a partir del 10 %.

Nivel 5: Inversores Sofisticados

La diferencia con el nivel anterior es la información financiera que reciben de profesionales o por estar inmersos en el medio.
Sólo se concentran en inversiones que conocen bien.
Actitud: No se  diversifican  aunque ponen menos del 20 % de capital de inversiones riesgosas.
Saben que las inversiones alternativas son parte del camino al éxito.
Conocen que cuando todos van hacia determinadas inversion deja de ser rentable. Compran cuando todos están vendiendo.
Logra: tasas del 25 % anual neto. Saben que las pérdidas son parte del camino hacia el éxito. Sabe que: las crisis son grandes oportunidades de inversión.
Compran cuando todos están vendiendo. Otro tipo de inversor puede llegar a este nivel si se toma tiempo para conocer, analizar y maneja sus inversiones con su razonamiento.

Nivel 6: Los Capitalistas

Objetivo: hacer dinero orquestando sinérgicamente el dinero, el talento y el tiempo de otras personas.
Retornos: 100 % anual neto de inflación.
 
Saben manejar el riesgo , en vez de eludirlo, y como hacer dinero sin tener que ponerlo en un principio. Porque saben que el dinero no es más que una idea. Cuando todo va bien, a ellos les va muy bien. Cuando todo va mal, multiplican sus fortunas en poco tiempo porque tienen en claro que el caos económico significa un gran número de oportunidades de negocios.
En todos los niveles nos encontramos con este tipo de inversor.
A un pensamiento claro se suma confianza en la propia creatividad y voluntad de acción para que ?aparezcan? las oportunidades de inversión.
 

Uruguay colocó deuda a 10 años al 4,5% anual

Mujica lanzó ayer un bono a 10 años por u$s 2.000 millones. Si el gobierno argentino emitiera un título en el mercado internacional debería pagar más de 11%, según analistas 

Por Mariana Shaalo - Buenos Aires

Uruguay colocó ayer un bono a 10 años por u$s 2.000 millones con un rendimiento de 4,521% con la intención de recomprar papeles en circulación por hasta el 50% del monto del nuevo título.
La colocación de deuda en los mercados internacionales cobra relevancia porque es la primera de un gobierno latinoamericano desde el 9 de mayo, días antes que se desatara la tormenta sobre los emergentes ante la posibilidad de reducción de estímulos monetarios de Estados Unidos.

A principios de mayo las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano comenzaron un ascenso que dos meses y medio después llevó la tasa de 10 años de esos títulos desde 1,6% al 2,5%. Las repercusiones de estos cambios se sintieron en casi todos los mercados del mundo, incluyendo renta fija y variable, monedas y commodities.

Por ello, antes de la emisión el gobierno de José “Pepe” Mujica tanteó la recepción que tendrían los papeles. De acuerdo al informe técnico de la Unidad de Gestión de Deuda del Ministerio de Economía de Uruguay las “condiciones eran ventajosas” tanto para la emisión de deuda como para la recompra. Analistas consultados por este diario coincidieron en que la emisión de bonos se realiza teniendo en cuenta que las tasas de interés aún están bajas pero que antes de fin de año el fenómeno podría revertirse.

“Uruguay esta haciendo una típica recompra de deuda y le conviene hacerlo ahora por la posibilidad de suba de tasas a fin de año. No se sabe cuánto tiempo más van a seguir así de bajas”, destacó Agostina Nieves, analista de Research de Puente.

El rendimiento adicional que los inversores exigen para tener deuda de América latina sobre los bonos del Tesoro cayó 0,05% a 3,94% en la actualidad. El diferencial había subido a un máximo anual de 4,6% el 24 de junio, según JPMorgan Chase & índice EMBI Global.

La decisión de Uruguay de emitir bonos para recomprar deuda pone de nuevo de manifiesto la oportunidad que se pierde Argentina de financiarse a costos históricamente bajos. El país tiene vedado el acceso a los mercados internacionales, por lo que no se sabe a ciencia cierta que rendimiento debería avalar para colocar deuda y conseguir los dólares que tanto escasean en la economía.

A fines del año pasado, Uruguay ya había emitido un bono global con vencimiento en 2045 por u$s 853 millones con el propósito de reperfilar su deuda a una tasa de interés de 4,125%, la más baja en la historia de Uruguay y la segunda más baja detrás de Chile.

En enero también Paraguay salió al mercado internacional con una emisión, con la particularidad de que se trató de la primera vez que probaba suerte con un bono en el exterior.

De los u$s 500 millones ofertados en Nueva York, se registró una demanda de 12 veces más y la tasa de interés cerró en 4,625% a 10 años de plazo. El penúltimo país en ingresar al mercado de deuda fue Bolivia, que en octubre de 2012 ofertó bonos soberanos por u$s 500 millones a 10 años de plazo y con una tasa de 4,875%. El interés en los bonos bolivianos llegó a unos u$s 1.500 millones, reflejando el apetito de los inversores por los altos rendimientos de mercados emergentes.

“En la actualidad, el rendimiento de un bono soberano en dólares a 10 años de nuestros vecinos ronda el 4% promedio (excluyendo a Venezuela). Mientras tanto, un bono Par en dólares argentino (duration de 11 años) rinde en torno al 11%”, destacaron desde Quantum Finanzas en un informe.

Nueva opción de inversión para minoristas: comprar una cochera desde $ 32 por día

Los desarrolladores inmobiliarios quieren imponer una nueva moneda de ahorro que le gane al dólar: los metros cuadrados. Hasta estos tiempos cedinizados, los developers sostenían que para ingresar al mercado del real estate autóctono el inversor debía tener un mínimo de u$s 100.000 para gastar. O sea, casi $ 1 millón.

Por lo tanto, era necesario un cambio de paradigma para atraer al segmento minorista y sacar a flote el negocio. Ante esto, idearon un nuevo producto: cocheras a pagarse en 120 cuotas de $ 945 por mes, más un anticipo de $ 48.600. El precio final será de $ 162.000 y estiman una renta del 5% anual. “Estos edificios de cocheras, en barrios como Villa Luro, Paternal o Flores, apuntan al pequeño inversor, que a los dos años y medios ya la tendrá en su poder, con lo cual podrá alquilarla y con eso pagarse gran parte de la cuota”, explica Pablo Brodsky director de Cuotitas Predial, quien sale a competir contra las cuotas del auto y con lotes en countrys privados.

Este modelo de negocio se basa en la economía de escala: menor margen de utilidad para el desarrollador, compensado con el mayor volumen por la cantidad de operaciones. “De hecho, nuestro canal de ventas funciona como el de una cadena de electrodomésticos: de acuerdo a cuánto la persona puede pagar de cuota y de anticipo, se le dice a qué barrio puede ir”, indica Brodsky.

Marcelo Orfila, gerente general de Grupo Monarca, ve con buenos ojos este negocio, “porque el ticket es bueno y mucha gente puede acceder a pagar esa cuota baja, que de otra manera no sabría qué hacer con esos pesos. La renta es razonable si se la toma a moneda constante y, dependiendo de la zona, también tendrá una valorización de la propiedad. Creo que abarca un mercado de gente que no puede acceder a otro tipo de inmueble”.

Alberto Súcari, titular de Ecocheras, defiende su negocio a capa y espada: “Es la mejor alternativa inmobiliaria y la más líquida debido a sus valores bajos respecto a otras opciones y la alta demanda. Además, ante el aumento del parque automotor, es un bien cada vez más escaso, lo que justifica el aumento de su valor por encima del blue”.

Por otra parte, no requiere mantenimiento, ni desalojos y los valores del alquiler se pactan mensualmente, lo que asegura que ante una inflación galopante el inversor seguirá cobrando valores reales. Para Súcari, las cocheras se han convertido en la puerta de entrada al mercado inmobiliario para muchos jóvenes y pequeños inversores, “ya que se puede obtener un título de propiedad sobre una unidad en los alrededores de la ciudad de Buenos Aires por poco más de $ 100.000, que incluso se abonan en cuotas”.

Ecocheras ofrece unidades desde $ 88.000 en zonas céntricas y de gran demanda como Congreso (Alsina 1650, a una cuadra de plaza Congreso) y en San Telmo, Tacuarí 640. También cocheras comerciales (son las que integran el estacionamiento por hora) desde $ 203.000 a pagar en cuotas. Allí, el inversor contará con el beneficio de aportar su cochera al garaje comercial, participando de las ganancias del estacionamiento. El fideicomiso administrador recibe los ingresos de las ventas diarias y mensuales, y abona todos los gastos de expensas, servicios, personal y seguros. La ganancia mensual del fideicomiso se distribuye en forma proporcional entre todos los propietarios , sin importar la ocupación específica de cada cochera. “Para que la renta sea superior a la de un departamento hay que analizar muy bien cómo se administra; o sea, cómo son los gastos conexos a la explotación del bien”, sugiere Germán Gomez Picasso, CEO de Reporte Inmobiliario.

A su juicio, la contra que tiene un negocio de cocheras con respecto a uno residencial es que su potencial demanda se puede obtener sólo de 300 metros como máximo a la redonda, ya que nadie camina más de eso para dejar su auto estacionado; mientras que un inmueble residencial tiene muchas más posibilidades de colocación, sin límites geográficos.

martes, 6 de agosto de 2013

Aceleran la devaluación, pero no se gana competitividad

Tras varios años de haber utilizado el tipo de cambio como un "ancla antiinflacionaria", y en contra de lo que suele argumentar públicamente en contra de un ajuste en la materia, el Gobierno comenzó a acelerar el ritmo de devaluación del peso. La cotización del dólar oficial en julio subió 2,19%, la tasa de devaluación mensual más importante de los últimos cinco años; con ese valor, elevó al 20% interanual el ritmo de indexación cambiaria y la habrá estirado hasta 27% si decidiera mantener en el resto del año una actualización similar a la que dispuso el último mes.
Son tasas que triplican la actualización que, con las mismas autoridades monetarias, se aplicó en promedio en el bienio 2010/11 y pueden llegar a duplicar el ritmo de devaluación respecto de 2012. Pero aun así "no alcanzará" para devolverle al peso la competitividad perdida, según coincidieron en evaluar economistas consultados por LA NACION al respecto.
"Acelerar el ritmo de devaluación no alcanzará para esos fines. Tratar de poner a la par la inflación y la actualización del tipo de cambio a lo sumo servirá para detener el proceso de deterioro cambiario por esta vía. Pero ese esfuerzo parece llegar tarde, cuando el peso resigna además competitividad por ajustes nominales en otras monedas que se la transferían hasta ahora, como el real brasileño", sostiene Fausto Spotorno, del estudio Orlando Ferreres & Asociados.
"Lo que están logrando es alinear las variables. Pero aun cuando el tipo de cambio oficial se indexe por inflación no bastará para devolverle competitividad al tipo de cambio real multilateral, por el giro que se insinúa en el escenario internacional. El problema ahora es que quedaron entrampados: si quisieran recuperar competitividad nominalmente, corren el riesgo de un traslado a precios, que les haría perder en un rato lo ganado", coincidió Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein.
PROBLEMA DE ARRASTRE
Para Nadin Argañaraz, del Iaraf, "la mayor devaluación del peso llega en un contexto de debilitamiento del resto de las monedas que no permite mejorar la competitividad de la moneda local y, a la vez, suma riesgo de aumentar las expectativas inflacionarias".
Gabriel Caamaño Gómez, de la consultora Ledesma, uno de los analistas que siguen de cerca desde hace años esta variable, no tiene dudas. Dice que el ajuste que lleva adelante el Gobierno no alcanza para devolverle competitividad al peso porque llega cuando en el mundo ya se desató "un proceso de ajuste de las paridades cambiarias nominales y reales de cara a un nuevo escenario internacional, que estará caracterizado por mayores tasas de interés y la desaceleración de China, lo que se combina con la expectativa de menores precios para las commodities".
El analista explica el concepto tomando como ejemplo la competitividad del peso respecto del real. "En julio, el real acumuló una depreciación nominal respecto del dólar de igual magnitud que la del peso. Pero Brasil tuvo un sexta parte de la inflación local. Así se mantiene el deterioro de competitividad del peso, que llega al 7% en el año frente a esa moneda y ya está en el nivel más bajo desde enero de 2002. Esto quiere decir que entró en zona peligrosa y el dinamismo de la industria local y sus exportaciones se va a resentir en los próximos meses", concluye.
Al respecto, hay un dato que los analistas comienzan a seguir muy de cerca: la involución que muestran las exportaciones industriales apenas se "rasca la cáscara". En junio, último dato oficial, retrocedieron 2%, pese a que en ese mes las ventas de automotores volaron 58 por ciento. "Netas del aporte de este sector, las exportaciones de manufacturas industriales caen 27%", alertó en un reciente informe Nicolás Dujovne.
Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Ecolatina, tampoco observa mejoras en la competitividad cambiaria por esta vía. "Si bien en junio y julio la tasa de depreciación del peso se aceleró, también lo hizo la inflación, así que no hubo ganancia o fue neutra en el mejor de los casos. De hecho, nuestras estimaciones arrojan una suba de precios superior al 2% en ambos meses." Además, cree que el BCRA reaccionó de esa manera no por una mejor lectura del escenario internacional sino porque "reaccionó a la fuerte depreciación del real".
Joaquín Berro Madero, de la Fundación Mediterránea, sostiene que para poder determinar si hay ganancias de competitividad hay que mirar detenidamente el tipo de cambio real multilateral, antes que cegarse con el dólar. Pero, como sus pares, presume que la aceleración en la devaluación nominal "no le dejó" ganancias de competitividad cambiaria al país.
 

lunes, 5 de agosto de 2013

Con poderes reforzados, la CNV planea duplicar personal y alquilar oficinas

A partir de la nueva ley de Mercado de Capitales, y una vez que se termine de reglamentar, la Comisión Nacional de Valores (CNV) incorporará muchas más funciones, lo que impactará en su esquema de recursos humanos, al tener que incorporar unas 150 personas más, y edilicio, al tener que alquilar nuevas oficinas para alojar a los nuevos empleados. En tanto, los empleados pasarán a la órbita del Empleo Público.
Para ello el organismo ya pidió un aumento del presupuesto (sobre los $ 6,17 millones aprobados para este año) al Ministerio de Economía, que el Congreso aprueba todos los septiembre de cada año. “Se está reforzando la CNV para que esté a la altura de la situación en recursos humanos, capacitación y en términos edilicios”, dijeron en el ministerio.


Hoy el organismo cuenta con alrededor de 260 personas. Y se estima que al final del proceso incorporará unas 150 más, lo que incluye no sólo el personal para cumplir las funciones de las nuevas gerencias sino las nuevas delegaciones regionales. Este año se cumplirá una primera etapa de incorporación de personal: ya se sumaron unas 50 personas y hasta fin de año se prevén unas 20 o 30 más.


“Hace varios meses que estamos incorporando gente y vamos a tener que incorporar más en la medida que vayamos teniendo respuestas edilicias”, dijeron en el organismo.


Porque todo este nuevo personal no entra en el edificio actual, sobre la calle 25 de Mayo. La idea es mantenerlo, porque es propio. Y tomar oficinas de otros organismos públicos en la medida que haya disponibilidad o alquilar, mediante licitación, oficinas de privados para alojar al nuevo personal.


A mediados del mes pasado, el organismo expandió su organigrama a ocho subgerencias y tiene dos meses -hasta el 15 de septiembre- para aprobar las aperturas inferiores, unos 24 cargos nuevos.
El nuevo personal se tomará paulatinamente a medida que se vaya dando el proceso de adaptación de la nueva ley. “Inicialmente se necesita gente abocada a la registración (de los mercados, agentes y universidades), que va a ser mucho más arduo al principio, y después será reasignada”, agregaron. “Los primeros seis meses son los más pesados”, explicaron. La CNV no quiere que se arme un cuello de botella con el personal existente.


El presupuesto del organismo para cumplir sus nuevas funciones proviene del Tesoro, de las multas que cobre a los emisores y por los trámites que realiza.


Paralelamente, está tomada la decisión política, a partir de la nueva ley, que el personal pase al Sistema Nacional de Empleo Público (Sinep), que reconoce la estabilidad del puesto, implica suplementos salariales por escala, que los sindicatos -ATE y UPCN- estiman en un 40% en promedio, para, en una segunda etapa. Luego, incorporar a planta permanente a los empleados contratados.
“Estamos a la espera de que nos convoque (la secretaría de) Gestión Pública para que apruebe el nomenclador de la CNV. Una vez aprobado el nomenclador, nos vuelven a contactar para firmar el acuerdo para que personal de planta pase a la Ley de Empleo Público en vez de la Ley de Contrato de Trabajo”, dijo un delegado.


Los sindicatos están interesados en captar los aportes a la obra social de los empleados, una vez que estén incorporados a la órbita del empleo público: UPCN abarca el 70% de los empleados del Estado y ATE, el 30%.

miércoles, 17 de julio de 2013

¿Está lejos una crisis De balanza de pagos?

Entendemos una crisis de balanza de pagos cuando se produce una corrida sobre las reservas internacionales en forma brusca frente a la expectativa de que la autoridad monetaria abandonaría la paridad actual. En los últimos meses, y pese a los esfuerzos del Gobierno por frenar la salida de capitales, hemos tenido una fuerte caída en las reservas del Banco Central.

Si bien es imposible determinar el momento en el que pudiera producirse la crisis, lo cierto es que de acuerdo con la literatura clásica sobre el tema (Krugman, 1979; Flood and Garber, 1983 y otros), el problema central que determina la crisis es la inconsistencia entre la tasa de devaluación y la tasa de emisión monetaria. Cuando la segunda supera a la primera de forma permanente comenzarían a darse las señales de la crisis.

Para comprender esto debemos mirar las cifras fiscales, que determinan en última instancia parte de la emisión del Banco Central. El año 2012, sobre la base de los datos publicados en el esquema ahorro-inversión base caja del Ministerio de Economía, culminó con un déficit financiero global que alcanzó los $ 55.563 millones, aproximadamente el 3,1% del PBI. Si llevamos la cifra a dólares corrientes, las necesidades financieras alcanzarían los 10.000 millones de dólares al tipo de cambio oficial para el total de 2012.

Panorama

Las perspectivas fiscales para el año son realmente preocupantes. La duda radica en qué mecanismo utilizará el Gobierno para financiarse. Si tenemos en cuenta que la Argentina basa su financiamiento, salvo alguna nueva ocurrencia confiscatoria, con la colocación de deuda a la ANSES y la emisión monetaria, la noticia resulta alarmante. De proyectarse las cifras fiscales, las perspectivas nos indican que iríamos camino hacia una corrida cambiaria. Resulta útil recordar que el año 2001 culminó con un déficit calculado de la misma manera de aproximadamente 8.700 millones de dólares. Si bien las características son diferentes por diversos motivos, es nuestra obligación aclarar que cuando la tasa de emisión monetaria supera a la tasa de devaluación, los fundamentos de la economía se encaminan a una crisis de balanza de pagos. Esto implica una devaluación brusca de la moneda, con las consecuencias indeseables que ello determina en materia de descontrol monetario y distribución del ingreso.

En los primeros cuatro meses del año, último dato disponible a nivel oficial, el déficit fiscal resulta un 25% superior al registrado en el mismo período de 2012. De mantenerse el estancamiento de la economía argentina, las complicaciones fiscales vendrán sin que nadie las llame. Las perspectivas de mayor emisión futura determinarán caídas en la demanda de dinero que acelerarán la caída de reservas, pese a todos los intentos para evitarlo.

No queda mucho tiempo antes de que la situación sea insostenible; la pregunta que todos deberíamos hacernos sería: ¿cuál es el límite de reservas que el Banco Central está dispuesto a perder con este mecanismo? Sin duda no sabemos hasta dónde pueden llegar sin aceptar la situación.

Los 37.000 millones de dólares de reservas pueden caer muy rápido. Es obligación del Gobierno mostrar señales claras hacia una disminución del gasto y de la emisión. Hasta octubre esto parece imposible. Jugamos contra reloj.

(*) Centro de Economía Aplicada, UCEMA.