domingo, 22 de agosto de 2010

Avanza el Gobierno con plan para aplicar tarifa diferencial de electricidad a hogares

La presidenta Cristina Fernández recibirá hoy una propuesta para aplicar un aumento en la tarifa de electricidad a los usuarios residenciales durante las horas pico de consumo, entre las 17 y las 23 de cada día.

La escuchará de voz de Oscar Lescano, el tradicional líder del gremio de Luz y Fuerza, que asistirá esta tarde a la residencia oficial de Olivos (estaba previsto que la reunión ocurriera ayer en Casa Rosada) con ese reclamo al tope de la agenda.

Ayer, el líder gremial estuvo reunido con los ministros de Trabajo, Carlos Tomada, y de Planificación, Julio de Vido, con quien ultimó los detalles del proyecto que le entregará hoy a la jefa del Estado.

Quienes participaron en la negociación –también hay un fuerte reclamo para mejorar tarifas por parte de Edenor, Edesur y Edelap, que prestan el servicio– aseguran que sólo falta el visto bueno de Cristina para aplicar las subas. A eso se sumaría un cargo fijo adicional a la demanda. Ambas mediadas fueron anticipadas por El Cronista la semana pasada.

Los ajustes se aplicarán para los consumos residenciales de electricidad en el lapso de mayor consumo en las casas. Aún no está establecido el adicional que se aplicará a la tarifa nueva, que demandará la instalación de nuevos medidores.

La aplicación de una tarifa diferencial para los consumos eléctricos no es del todo una novedad en la Argentina. Se aplica, por caso, a comercios e industrias. Y es moneda corriente en países vecinos como Chile y Uruguay.

“Esto se pondrá en marcha apenas lo autorice la Presidenta. Se instrumentará en forma gradual a medida que se instalen los nuevos medidores que diferenciarán los consumos por franjas horarias y determinará las tarifas diferenciales a los que consuman por encima de una línea base determinada”, explicaron fuentes cercanas al kirchnerismo.

Reacio a aplicar aumentos de tarifas en vísperas de la carrera preelectoral, el Gobierno, junto a las empresas y el sindicato presentarán la medida como un paso más hacia el uso racional de la energía, un camino que comenzó con escaso éxito con el Pure (el plan de uso racional) y se aplica en casi todos los países del primer mundo.

Números rojos

En esta ocasión, la Presidenta tendrá una motivación adicional para dar el visto bueno: el dinero extra que ingrese a las arcas de las eléctricas por el ajuste tarifario mejorará las cuentas de las empresas, con las que atenderán la mejora salarial que exige el gremio.

La semana pasada, De Vido negoció cara a cara con Lescano –tienen relación fluida– para desactivar un paro que el gremialista había organizado para el miércoles en Edenor y en Edesur. El funcionario logró convencerlo de que revisara su posición en la tarde del martes.

Luz y Fuerza negoció en la primera parte del año un incremento salarial de 22%, pero en medio de amenazas de reapertura de paritarias, volvió a la carga por una suba adicional. De acuerdo con fuentes gremiales, la discusión está encaminada: se discutirá el nuevo convenio colectivo, postergado desde 2008, con lo que se sumarán al básico aumentos en antigüedad, horas extra y refrigerio.

Además de los aumentos, las empresas recibirán un premio adicional: podrán reorientar sus inversiones, dado que su infraestructura, según esperan, será utilizada de forma pareja durante todo el día y no tendrán que “hacer desembolsos para picos específicos de consumo”, explicaron en una de las compañías.

Las compañías no reciben una recomposición de tarifa integral desde hace una década. Los últimos aumentos, en cambio, se destinaron a disminuir los subsidios del Estado.

Por qué aumentan los combustibles

La intervención del Gobierno en el mercado de combustibles, materializada esta semana a través de la decisión de Comercio Interior de prohibir nuevos aumentos en surtidores, puso otra vez en aprietos a las petroleras. La versión oficial sostiene que las refinadoras aplicaron subas desproporcionadas en la primera mitad del año. Es que las naftas y el gasoil aumentaron hasta un 40%, por encima de la inflación real y a años luz de la que marca el Indec.

Pero las compañías alegan que el alza de los combustibles responde a una serie de factores, entre los que figuran el encarecimiento de la materia prima (el crudo que destilan), el aumento de los costos operativos por la devaluación de la moneda local (el dólar pasó de $ 3,80 a $ 3,95) y la incorporación de los biocombustibles al mercado (hoy el gasoil se vende mezclado con un 5% de biodiesel).

Entender cómo funciona el negocio del petróleo en la Argentina se ha tornado, frente a ese tendal de acusaciones cruzadas, una tarea compleja. Para echar luz sobre el proceso de formación de precios del sector hay que poner la lupa en dos grandes elementos. Por un lado, la participación impositiva que pesa sobre los combustibles, muy alta en la Argentina. Y por el otro, la política del kirchnerismo de mantener el valor local del petróleo desfasado de la referencia internacional.

En la industria de refinación -liderada por YPF, Shell, Esso y Petrobras- suelen recurrir al voraz apetito fiscal del Estado para defenderse de las subas en surtidores. Los números parecen dar fuerza a su argumentación.

Si se tiene en cuenta el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC), más la tasa hídrica, por cada litro de nafta el consumidor paga 65% de impuestos. Ese porcentaje incluye también el IVA más los ingresos brutos en caso de ser consumidor final. Con todo, de los $ 4 por litro que alcanzó la súper la semana pasada, más de $ 2 son impuestos, cuestionan en el mercado. En otros países, ese guarismo es mucho menor. En los EE. UU. no supera el 12%.

Sin embargo, el fuerte aumento anotado en surtidores registrado en 2010 parecería estar más ligado a los precios de las materias primas que a la presión tributaria. Aprovechando que la Argentina tenía una buena producción de petróleo y no dependía de la exportación, en 2007 el Gobierno acentuó la política de precios regulados inaugurada en 2003 y dictó un nuevo esquema de derechos a la exportación (retenciones), que fijó como precio tope del barril los u$s 42. De esa manera, cuando a nivel mundial las petroleras gozaban de valores superiores a los u$s 100, aquí recibían menos de la mitad.

La medida sirvió para mantener congelados los importes de las naftas y el gasoil y evitar así una escalada en las estaciones de servicio. Pero como contrapartida, desincentivó la exploración y producción de petróleo, que desde ese año vienen en franco retroceso. La extracción de crudo cayó un 3% en 2009 y acumula un desplome del 50% con relación a 1998.

Para revertir esa tendencia negativa y favorecer la inversión, el Gobierno comenzó en 2010 -a diferencia de años anteriores- a liberar un poco el precio del crudo. De los u$s 42 que se pagaban a fines del año pasado, las productoras -con Pan American Energy y Chevron a la cabeza- pasaron a cobrar alrededor de u$s 50; todavía lejos del precio internacional, que ronda los u$s 70. El problema para los consumidores llegó cuando los refinadores volcaron esas mejoras a los surtidores.

Versiones cruzadas

Para Juan José Aranguren, presidente de Shell en la Argentina, “los aumentos registrados en lo que va del año permitieron absorber la devaluación del peso, que pasó de 3,80 a valer 3,95. Y a pagar un 20% más por el crudo que refinamos, para mejorar los márgenes de los productores”.

El directivo mantiene un largo historial de enfrentamientos con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que incluye más de una decena de batallas pendientes en la Justicia. Es que Shell lideró desde 2005 los reclamos para lograr una recomposición de los precios, que permanecen desfasados de los regionales. La política de la empresa de aumentar los importes, incluso, motivó el pedido de boicot contra esa petrolera por parte del entonces presidente Néstor Kirchner.

Su contracara es YPF, que a partir de la entrada de la familia Eskenazi, aplica una estrategia de precios bajos que le permitió ganar buena parte del negocio de naftas y gasoil. Hoy tiene un 56% del mercado. “Aunque una buena parte del mayor ingreso que generó el alza en surtidores se destinó a cubrir aumentos de costos, el sector mejoró sus márgenes de rentabilidad”, indicaron desde la petrolera. De hecho, en el primer trimestre del año la empresa ganó en su área de Refino y Marketing $ 938 millones, casi cuatro veces más que en 2009.

Lo cierto es que desde enero, los precios comenzaron a sortear el cerrojo impuesto por el Gobierno. El gasoil, el producto más demandado, pasó de costar $ 2,70 en diciembre a no bajar de $ 3,60 en el área metropolitana, con un alza cercana al 38%. Y la nafta super subió de $ 3,25 a $ 3,85, con un incremento cercano al 28%.

La nafta Premium, en tanto, se consigue en los surtidores porteños a $ 4,70, un 32% más que el año pasado ($ 3,55). En las provincias, los saltos son todavía más importantes. El gasoil grado 3 (Eurodiesel, según la denominación de YPF, o V-Power, de Shell), aumentó en Córdoba un 35%. Hoy cuesta alrededor de $ 4,40, contra los $ 3,50 de diciembre.

Poca inversión

Los aumentos se concretaron con el aval del Gobierno que, preocupado por el alza de la demanda (creció un 8% en el primer semestre, según la Secretaría de Energía), empezó a tolerar -al menos hasta esta semana, cuando Moreno ordenó la retracción de los precios- mejoras en los surtidores para incentivar la oferta.

Es que el corsé de precios aplicado entre 2004 y 2009 fue erosionando la rentabilidad del sector. Tanto que en ese período se vieron obligados a cerrar más de 4000 estaciones “blancas”, el nombre que reciben los independientes. No es casual que sean los estacioneros quienes más se nieguen a bajar los precios.

La titular de la Federación de Expendedores de Combustibles de la República Argentina (FECRA), Rosario Sica, advirtió que los dueños de las estaciones de servicio no darán marcha atrás con los aumentos de precios dispuestos por las petroleras. “Los precios de los combustibles son libres”, afirmó, apelando al marco legal, que establece la libre competencia entre las petroleras.

Durante la última década, las inversiones en el sector de refinación fueron a cuentagotas. Los petroleros cuestionan que la política de precios regulados -que reduce sus tasas de retorno- no favorece la ampliación de la oferta. Así llegamos a 2010 con casi la misma capacidad de refinación que a mediados de los ‘90.

El consumo de combustibles, como contrapartida, creció con fuerza desde 2005 de la mano de la furiosa venta de autos y de la recuperación agropecuaria. Según datos de la Secretaría de Energía, la demanda creció un 30% en los últimos cuatro años. “Cuando se eleva la demanda y la oferta está estancada porque no hay inversión, la presión cae sobre los precios, que aumentan”, definió, didáctico, el director de una refinadora. Es que desde 2003, apenas Shell desembolsó $ 200 millones para construir una unidad de desulfurización en su planta de Dock Sud y Esso inauguró una terminal de hidrógeno en su destilería de Campana. El resto se mantuvo con lo que tenía. Recién en los últimos meses se anunciaron fuertes desembolsos, sobre todo a cargo de YPF. Los planes de la petrolera son ambiciosos: prevé colocar más de u$s 750 millones para modernizar sus refinerías de Buenos Aires y Mendoza. La industria, a su vez, espera por conocer los planes de desarrollo de Oil M&S, del empresario Cristóbal López, de línea directa con el matrimonio Kirchner, que en mayo le compró una destilería (ubicada en Santa Fe) y 360 estaciones a Petrobras.

Importación en puerta

En la industria admiten, no obstante, que más allá de los proyectos de expansión en carpeta, será difícil evitar la importación de combustibles en el corto plazo para cubrir las faltantes locales. “YPF ya está importando nafta súper (serían alrededor de 5000 metros cúbicos mensuales) para cubrir su mercado. Es una operación complicada, porque los precios internacionales no son repagables en la Argentina”, cuestiona un alto directivo del sector.

Las refinerías trabajan hoy, en su mayoría, por encima del 90% de su capacidad. “El margen que nos queda para elevar la producción de derivados del petróleo es reducida. La creciente demanda parece empujarnos hacia una única puerta: la importación”, reconocieron desde una petrolera.

De ahí que otro encumbrado directivo del sector pronostique que, aunque el Gobierno mande inspectores para frenar los aumentos, para fin de año “la nafta podría bordear los $ 4,20, debido a que la necesidad de importar un porcentaje de la oferta obligará a seguir recomponiendo precios”.

Aún así, los precios locales seguirán desfasados con relación a los regionales. En Brasil, por ejemplo, la nafta súper cuesta 4,90 pesos argentinos, un 25% más que en Buenos Aires. Con Uruguay la diferencia es todavía mayor: vale $ 5,60, un 40% más, según datos de la consultora Montamat & Asociados. z we

La polémica Ley de Abastecimiento

Esta semana, la Secretaría de Comercio Interior dispuso que los precios de los combustibles se retrotraigan a los valores comercializados al 31 de julio. La polémica medida lleva la firma de Guillermo Moreno, que desempolvó una vez más la Ley de Abastecimiento (20.680) para frenar las subas en surtidores.

La norma fue sancionada en 1973 y le ofrece al Gobierno un campo de acción muy amplio, que va desde la sanción de precios máximos y multas hasta el dictado de penas de prisión. Algunos especialistas advierten, sin embargo, que la norma caducará la semana que viene cuando caigan las facultades delegadas al Ejecutivo por el Congreso.

Para dar con la última vez que el Gobierno aplicó de la Ley 20.680 hay que remontarse a 2006, cuando en el marco de una faltante del gasoil para el agro Moreno aplicó una multa de $ 23 millones contra Shell por el presunto desabastecimiento del combustible; una acusación que la destiladora niega enfáticamente. “Todas nuestras decisiones comerciales han sido aplicadas cumpliendo con el marco legal vigente”, indica Aranguren.

En el sector, sin embargo, advierten que la aplicación de la norma obedece más a cuestiones macroeconómicas que sectoriales. Así lo entiende Daniel Montamat, ex secretario de Energía de la Alianza. “Si bien los precios en las estaciones de servicio se deslizaron en los últimos meses, la decisión del Gobierno busca dar una señal ejemplificadora frente a la aceleración del ritmo inflacionario”, cuestiona. “Con la inflación mensual orillando el 2%, las refinadoras son el chivo expiatorio de una mala política monetaria y fiscal”, finaliza.

El software libre, un ahorro de 60.000 millones de dólares para las empresas

El software libre representa unas pérdidas de 60.000 millones de dólares a las compañías de software privativo como Microsoft, según el informe de The Standish Group.

“El software Open Source provoca estragos en el mercado del software, con unas pérdidas reales de ingresos anuales para las compañías de software (privativo) de 60.000 millones de dólares”, según Jim Johnson, presidente de la consultora.

Es un momento genial para ser una empresa de software libre En la web especializada CNET dudan que estas cifras se correspondan con la realidad, ya que la industria estaría subestimando el impacto del software libre en el negocio tradicional. Una cifra de 60.000 millones de dólares supondría un impacto económico del 6% del total estimado del presupuesto de las TI en software.

Además, habría que considerar que esta circunstancia tiene por otro lado un punto muy positivo: las empresas están ahorrando 60.000 millones de dólares en informática gracias al software libre, que proporciona gran flexibilidad a las empresas y administraciones.

Este informe de cinco años de investigación refleja que estamos en “un momento genial para ser una empresa de software libre”.

FUENTE: 20MINUTOS.ES

Tentación indexada

El escenario regala optimismo: mientras el Gobierno busca llegar a los mercados financieros internacionales, la oposición se las arregla para llevar adelante la normalización del Indec. Ambas medidas impulsarían aún más el precio de los bonos

Mano en el corazón, hay quienes piensan que tanto furor bien puede tener una contraparte especulativa: dicen que muchos podrían "saltar" antes que los cambios de rumbo tuerzan la proa del "S.S. Devaluación Administrada". Pero hoy, aquí y ahora, en la foto que significa plantar bandera y definir qué hacer "si comprar o no, si vender o no", la renta fija argentina que ajusta por CER parece haber llamado la atención del mundo… y en el buen sentido. Los inversores se preguntan por estos bonos criollos que pagan tasas de retorno en pesos altísimas e incluso, improbables, en otras partes del mundo, si se las dolariza bajo el supuesto de un tipo de cambio estable.

El ejercicio le hace lugar obligado a algunos supuestos. La perspectiva de crecimiento por encima de 7% para la economía local en 2010, sumado a la caída de la aversión al riesgo a los activos argentinos en el mundo y la perspectiva de retomar los mercados de capitales internacionales son factores que apuntalan la deuda local. A la vez, el proyecto de normalización del Indec (aprobado por ahora en la Cámara de Senadores) pondría en marcha una suba que, en promedio, la estiman del 10% en el precio de mercado, pero que también incrementaría la tasa que pagan los títulos. A ello también se suma la tranquilidad en la política devaluatoria "estimada entre 8 y 10% anual" lo que traduce fácilmente una renta en pesos a dólares.

En rigor, hoy un bono indexado paga en promedio una Tasa Interna de Retorno (TIR) de entre 10% y 13%, pero los cambios en los índices del Indec le sumaría 10 puntos porcentuales más de rendimiento. En las mesas de la city, la lupa está puesta en:

~ PR13.

Es el preferido Si bien fue uno de los que más subió, en las mesas de dinero le siguen el rastro con atención ya que mencionan que también es uno de los que más puede ganar de aquí en más.

Tiene una TIR de 12,7% y un ajuste "realista" del CER lo pondría por encima del 20% de retorno. A eso se suma que, en función de la curva riesgo-rendimiento que ubica a toda la deuda local, el bono se encuentra "desarbitrado", es decir, hay bonos que pagan menos y reúnen las mismas características. Se trata de un detalle "que debería corregirse en el corto plazo con el lógico beneficio para el inversor". El bono subió 18% en las últimas 4 semanas.

~Bogar 2018.

Tiene varios atractivos pero uno de los principales es que, de prosperar en la Cámara de Diputados el proyecto para la "normalización" del Indec "ya aprobado en el Senado", esto recién se verá reflejado en los rendimientos en numerosos meses. En este sentido, la paridad del bono, es decir, cuánto ha amortizado hasta ahora, lo ubica con un remanente de 74,8% lo que permite inferir que la mayor parte del título todavía no amortizó y se vería beneficiado por los cambios. Vence en 2018, tiene una tasa de retorno del 10% y subió 9% en las últimas 4 semanas.

~ PRE9 / PR12 :

Son bonos más cortos. El PRE9 paga una TIR de 8% y vence en 2014, mientras que el PR12 paga 8,75% y vence en 2016. La paridad de ambos ronda el 90% del título, por lo que, según los analistas, los cambios en el Indec no tendrían un impacto tan relevante en el precio de mercado, aunque sí en la tasa que pagan hasta el vencimiento. El PRE9 acumula una suba de 3% mientras que el PR12 ganó 6% en el último mes.

~Discount en pesos:

Es uno de los más favorecidos de las últimas 4 semanas. Ayer ganó 4% pero acumula 20% de suba en el mes. Paga una TIR de 10% pero vence en 2033. Al ser un título "largo", el bono resulta con mayor volatilidad. Para los analistas, es probable que los cambios en el Indec operen en el bono "en forma distendida" por lo que el impacto se vería en el mediano plazo.

~ Par en pesos:

Es el último en la lista de favoritos. Su largo vencimiento "cancela en 2038" lo deja con bajos reflejos ante la limpieza del Indec, pero sí podría aprovechar un mejor contexto. Paga 9,38% de TIR y acumula 28% de suba en las últimas 4 semana

Los inversores en inmuebles apuntan a las unidades chicas

Tanto para comprar "desde el pozo" como para alquilar, es el segmento que crece.

Inmuebles chicos, departamentos de uno, dos y tres ambientes, que cuestan entre 60 y 150 mil dólares. Esta es la franja del mercado inmobiliario que está generando más operaciones, según coinciden los empresarios del sector.

Después de la crisis del año pasado, la lenta recuperación del mercado vino con la reactivación de este tipo de inmuebles, "que se venden como comodities", describe el desarrollador Daniel Mintzer, "Especialmente las propiedades por debajo de los 100 mil dólares que se pagan al contado o con fideicomisos al costo o cualquier otra variante de financiación "desde el pozo" agrega el empresario, entre el ir y venir de colegas que ayer fueron convocados en un congreso de Desarrollos de Inversiones Inmobiliarias, en Puerto Madero.

Esta concentración de la demanda en unidades de menor monto está haciendo que los constructores se embarquen en emprendimientos que no superan los 1.500 dólares el metro. En un contexto en el que ­además­ la tierra está "hipercara", según Mintzer.

Alejandra Covello, empresaria del sector, detalla que la incidencia actual es de unos U$S 700 el metro cuadrado, en zonas como Palermo, Recoleta o Belgrano.

"Hoy la salida más viable es hacer viviendas más económicas y buscar terrenos más baratos", concluyó Mintzer quien está evaluando nuevos proyectos de este tipo en barrios como Barracas, San Telmo y también en el Interior. Según Germán Gómez Picasso, analista de Reporte Inmobiliario, "hoy el comprador es de perfil netamente inversor y sabe que es mas conveniente tener cuatro departamentos de U$S 50.000 que uno de 200.000 ya que obtiene mayor renta, diversifica el riesgo y puede vender en menos tiempo en el caso de caso de tener necesidad", agrega.

Por eso, la presión sobre los precios es mayor en la unidades más chicas, tanto nuevas como usadas.

Este año, el promedio del mercado tuvo aumentos de precios del 8 al 10%. Un poco menos que las subas de años anteriores. La situación varió, además, según los barrios: en Barrio Norte o Recoleta, los precios treparon 7%; en Caballito, 12% en Villa Urquiza, 10% y en Parque Centenario, 3%, detalló Gómez Picasso.

En mayo, la consultora hizo una encuesta entre profesionales y ejecutivos de distintos rubros (un perfil de potenciales compradores de clase media alta). Lo sorprendente fue que, ante la pregunta "¿hasta que monto está dispuesto a invertir para comprar un inmueble para renta?", la mayoría de las respuestas señalaron la opción "hasta US$ 60 mil". Otro factor que influye en el movimiento de las propiedades más baratas es la falta de crédito.

"Hoy sólo el 5% de los trabajadores que están en blanco cuenta con el dinero suficiente para tomar un préstamo hipotecario a 20 años para una vivienda de 70 mil dólares", describió en la apertura del congreso, el ex ministro de Economía Martín Lousteau.

En las ventas de menor monto, también cuenta "el hecho de que la compra está más centrada en consumidores jóvenes que apuntan a su primera vivienda", agregó el empresario constructor Horacio Parga.

Fibertel: Dudas frecuentes

Los usuarios de Fibertel se van a quedar sin Internet?

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No en lo inmediato. Cablevisión irá a la Justicia para frenar la medida; también lo harán algunas asociaciones de consumidores y particulares. Además, si varios cientos de miles de usuarios -empresas, profesionales y particulares- se quedan de repente sin servicio, el Gobierno se arriesga a pagar un alto costo político. No obstante, el desenlace del conflicto es impredecible.


¿Existen proveedores con capacidad de absorber más de un millón de suscriptores?


Aunque el interventor en la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC), Ceferino Namuncurá, dijo ayer que hay más de 200 proveedores alternativos, la verdad es que sólo dos empresas, Telefónica y Telecom, abastecen el 65% del mercado. Otros proveedores con redes propias (un dato relevante) son minoritarios, como Telecentro y Telmex, entre otros, y sumados apenas cubren el 13%. La mayoría de los operadores mencionados por Namuncurá subcontrata las redes existentes o son pequeñas cooperativas y cables del interior.


¿A quién afecta el plazo de 90 días dado por el Gobierno?


La información es confusa: en la solicitada publicada ayer, el Gobierno dice que es para que los usuarios "ejerzan la libre elección de un nuevo prestador del servicio". Pero la resolución 100, que quita la licencia, sostiene que es para que la empresa, una vez notificada, implemente "las medidas necesarias a los fines de migrar los servicios".


Si la medida se instrumenta, ¿qué pasará con las cuentas de mail @fibertel?


Como sucedió con otros proveedores que ya no existen, también desaparecerán esas cuentas y sus usuarios deberán generarse otra.


¿Cuál es la cobertura de Fibertel?


Fibertel tiene una fuerte penetración en la Capital y el Gran Buenos Aires, pero atiende también a otras 80 ciudades de todo el país. En muchos lugares es el único proveedor porque tiene una ventaja técnica sobre las telefónicas, que no pueden conectar a Internet a sus clientes de telefonía que estén a más de 3,5 km de una central telefónica.


¿A quién favorece la salida de Fibertel del mercado?


Claramente a las telefónicas, que son las principales beneficiadas; y en menor medida, y sólo en algunos barrios de la Capital, la operadora de cable Telecentro.


¿Pueden las telefónicas absorber un millón de usuarios en tres meses?


Según el especialista en movilidad Enrique Carrier, en el trimestre abril-junio de este año el crecimiento total del mercado fue de 140.000 abonados. La medida oficial implicaría un volumen siete veces superior en un período equivalente. La respuesta es: sería difícil.


¿Cablevisión puede vender Fibertel para que opere por separado?


La pregunta no tiene sentido porque no se puede separar a Fibertel de Cablevisión dado que operan sobre una misma red. Lo que sí podría permitir el Gobierno es que la operadora de TV por cable subalquile su red a un operador que tenga licencia. Pero entonces la repregunta es: ¿por qué no es Cablevisión el que sigue prestando el servicio?


¿Qué pasa si en alguna localidad no hay un proveedor alternativo?


Tanto el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, como Namuncurá, de la CNC, dijeron que el Gobierno "garantizará" el acceso a Internet, pero no brindaron detalles acerca de ese servicio supletorio.

Si Fibertel desaparece, ¿mantendrán los usuarios el precio y la calidad del servicio?

Varios funcionarios también "garantizaron" que así será, y que el eventual traspaso se hará sin mayores trámites, pero tampoco está claro cómo será eso, dada la capacidad técnica y humana de los proveedores alternativos para atender semejante demanda en tan poco tiempo.

lunes, 16 de agosto de 2010

Financiarse con un préstamo personal cuesta hasta un 221%




Sacar un préstamo personal es una de las opciones favoritas a la hora de financiarse, pero conlleva un elevado costo. En algunos bancos, la tasa de interés anual para un crédito por $ 5.000 a devolver en dos años llega al 221%. De esta manera, se termina pagando hasta más de tres veces el monto solicitado originalmente.

Según información del Banco Central al 30 de julio, del stock de préstamos al sector privado, de $ 138.861 millones, la mayor parte se la llevan los personales. Con $ 34.006 millones, tienen una participación de un cuarto del total (24,5%), mientras que los hipotecarios representan solamente un 13,2% y, los prendarios, un 5,7%.

La decisión al optar por este tipo de créditos generalmente pasa por la facilidad en obtenerlo. Para los clientes que acrediten haberes en el banco que ofrece el préstamo, no son muchos requisitos, más que firmar una serie de documentos. Y, si no se cobra a través de esa entidad, se debe presentar el DNI, los últimos tres recibos de sueldos y una factura de un impuesto o servicio (gas, luz o teléfono).

El costo es más caro que tomar un crédito prendario o hipotecario, si es que el tipo de operación permite alguna de estas últimas dos opciones. En promedio, por un préstamo personal a tasa fija, el costo financiero total (CFT) fue en mayo (último dato disponible) del 55% para los valores mínimos y de 75,4% para los máximos. La diferencia radica en que cada banco diseña su estrategia comercial en función de los distintos grupos de clientes, según sea el riesgo crediticio, por ejemplo. Esta información surge de un relevamiento del Banco Central con datos proporcionados por las entidades financieras que adhieren al Régimen de Transparencia. Esos porcentajes, al ser CFT, incluyen los costos adicionales por seguro de vida, gastos de administración y el IVA.

Si bien esos son los promedios, algunos bancos cobran bastante más. Tal es el caso de Minicréditos, con un CFT máximo de 221,1%; que es seguido por el Banco Columbia, con un 212,3%; GE, con un 133,1%; Financiera Argentina (que da los préstamos a través de Efectivo Sí), con un 119,1%; y por Caja de Crédito Cooperativa la Capital del Plata, con 110,4%.

Obligación

«Las entidades financieras están obligadas a exponer en pizarras -colocadas en locales con atención al público- información sobre tasas de interés de las líneas de crédito ofrecidas así como también el costo financiero total», explicó el comunicado de la entidad monetaria. Es por eso que algunas no hacen explícita la tasa cobrada, ya que no están adheridas al Régimen de Transparencia.

Como las tasas difieren según el plazo del préstamo, el documento difundido ayer por el Banco Central toma como referencia un crédito por $ 5.000 a dos años y con sistema de amortización francés. Cuando se opta por una tasa variable, el costo es menor porque implica un mayor riesgo. Así, el CFT es de 38,2% para el valor mínimo, y de 47,6% para el máximo. Estos porcentajes se ajustan, en la mayoría de los casos, según la tasa Badlar, que es la que pagan los bancos por plazos fijos por más de un millón de pesos. Así, el que más elevado CFT cobró a mayo, según difundió la entidad monetaria ayer, es el Banco Patagonia (63,1%).

Cuota

Como para este tipo de préstamos la cuota en general no puede superar el 30% de los ingresos, el valor a pagar por mes es en promedio de $ 300. A su vez, el monto máximo a financiar es, en promedio, de $ 58.000 y el ingreso mínimo requerido, está en torno a los $ 1.000.

El Banco Central detalló una serie de recomendaciones a la hora de elegir un préstamo personal. Entre estos, aconseja averiguar si el crédito contempla la posibilidad de una cancelación anticipada, parcial o total, conocer cuál es su costo. Además, advierte que algunas entidades obligan a contratar productos adicionales junto con el préstamo (como cajas de ahorro, cuentas corrientes o tarjetas de crédito). Es por eso que a la hora de decidir, su costo debe añadirse al de la cuota.