La baja en el consumo hizo reaparecer los planes de financiación de 18 y 24 cuotas sin interés –que habían desaparecido en los últimos años– en las cadenas de electrodomésticos y productos para la construcción.
Aunque, por ahora, sólo se trata de tres cadenas con acuerdos puntuales para los clientes de determinados bancos.
La semana pasada, la cadena de productos para la construcción Easy, del grupo chileno Cencosud, sorprendió al subir la apuesta con un plan de 24 cuotas sin interés en asociación con el Banco Hipotecario.
La promoción –válida para las compras con la tarjeta de crédito Visa del banco– estará vigente hasta el 13 de mayo.
“El acuerdo con Easy superó ampliamente las expectativas. Es una oportunidad para fortalecer el vínculo con nuestros clientes a través de una operación de financiación con tarjeta de crédito única en el mercado”, señalaron desde el Banco Hipotecario.
“En marzo comenzamos esta alianza con Easy ofreciendo 12 cuotas sin interés. En abril duplicamos la apuesta e incorporamos a esta modalidad de 24 cuotas a Hipermercados Libertad”, detallaron.
En la entidad destacaron que el 90% de su cartera de clientes alguna vez realizó compras en cuotas con tarjeta de crédito.
A largo plazo
Otra cadena que se animó a estirar la cantidad de cuotas fijas es Compumundo, especializada en artículos de computación y electrónica. Desde fines de abril ofrece 18 cuotas sin interés para los clientes que paguen con tarjetas de crédito Santander Río.
En realidad, los compradores pueden elegir entre dos opciones: un plan de 10% de descuento y hasta 9 cuotas sin interés o un plan de hasta 18 cuotas sin interés pero sin el reintegro.
“Había algunos productos a los que más allá de las promociones con reintegro les hacía falta un empujoncito más. Con más cuotas, la gente se anima a hacer un gasto mayor. Muchos prefieren más cuotas antes que el descuento”, aseguró Pablo Wiaggio, gerente comercial de la empresa que cuenta con 21 sucursales.
“La financiación la hacemos en conjunto con el banco. Arrimamos un poco cada uno”, agregó.
El mismo plan se repite en la cadena de electrodomésticos Garbarino, dueña de Compumundo. En su caso, desde fines del mes pasado, los consumidores también pueden optar entre un 10% de ahorro y 9 cuotas o resignar el descuento para obtener más cuotas sin interés. La cadena de electrodomésticos tiene más de 70 puntos de venta en todo el país.“Creemos que es una apuesta fuerte. Habíamos hecho esta promoción hasta finales del año pasado pero la discontinuamos y la estamos reiniciando ahora”, destacó Juan Manuel Aragonés, gerente de Garbarino.
Esta incipiente tendencia representa un cambio de estrategia de las cadenas y los bancos que hasta ahora apuntaban más a los descuentos que a los planes de financiación a largo plazo.
Actualmente, en los casos donde no existen acuerdos puntuales con una entidad bancaria, la mayoría de las grandes cadenas no ofrecen más allá de las 6 cuotas sin interés.
“Los planes a 18 cuotas sin interés habían desaparecido del mercado. En general pesa más el descuento en la decisión de compra, pero cuando se trata de consumos de más de $ 2000 o $ 3000, que la gente hace una o dos veces al año, lo que se buscan son las cuotas”, señaló Roberto Ripari, gerente de Marketing de Santander Río.
“Todavía no podemos medir el impacto porque es muy reciente y no lo comunicamos masivamente a los clientes. Vamos a empezar con una campaña esta semana y creemos que va a tener mucho éxito”, advirtió. Garbarino y Santander Río son socios estratégicos de larga data.
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sábado, 9 de mayo de 2009
miércoles, 11 de febrero de 2009
Caso Madoff: surge la primera demanda local contra el Santander
Se formó una asociación civil para preservar la identidad de los querellantes
La primera demanda local de inversores argentinos contra el banco Santander S.A. por el megafraude del financista estadounidense Bernard Madoff llegó ayer a los Tribunales, tras el receso por la feria judicial de verano.
Descontentos con la oferta presentada la semana pasada por la entidad del empresario Emilio Botín, se juntaron en Consumidores Financieros, una asociación civil a través de la cual entablaron una acción colectiva en el país, un recurso nuevo en el país ya que ley que permite la existencia de figura legal fue promulgada en mayo de 2008.
Los inversores eligieron el paraguas legal de conformar una asociación, ya que de esta manera se protege la identidad de los demandantes. Este recurso de acción colectiva es más conocido en los Estados Unidos, y se usa en distintas áreas para defender a afectados de servicios públicos o bien, más conocido para estas latitudes, acciones contra el default de la Argentina del 2001. De hecho, la semana pasada un residente argentino y un fondo chileno, que cayeron en la trampa de Madoff, se animaron a representar al resto de los inversores en una acción de clase, también contra el Santander.
Sin embargo, en EE.UU., un damnificado puede representar al resto. En cambio, aquí --donde se emulan las leyes de países de la zona euro-- sólo pueden entablar una demanda colectiva las asociaciones civiles.
"En el país hay al menos 250 millones de dólares de inversores que se acercaron a nosotros y que firmaron contrato con el fondo Optimal, del Santander", que resultó víctima de la estafa mundial de Madoff, y que entraron directamente "en el fondo de Madoff" explica Osvaldo Prato, del estudio Arazi, Prato, Merola y Asociados, que representa a los damnificados locales.
En la acción judicial, a la que tuvo acceso Clarín, presentada en el juzgado de primera instancia en lo Comercial a cargo de la jueza Margarita Bragalos, los inversores argentinos reclaman por: la devolución "de todo lo invertido" antes del colapso del sistema de altas rentabilidades que prometía Madoff; las comisiones que cobró el banco por administrar los fondos; daño moral; y se reclama un adicional por "daño punitivo".
El Santander presentó una oferta que ofrecía títulos preferenciales a un cupón de 2% anual, con una opción de un papel del banco a 10 años, que implica un eventual rescate de los bonos por la firma.
Sin embargo, tanto en los Estados Unidos como en la Argentina, los inversores consideran que es insuficiente y que no recupera la inversión. Es por ello que, en paralelo a la acción local, el pasado viernes ingresó a los Tribunales de Florida un pedido para congelar la oferta del Santander. Aún se espera la respuesta de la Justicia. El texto, al cual accedió este diario denuncia que la propuesta del banco es "engañosa" y "cohercitiva".
Al mismo tiempo, los inversores locales creen que en el mejor escenario recuperan "50% de la inversión, si quisieran venderla en el mercado secundario".
Entre los argumentos, puntualizan en que la letra chica del contrato de la oferta deja los títulos a "perpetuidad", y "nada garantiza que el Santander compre las acciones en 10 años". Agregan que si el cliente quisiera vender las acciones en el mercado "está obligado a reinvertir el dinero en el banco. Es decir, nunca se puede hacer de liquidez y realmente disponer de su dinero", interpretan los demantantes.
Fuente: Clarin.com
La primera demanda local de inversores argentinos contra el banco Santander S.A. por el megafraude del financista estadounidense Bernard Madoff llegó ayer a los Tribunales, tras el receso por la feria judicial de verano.
Descontentos con la oferta presentada la semana pasada por la entidad del empresario Emilio Botín, se juntaron en Consumidores Financieros, una asociación civil a través de la cual entablaron una acción colectiva en el país, un recurso nuevo en el país ya que ley que permite la existencia de figura legal fue promulgada en mayo de 2008.
Los inversores eligieron el paraguas legal de conformar una asociación, ya que de esta manera se protege la identidad de los demandantes. Este recurso de acción colectiva es más conocido en los Estados Unidos, y se usa en distintas áreas para defender a afectados de servicios públicos o bien, más conocido para estas latitudes, acciones contra el default de la Argentina del 2001. De hecho, la semana pasada un residente argentino y un fondo chileno, que cayeron en la trampa de Madoff, se animaron a representar al resto de los inversores en una acción de clase, también contra el Santander.
Sin embargo, en EE.UU., un damnificado puede representar al resto. En cambio, aquí --donde se emulan las leyes de países de la zona euro-- sólo pueden entablar una demanda colectiva las asociaciones civiles.
"En el país hay al menos 250 millones de dólares de inversores que se acercaron a nosotros y que firmaron contrato con el fondo Optimal, del Santander", que resultó víctima de la estafa mundial de Madoff, y que entraron directamente "en el fondo de Madoff" explica Osvaldo Prato, del estudio Arazi, Prato, Merola y Asociados, que representa a los damnificados locales.
En la acción judicial, a la que tuvo acceso Clarín, presentada en el juzgado de primera instancia en lo Comercial a cargo de la jueza Margarita Bragalos, los inversores argentinos reclaman por: la devolución "de todo lo invertido" antes del colapso del sistema de altas rentabilidades que prometía Madoff; las comisiones que cobró el banco por administrar los fondos; daño moral; y se reclama un adicional por "daño punitivo".
El Santander presentó una oferta que ofrecía títulos preferenciales a un cupón de 2% anual, con una opción de un papel del banco a 10 años, que implica un eventual rescate de los bonos por la firma.
Sin embargo, tanto en los Estados Unidos como en la Argentina, los inversores consideran que es insuficiente y que no recupera la inversión. Es por ello que, en paralelo a la acción local, el pasado viernes ingresó a los Tribunales de Florida un pedido para congelar la oferta del Santander. Aún se espera la respuesta de la Justicia. El texto, al cual accedió este diario denuncia que la propuesta del banco es "engañosa" y "cohercitiva".
Al mismo tiempo, los inversores locales creen que en el mejor escenario recuperan "50% de la inversión, si quisieran venderla en el mercado secundario".
Entre los argumentos, puntualizan en que la letra chica del contrato de la oferta deja los títulos a "perpetuidad", y "nada garantiza que el Santander compre las acciones en 10 años". Agregan que si el cliente quisiera vender las acciones en el mercado "está obligado a reinvertir el dinero en el banco. Es decir, nunca se puede hacer de liquidez y realmente disponer de su dinero", interpretan los demantantes.
Fuente: Clarin.com
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